C.D. NUMANCIA

Aguas en defensa

Las concesiones defensivas, que tuvieron el sábado en Lugo su punto álgido, penalizan al Numancia en este inicio de curso / Los rojillos han encajado siete goles en tres encuentros

El rendimiento defensivo del Numancia en este inicio de Liga está muy por debajo del esperado por López Garai.
Mario Tejedor
Félix Tello

Una defensa poco, tal vez nada, numantina es la que está presentando el C.D. Numancia en este inicio de temporada. Las concesiones en la línea defensiva, que el sábado en Lugo tuvieron el ejemplo más claro, están penalizando al equipo de Aritz López Garai en este arranque de competición. Los rojillos han encajado la friolera de siete goles en tres partidos y la consigna es evidente: mejorar la fiabilidad en la zaga para conseguir la primera victoria y relanzar la ilusión del nuevo proyecto.

El Numancia que se vio en Lugo dista mucho de lo que quiere López Garai ya que, además de la fragilidad en la defensa, la salida del balón no fue limpia y los sorianos tuvieron muchos problemas a la hora de llegar con peligro al marco del conjunto lucense. A pesar de todo, a los rojillos se les puso el partido de cara con dos goles a favor en el tramo final de la primera mitad. Todo hacía indicar en el tiempo de descanso que el Numancia iba a lograr su primer triunfo del curso. Fue una primera parte engañosa ya que el Lugo fue mejor y los síntomas numantinos de debilidad defensiva ya se evidenciaron en los primeros 45 minutos. Los costados de la zaga, especialmente el izquierdo con Ripa, fueron una pesadilla y los gallegos percutían una y otra vez creando peligro en el portal defendido por Juan Carlos.
Se llegó al descanso con un marcador que se ajustaba poco a la realidad y en la segunda parte llegó la debacle en un Antxo Carro en el que el calor también fue protagonista. A los pocos minutos de la reanudación el Lugo se metía en el encuentro con el 1-2 y desde el Numancia se empezaba a pensar en los peor. Llegó el empate y el mazazo final con el 3-2 ya sin tiempo para reaccionar.

El Numancia perdía su primera partido de la temporada y evidenciaba sus males en la línea de cobertura. Nada menos que siete tantos son los que han encajado los de López Garai en las tres primeras jornadas y esta ‘fuga de aguas’ hay que frenarla para comenzar a tener otras sensaciones de cara al futuro.
Los problemas ya comenzaron en el primer choque liguero ante el Córdoba al encajar tres goles dando muchas facilidades al rival. Los atacantes contrarios están llegando demasiado sueltos a las inmediaciones del área soriana y el trabajo defensivo tiene que ver con todo el equipo, desde el delantero al último defensa. Ante el Cádiz otro error de concentración en su área privó al Numancia de sumar los tres puntos y lo de Lugo fue la confirmación de que hay que corregir muchos errores.

De los siete tantos recibidos por el Numancia en estos primeros compases de la competición llama la atención que cinco hayan llegado de remate de cabeza. El Córdoba -Jovanovic y Aythami- anotaba dos goles con testa. El gaditano Kecojevic lograba el empate en Los Pajaritos a la salida de un córner mal defendido y el sábado en Lugo los verdugos con la cabeza del Numancia fueron Iriome y Aburjanian. Este aspecto del juego también se lo tienen que hacer mirar los de López Garai. Los rojillos cuentan con jugadores de talla como Atienza, Carlos Gutiérrez, Escassi, Grego o Dani Calvo para parar esta sangría. Este Numancia también tiene cosas positivas como por ejemplo su capacidad para hacer gol. Y es que los sorianos han visto puerta hasta en seis ocasiones.

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