LEÓN

Estent sin manual de instrucciones

El leonés Óscar Balboa diseña una prótesis autoexpandible con forma de Y que se instala mediante un solo acceso

Óscar Balboa en el Complejo Asistencial Universitario de León.
EL MUNDO

E.L.

Sirve para restaurar la circulación en vasos y arterias que se han obstruido. El estent es una pequeña prótesis generalmente metálica que tiene forma de malla tubular. Es el aliado de los profesionales de la salud cuando el flujo sanguíneo se bloquea. El problema viene en el abordaje percutáneo de una lesión cuando ésta afecta a una bifurcación. La solución la tiene Óscar Balboa, jefe de la Unidad de Radiología Vascular Intervencionista del Complejo Asistencial Universitario de León.

Este médico ha diseñado un estent bifurcado y su sistema transportador que permite un implante adecuado en diferentes bifurcaciones anatómicas lesionadas vasculares del sistema traqueobronquial o de la vía biliar. Hasta llegar al objetivo, tuvo que subir muchos escalones. El primer paso fue bucear en el mercado para buscar modelos de un solo tubo que le permitieran ensamblar varias unidades para conformar una estructura en Y. Más tarde, tuvo que construir un dispositivo que fuese capaz de transportar y liberar a dicho estent bifurcado a partir del material idéntico de otros catéteres e introductores vasculares ya utilizados en el intervencionismo.

El siguiente escalón se basó en cargar la prótesis para conseguir su introducción en el organismo a través del abordaje por la piel. La meta la cruzó cuando experimentó y analizó la liberación de este dispositivo in vitro y comprobó que funcionaba en bifurcaciones anatómicas, vasculares y traqueobronquiales de modelos animales.

Existen dos escenarios patológicos bastante frecuentes, como son la patología vascular, tanto en su vertiente de ateroesclerosis, que genera estenosis y obstrucción al flujo vascular, como en su vertiente de dilación aneurismática, que produce la debilidad de la pared vascular y riesgo de rotura, y la patología tumoral. «Ambas lesiones vasculares tienen tendencia a localizarse en bifurcaciones arteriales, y también las lesiones tumorales se pueden desarrollar en bifurcaciones anatómicas importantes, como las de la vía biliar o sistema traqueobronquial, generando una clínica más severa y añadiendo dificultades terapéuticas», expone el especialista.

El abordaje actual obliga a maniobras complejas y al solapamiento de varios estents dentro de la propia arteria, lo que, a su juicio, disminuye su éxito técnico. Por ello, considera que su proyecto es innovador, ya que supone «un perfeccionamiento» del dispositivo: un estent bifurcado en forma de Y autoexplandible de una sola pieza con un sistema liberador que permite su colocación sencilla en una bifurcación anatómica lesionada. Puede estar fabricado en una aleación de acero inoxidable o con una mezcla de níquel y titanio. Para Balboa, el componente fundamental de la prótesis de liberación es el polímero poliuretano, de uso habitual en múltiples catéteres y accesos vasculares.
Aunque ya se han descrito modelos similares, el prototipo realizado por el leonés ofrece la posibilidad de liberar de forma independiente cada una de las dos ramas y del cuerpo principal, «con adecuado control radiológico y una sencilla manipulación». En este sentido, puntualiza que como es autoexpandible no es obligatoria la dilación posterior de la lesión con balón de angioplastia. «Su diseño no recubierto sería útil en patología estenótica-obstructiva tanto vascular como tumoral, pero en esta configuración no serviría para exclusión de aneurismas de aorta abdominal», aclara.

La idea surgió en la búsqueda de una solución «más sencilla» cuando este equipo de profesionales tenía que enfrentarse al tratamiento con estent de una estenosis ateromatosa en localizaciones «de difícil manejo» como la bifurcación carotídea, bifurcación de arteria renal o las habituales de bifurcación coronaria que manejan los cardiólogos intervencionistas solapando varias prótesis. También, añade, en el manejo de una lesión tumoral en la carina traqueal se necesitaba un dispositivo que permitiera una «liberación rápida y sencilla», que no provocara grandes apneas y sin tener que construir la forma en Y del estent dentro de la propia traquea. «La misma dificultad debería mejorarse a la hora de tratar lesiones tumorales de la vía biliar que generalmente obligan al doble o más de abordajes percutáneos y a complejas manipulaciones atravesando la malla del estent monotubular previamente colocado».

El proyecto de investigación finalizó en 2012 y la principal ventaja es, según manifiesta Óscar Balboa, facilitar las maniobras técnicas para tratar de forma adecuada este tipo de lesiones. «Esta facilitación lleva implícita un ahorro que, por el momento, no es cuantificable», afirma el especialista leonés para, a continuación, dejar su prototipo en manos de la industria, que será la que decida su utilidad y si opta por desarrollarlo y comercializarlo.

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