LEÓN

El preparador personal que está activo siempre

Crean un programa que consigue que la máquina regule, en función del tipo de entrenamiento, la resistencia a la que se ha de trabajar.

Ángela González es la creadora de un nueva máquina de musculación controlada por un ‘software’.
- EL MUNDO

E.L.

Cuando el cuerpo se desparrama hacia abajo como un helado derretido, toca revertir la situación: olvidar el estilo de vida pasivo y planificar un entrenamiento enfocado a quitar la grasa allí donde ha salido. Los milagros no existen. Así que ármase de paciencia porque lo ideal es empezar poco a poco y sin agobios. Normalmente, quienes se apresuran, adelgazan menos.

La pereza es la primera barrera que hay que vencer. Las excusas se suceden una tras otra: ‘Hoy no puedo porque he salido tarde de trabajar’ ‘¡Qué cansado estoy! Lo mejor es levantarme mañana pronto y con la fresca me voy al gimnasio’. Y así un largo etcétera que aleja cada vez más el anhelo de lucir un buen cuerpo.

El regreso de las vacaciones y el aumento de inscripciones en los centros deportivos van a la par, si bien a los cuatro días la fuerza de voluntad se evapora y ya no sirve nada para convencer a la persona de que el plan bañador está más cerca de lo que se cree. Pero ¿qué me dicen si existiera un entrenador personal que siempre estuviera activo? Una estudiante de doctorado de la Universidad de León (ULE) lo ha logrado. Ángela González ha creado un programa para máquinas de musculación que consigue que el aparato regule, en función del tipo de entrenamiento, la resistencia a la que se ha de trabajar. De esta forma se resuelve el problema de la falta de seguimiento por parte de los monitores de sala y la correcta administración de la carga de entrenamiento. «Es una nueva máquina de musculación multiestación, en la que se pueden trabajar prácticamente todos los grupos musculares con diferentes ejercicios», explica antes de añadir que el entrenamiento está controlado a través de un software que guía al usuario; permitiendo así, un entrenamiento individualizado, acorde con las características del deportista y su condición física.

Para su creadora, Bimini es un proyecto innovador ya que la forma de mover las cargas es «totalmente nueva». Es verdad, reconoce, que se utilizan tecnologías existentes en el mercado, no obstante, se combinan para alcanzar una «mayor precisión» en el control, rapidez y fiabilidad que otras máquinas equivalentes. Además, el control del software no sólo permite al usuario llevar a cabo su entrenamiento de forma independiente e individualizada, también se realiza el seguimiento de las actividades –modificando éstas de forma oportuna– para garantizar su seguridad y, por tanto, evitar las típicas lesiones deportivas de usuarios no experimentados.

En la actualidad, se encuentra en el proceso de desarrollo de la patente, así que todo está bajo secreto de sumario. Lo único que puede adelantar es que la peculiaridad del proyecto reside en que esta máquina es la combinación de un software creado específicamente para el control y el seguimiento del entrenamiento y tecnologías de última generación para el desplazamiento de las resistencias.

Hasta la fecha, asegura la investigadora de la ULE, no existe otra empresa que haya desarrollado una idea similar, sin embargo, hay marcas que comercializan máquinas con objetivos similares, pero que no ofrecen ni el control por software del entrenamiento ni la precisión y seguridad de este producto.

La idea surgió hace algo más de un año. González comenta que poco a poco fue tomando forma hasta desembocar en la situación actual en la que están a punto de hacer el proyecto realidad. El objetivo es seguir adelante y consolidar la empresa que se llamará Bimini Fitness Project. A partir de ahí esperan hacerse un hueco en el mercado.

«Siempre hemos tenido acceso a gran cantidad de usuarios, por lo que teníamos información de primera mano sobre sus quejas con respecto a los gimnasios que frecuentaban, el trato que recibían en dichos centros y lo que realmente querían», relata. Así pues, se dieron cuenta de que existía una «gran demanda» de entrenamiento personal y seguimiento del proceso. Por ello, decidieron ponerse manos a la obra y aunar las nuevas tecnologías y estas circunstancias: la necesidad, por un lado, de seguimiento y entrenamiento personal y, por otro, la proliferación de nuevas tendencias de entrenamiento.

Con todos los ingredientes en la coctelera agitaron y salió Bimini, cuya ventaja principal, en su opinión, es la posibilidad de ofrecer un entrenamiento individualizado e independiente. En cuanto al coste, estiman unos precios por máquina dentro del rango de precios en el mercado de productos equivalentes.

El proyecto fue premiado en el apartado de Innovación Tecnológica Disruptiva por el programa Santander YUZZ en León. Ángela González disputará ahora la fase nacional, patrocinada por Indra, que otorgará 3.000 euros a la iniciativa ganadora y asesoramiento gratuito por parte de profesionales de Indraventures, con el objeto de apoyar en la escalabilidad del proyecto y contribuir a un mayor éxito del mismo.

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