VOLEIBOL

España se despide en Soria con su mejor partido

Impone su solidez ante Finlandia en el último partido de la liga europea y ante un pabellón a la altura

El pabellón de Los Pajaritos acogió de nuevo a la selección española, también contra Finlandia, 19 años después.
VALENTÍN GUISANDE

Sara I. Belled

España cerró ayer en Soria la Golden European League con una victoria por 3-1 (31-29, 25-22, 19-25 y 25-18) sobre Finlandia en un partido muy igualado en el que la solidez de los de Fernando Muñoz fue la clave. Un triunfo, el segundo, que deja a la absoluta en la tercera plaza del grupo C tras el último encuentro de la fase de grupos, al que llegaban ya sin opciones de alcanzar la Final Four. No así los rivales.

Con un partido en esencia preparatorio para los compromisos estivales y un hito histórico en lo que al balompié rojillo se refiere a poco más de 400 metros, podría parecer normal que el pabellón de Los Pajaritos no luciera su mejor entrada. Y fue lo que pasó. Con algún que otro pero y con la diferencia de que el España-Finlandia de ayer, el mismo partido que se había jugado hace 19 años en la primera y única comparecencia de la absoluta en Soria, se jugaba en Los Pajaritos. Y Soria, capital también histórica del voley español, respondió. Fueron 1.100. No podía ser de otra forma. Con un graderío reducido a dos tercios, la afición soriana estuvo al lado de los Red Lynxes en un encuentro muy igualado que se fue a los cuatro sets. Incluidos, por parte de la escuadra rival, un par de forofos finlandeses, bandera en mano y gorro en cabeza, de impoluto banco y azul, que mantenían la calma –casi siempre– en las embestidas de los finlandeses rodeados de los bombos de la Curva Soriana. Un poco más allá, la sección 12 tampoco se perdió la cita.

Y sobre la pista: voleibol. Con una sólida plantilla y las concesiones justas, los de Fernando Muñoz iban a dejar buen sabor de boca en Soria en el que terminó siendo su mejor ensayo de la competición.
Los españoles se llevaron un primer set más que ajustado. Ganaron la partida al error. Ocasiones que emplearon ambos conjuntos, pero que solo llevó hasta el 31-29 la escuadra española.

La recepción iba a ser clave. Fue, de hecho, una radiografía del partido. Y lo iban a aprovechar los finlandeses. Un equipo, por cierto, muy joven sobre la pista, con una media no por encima de los 25.

Imperturbables, también con un banquillo casi inamovible, los finlandeses se plantearon la remontada. Y llegaron a ponerse hasta tres arriba a mitad de set. Con Villena como pieza clave y de espaldas al marcador surgió el equipo español. Sin dudas, pero con los tiempos muertos justos para mantener el control en el ataque, España tomó el relevó para cerrar el set en 25-22.

El atasco, no obstante, se hizo patente en el tercero. España no supo resolver ante una escuadra finlandesa renacida con el bloqueo y el remate. Ni la diagonal titular de Fernando Muñoz, con Villena a la cabeza, pudo contener esta vez la tibieza rival. Los errores, en ambas escuadras, se corrigieron. De una decena para cada uno en el primer set a 8 a 4 en el tercero. Con problemas en la recepción, los Red Lynxes se quedaron, a remolque, seis abajo (19-25).

El cuarto era para Villena (fue el mejor con 24 puntos). Iba a dejar con las manos en la cabeza hasta a los suyos. Se sumó Vigil, una perla para España. Trinidad, una constante. Con la conjunción de juventud y veteranía los españoles se fueron como misiles al 20-13. Muy mal tenía que ir para no celebrar una victoria en el último partido de la Golden European League. Las dudas desestabilizaron a la escuadra finlandesa, que lo intentó. Pero con el 24-17 y un saque que no salió, España, con un gran Fran Iribarne como novedad, no erró en la siguiente jugada para llevarse el partido sobre la red (25-18).

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