Un cargador sin cables vallisoletano compite por un millón de dólares

La empresa Aladyn System llega a la final de un concurso de emprendimiento de EEUU

El emprendedor vallisoletano Carlos Martínez junto con su cargador inalámbrico
ICAL

VALLADOLID

Carlos Martínez Casais, creador de la empresa Aladyn System, pretende revolucionar el mercado con un cargador inalámbrico multidispositivo. Un sistema que permite alimentar hasta diez teléfonos móviles en un radio de dos metros, sin necesidad de cables. También da la posibilidad de colocar una lámpara o cualquier otro dispositivo eléctrico en un jardín o terraza de forma inalámbrica.

Aladyn System S.L. participará junto a otras cien empresas emergentes el próximo mes de octubre en la final de la cita internacional por excelencia del ecosistema emprendedor, el South Summit. La idea ganadora recibirá un millón de dólares en financiación en la Startup World Cup de Silicon Valley, además de acceder a una campaña de financiación guiada por Seedrs, principal plataforma global de financiación colectiva.

«Participar en el Souht Summit supone una experiencia increíble teniendo en cuenta que, de 3.500 empresas presentadas, somos una de las cien mejores que competirán en la final», explicó Martínez a Ical para, después, añadir entre risas: «No sabemos cuánto de buenos somos, pero sabemos que somos buenos». Así pues, este emprendedor espera encontrar algún inversor al que le guste esta tecnología y quiera apostar por ella.

El investigador explicó que se basó en los esquemas eléctricos de unos transmisores inalámbricos a corta distancia –1 cm ó 2 cm– para hacer su proyecto, y que, tras las posteriores modificaciones y mejoras, logró llegar en 2014 hasta los dos metros de distancia. Además, declaró que, en la actualidad, el cargador inalámbrico multidispositivo es pionero en Europa, ya que sólo algunas empresas americanas como Energous o WiTricity utilizan una tecnología similar, aunque de manera interna.

El sistema está formado por un transmisor conectado a la red que genera un campo electromagnético en ambos sentidos capaz de alimentar uno o más receptores, lo que supone su principal ventaja. Otra de las bondades del invento es que traspasa muros o tabiques con lo que se puede disponer de tomas eléctricas en zonas como terrazas o jardines.

Habrá que esperar a octubre para saber si Aladyn System logra ser la ganadora del millón de dólares.

La empresa aportó la inversión del proyecto, cercana a los 10.000 euros, aunque contó también con la ayuda de algunas instituciones como la Fundación Repsol, que durante un año les proporcionó 2.000 euros mensuales para cubrir los gastos de alquiler de oficina, los salarios y el gasto de materiales.

Este innovador empresario, que recibió también, a modo particular, becas por parte de instituciones públicas como el Ayuntamiento de Valladolid, aseguró que las ayudas son insuficientes y defendió que «cantidades en torno a los 1.000 y 1.500 euros vienen muy bien a un emprendedor para empezar y a una institución no le suponen un desembolso elevado».

La empresa, que ya ha vendido dos prototipos a modo de encargo a una importante empresa de piscinas, tiene pensado empezar a comercializar el producto a finales de este año o principios del que viene, en función de las dificultades que surjan.

Además, la empresa participará el año que viene en una exhibición en la que pretende demostrar a nivel tecnológico como es posible tener una vivienda totalmente inalámbrica, ya que el sistema se puede implantar en paredes, suelo o techo y, de esta forma, todos los dispositivos que haya en el interior se pueden alimentar sin cables.

La empresa tiene también en fase de desarrollo y pruebas distintas co

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