VOLEIBOL / Superliga

Victoria de playoff

El Río Duero solventa el penúltimo encuentro de la Superliga con contundencia y se asegura la cuarta plaza al perder Ibiza / Los Pajaritos registra su mejor entrada con 1.350 aficionados

El Río Duero, ayer frente a Vecindario en el pabellón de Los Pajaritos.
MARIO TEJEDOR

Sara I. Belled

Este era un duelo de necesidad, unos por mantener la cuarta plaza que da paso al playoff y los otros por alejarse del malogrado descenso. La necesidad, claro, se hizo latente, aunque solo uno consiguió sus objetivos. Tres puntos para el Río Duero con los que no solo mantienen la cuarta plaza, sino que con la derrota de Ibiza en su casa ante el UBE L,Illa Grau se la asegura incluso con una derrota en el próximo y último enfrentamiento la siguiente jornada ante Palma a domicilio. El equipo no se metía en la postemporada desde la 2015/2016. Lo hizo ya bautizado como Río Duero también en la anterior, la 2014/2015.

Especialmente animados estaban los componentes de la sección 12, que recuperaron los colores de la Copa y los aplaudidores también amarillos para no dejar decaer la tensión en la pista y acompañar al Río Duero en cada jugada. Al otro lado, la Curva tardó en llegar (fuera había cola), pero también de qué manera. Una final era lo que se estaba disputando en la pista de Los Pajaritos. La tensión, de hecho, la llevaron los celestes durante buena parte del primer tiempo, y después de todo el encuentro. Los sorianos evitaban a Henríquez, pero los isleños, con Sánchez y los 2,06 metros de Moisés Dos Santos a la cabeza, no iban a dejar escaparse a los de Sevillano fácilmente. Suyos fueron, de los locales, los dos primeros puntos. El toma y daca, sin embargo, se alargó casi hasta el final. Solo los fallos más determinantes entre los amarillos hizo buena la actuación de Sevillano, que no casi no dio opción hasta el final del set. Terminaría 25-17, a pesar de la reacción de Vecindario, que para el interés de los locales llegaría ya tarde.

Entre rachas de nieve, fuera el sol todavía lucía al comienzo del segundo set. Cosa extraña en toda la temporada que solo había podido favorecer el cambio de horario de las 19.15 habitual al unificado de las 18.00 horas. En las gradas, muchos pequeños acompañados de sus mayore dieron buena cuenta de la campaña que realizó el club por los centros escolares. Esta vez sí que tenía buen color Los Pajaritos. 1.350 espectadores. También se dejaron ver los aplaudidores del torrezno, que punto tras punto llevaron a los sorianos hasta los once de diferencia. Y eso que no comenzó del todo bien. Los dos primeros esta vez fueron para los visitantes. Solo un pequeño velo a lo que venía preparando el Río Duero.

Graells, Salvador e Igor en la red y Duerito haciendo de las suyas en el banquillo. Los críos, por cierto, encantados con la mascota, aunque los protagonistas ayer en Los Pajaritos y con esa cuarta plaza en juego, eran otros. Al Vecindario, por cierto, se le iba escapando el marcador. Soria tenía encarrilado el set hasta el 17-9. Gran voley el que dejaron ver ambos equipos sobre la pista, con menos suerte para los visitantes, que se encontraron a una escuadra celeste acertada, sólida y convencida. La recta final la solventaron los locales con un 25-14 al error del saque de Artiles.

En el tercero, Vecindario ya estaba desenchufado. Perder dos sets por casi 20 puntos entre los dos no es fácil y aún así casi mantuvieron el tipo. Pequeño susto al ver a Igor que se dolía de la rodilla derecha. Nada grave, al parecer. Para entonces la grada comenzó a creerse la victoria, los tres puntos que el Río Duero necesitaba para mantener la cuarta plaza. Aplausos y gritos sucedían a cada punto de los locales. 11-4, por ejemplo, y Los Pajaritos se venía abajo.

Con un magnífico Sevillano, Salvador, Loeches, Osorio en la línea, como máximo anotador (14). Se sumaron Javier Izquierdo, un Alberto Salas muy contundente, Martín Herrero, Retuerto, Vinuesa minutos antes. El Río Duero dio salida a un banquillo que esta temporada tiene largo recorrido. Ya estábamos en el 24-15 y fue, de hecho, Martín el ideador, el que puso la puntilla. La afición en pie. No era para menos.

Seguro uno de los encuentros con más afluencia de público de la temporada liguera, era el último de los sorianos en casa y estos querían despedirse con una victoria antes de volar a Baleares a encontrarse con su historia. Historia que cerrarán en la cuarta plaza incluso si pierden ante Palma, ya que Ibiza con 33 puntos actuales solo podría igualar los 36 con los que cuentan los sorianos. Estos quedan por delante por la diferencia de sets.

Así, los sorianos se enfrentarán al primer clasificado de la Superliga. Teruel o Palma.

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