Soria Oculta

La musealización de las ruinas de San Martín de la Cuesta comenzará en julio

la empresa Salmer cantería y restauración se encargará de estas obras que durarán tres meses

Excavaciones arqueológicas en San Martín de la Cuesta en 2016.
Luis Ángel Tejedor

S.A.

A principios del próximo mes de julio, tras las fiestas de San Juan, comenzarán las obras de consolidación y musealización de los restos arqueológicos de la antigua iglesia de San Martín de la Cuesta (o Santa Cristina, según otras investigaciones históricas) que se encuentra situada en la falda Noreste del cerro del Castillo de la capital soriana. Incluida en el programa Soria Oculta, para la recuperación del pasado románico de la capital soriana, será la empresa Salmer cantería y restauración S. L. la que se encargará de ejecutar, por un importe de 51.964 euros, unos trabajos que consistirán en la consolidación de los hallazgos obtenidos tras la campaña arqueológica practicada en el verano de 2016.
La primeras actuaciones, que tendrán un plazo de tres meses para su ejecución, tendrán como objetivo asentar los vestigios de la que fue la planta de este templo, una de las 35 parroquias que cita el censo del Alfonso X datado en el año 1270. No obstante, la idea es que estos restos sean legibles para los visitantes. Por ello, además de los paneles informativos que marcarán y explicarán las distintas partes de este antiguo templo, se incluirá la construcción de una estructura en lo que fue el coro o tribuna del templo que, a modo de tribuna, permitirá al espectador situarse y entender visualmente todo el conjunto.
Más allá de eso, la idea del proyecto de musealización al aire libre es destacar estos elementos que forman también parte del parque del Castillo de manera que a sus valores medioambientales pueda sumarse toda la historia y arqueología medieval que atesora en sus entrañas el cerro y que, poco a poco, el objetivo es ir sacando a la luz. Será esta plataforma la que sirva como espacio privilegiado sobre el que contemplar y tratar de entender toda la planta del antiguo templo, cuyo ábside quedó parcialmente cercenado en torno a los años 50 del pasado siglo con motivo de la construcción de la conocida carretera de las Siete Curvas que une la cima del Castillo con el paseo de San Prudencio.
Según el proyecto técnico realizado por el arquitecto Luis López García, dicha pasarela se integrará en el conjunto como un punto de visualización del templo y su entorno. Con ello se conseguirá un doble objetivo, contener el perfil y recrear el posible volumen de la iglesia en esa parte, dado que no se puede seguir excavando en esa zona por la proximidad con el vial.
Además, en los muros que las excavaciones sacaron a la luz se levantarán nuevas fábricas con hormigón de cal encofrado a dos caras y con superficie rehundida respecto a la histórica con el fin de no confundir etapas. Tendrán diferentes alturas según el tipo de elemento. En el muro Norte o epístola «se levantarán unos 20 centímetros por encima del nivel del terreno arcilloso en el exterior de la iglesia», según prescribe el proyecto de actuación. En el muro Sur, del que hay pocos elementos a la vista, se optará por volver a excavar y tratar de ver la traza del mismo y poder localizar, si fuera posible, la ubicación exacta de la puerta, que los escasos textos que se conservan la ubican más o menos en la mitad del lienzo.

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