PASABA POR AQUÍ

Neorrurales

LUIS MIGUEL LARGO

Nunca tuvo mucho éxito el movimiento llamado neorrural en la provincia de Soria, más allá de algunos asentamientos esporádicos en pueblos abandonados de Tierras Altas o de la Sierra de Pela, cuyos integrantes desaparecían tan rápidamente como habían llegado después de soportar algunos duros inviernos que acababan con sus buenas intenciones de venirse a vivir a un idílico campo que nunca ha existido, al menos en Soria, cuyos habitantes son totalmente refractarios a acoger cualquier novedad que modifique su eterna monotonía de hábitos labrados desde hace unos dos mil años, desde la llegada del Cristianismo, siglo arriba, siglo abajo.


El pirineo oscense, Galicia o zonas más cálidas de nuestro país, costas e islas incluidas, si que consiguieron fructificar alguno de los proyectos de autogestión que todavía sobreviven en suelo patrio, pero que nunca han sido un verdadero impulso para luchar contra la España Vacía.

En muchos casos estos nuevos pobladores, provenientes de movimientos hippies e incluso punk o alternativos, se convierten en extrañas burbujas que viven aisladas del mundo que les rodea, ocasionando en la mayoría de los casos un fuerte rechazo por parte de la población autóctona que queda en las zonas y que los ve como auténticos extraterrestres.

Es posible que a los seres llegados de otras galaxias les tratasen bastante mejor que a estos neorrurales. Como no hay mal que por bien no venga, el Centro de Turismo Rural de Valdelavilla, que también tiene su historia, va a servir de plató para una serie de televisión basada en estas personas que un día deciden abandonar el agobio, los atascos y el estrés de la gran ciudad para venirse a vivir a la paz de un pueblo.

Supongo que los jóvenes guionistas, rehenes del caos y de la contaminación de las grandes urbes, están dispuestos a explotar todos y cada uno de los grandes tópicos que conlleva el campo para un paleto de ciudad. Esperemos que tenga mucho éxito esta serie, aunque mucho me temo que será una versión a la inversa de la gran película que protagonizó nuestro medio paisano Paco Martínez Soria La ciudad no es para mí.

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