GANADERÍA

El Valle, una zona de abundantes pastos y de cría de ganado puro

Una zona verde, con abundantes dehesas en las que pastan vacas de las razas Limousin y Pirenaica y caballos hispano-bretones / La actividad ganadera se mantiene con menos explotaciones pero de mayor tamaño

El Valle es una zona verde regada por el Duero y el Razón y próxima a la sierra Cebollera, con ricos prados que alimentan al ganado. Por su estampa, recuerda a Cantabria o Suiza y contrasta con otras comarcas cerealistas de Soria. Allí, «la ganadería es la mejor herramienta para transformar la principal materia prima que hay, la hierba de los prados y las dehesas, en carne de calidad y en beneficios». Así lo explica León Matute Mateo que, junto a su hermana Aránzazu, ha apostado fuerte por el mantenimiento de la ganadería en Sotillo del Rincón.

En El Valle siempre ha habido actividad ganadera ligada a la producción lechera y, sobre todo, para elaborar la tan famosa Mantequilla de Soria, con Denominación de Origen. «Todas las familias tenían vacas... A hora hay menos explotaciones pero con más cabezas», indica León. También en los últimos años, las vacas que forman parte del paisaje y que aprovechan los pastos han cambiado, al pasar de las mixtas lecheras a las de otras razas de aptitud cárnica.

León, ingeniero de Montes y de familia ganadera, cuenta con una explotación de vacas de raza pura Limousín desde hace más de cinco años, ahora con 90 hembras para parir y un recrío del 10%. Ha apostado por la raza pura para «seleccionar con mejora genética y poder vender animales para vida, tanto sementales como hembras de reposición, no sólo animales de cebo». Además, destaca que es «una raza originaria de Francia y con presencia en más de 70 países, que ofrece gran aptitud cárnica y maternal. Es también la que mejor se adapta a las condiciones del mercado», explica León. Trabajar con animales de raza pura y contar con instalaciones modernizadas es lo que el ganadero ha considerado esencial para que su explotación pueda ser más competitiva.

Tener este ganado requiere controles de rendimiento y se pesan cuando nacen, maman y se destetan para obtener los índices genéticos, para obtener el tipo de animal que es y cómo produce.También se fijan mucho en cómo se produce en Francia, ya que este país es un ejemplo a imitar en este aspecto.

Los terneros en subastas de Francia pueden costar 5.000 ó 6.000 euros, pero los de doces meses pueden alcanzar los 17.000 euros. Tras el destete, algunos tienen un precio de 4.000 euros. El precio de los sementales varía en función de su exclusividad, pero puede ir de los 12.000 a los 20.000 euros. Los animales que crían León y Aranzazu van se comercializan para grandes superficies y carnicerías de Soria y de la zona, además de la suya propia en Sotillo del Rincón.
Pero los animales de esta explotación se diferencin de los de otras zonas en que están criados en El Valle, con ricos pastos que se siegan en primavera y que les sirven de alimento para el próximo invierno. Pero hay que apuntar que este año la sequía los está agostando y será un problema para alimentar al ganado a final de año...

León repasa la situación del sector y asegura que los inicios del sector son duros y que hay que «luchar cada día». Para él, «la ganadería es rentable, pero con mucho esfuerzo y trabajo. Si te gusta de verdad, se sale adelante». León se levanta a las siete de la mañana y prepara el pienso y la hierba para llevar a las vacas, que tiene en distintas ubicaciones. Cada día debe estar pendiente de que estén bien, cerrarlas si alguna va a parir, llevarlas al cebadero, desparasitarlas... El saneamiento ganadero supone, según explica, «incertidumbre y limitaciones. Pero, gracias a Dios, este año han dado bien las pruebas». Por ello, pide un mayor control también para la fauna silvestre, con una regulación de los censos y la caza como «una herramienta imprescindible».
Este ganadero confía en el futuro del sector en El Valle, pero reconoce que es difícil poner en marcha una explotación sin tener instalaciones y sin que te atraiga la actividad porque «la ganadería no es un trabajo, es una forma de vida en la que no hay ni vacaciones ni horarios». Él, de momento, quiere mejorar su explotación y modernizarla y si algún día se puede espera poder compaginar este trabajo con el de ingeniero de Montes.

Ganado caballar

También en El Valle, Javier Ridruejo y Rosana Romera, veterinarios de profesión y ganaderos de vocación, crían vacas de raza Pirenaica y caballos de raza Hispano-Bretón y disponen del único cebadero de caballar de la provincia. Pioneros en este aspecto, pusieron en marcha su explotación en Aldehuela del Rincón en 1995. Ella era de la zona y su tío se había dedicado a las vacas de leche, como muchos otros ganaderos de la zona.Además, comprobaron la posibilidad de comercializar la carne de caballo de El Valle, Pinares y La Rioja. Los animales cebados se llevan a sacrificar a Navarra y la carne se vende en Italia, donde hay más consumo de este tipo de producto.

Ellos compran los potros con medio año de edad y los tienen cuatro meses en el campo alimentándose con pastos y otros cuatro en el cebadero, alimentados con pienso de Copiso. En la actualidad, cuentan con 32 potros, que a final de mayo, si ha llovido lo suficiente para entonces, pasarán a cebadero. Si no, seguirán en el campo. El precio de la carne de potro es ahora de 2,10 euros el kilo en vivo, un precio variable, ya que el año pasado era de 1,80 euros.

A la pregunta de si es una actividad rentable, Javier asegura que «nuestro trabajo es la rentabilidad». En cuanto al saneamiento ganadero apunta que ellos se han salvado, de momento, pero que hay muchas explotaciones que están dando positivo en la zona y en la provincia en esta campaña. Como veterinario, considera que los controles que se realizan son los justos y necesarios, a pesar de ser algo estrictos. El ganadero destaca la importancia de Francia en razas ganaderas, país del que muchas son originarias e indica que «nos llevan 20 años de ventaja en cuanto a selección. En España hay que ponerse las pilas».

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