MÁS SE PERDIÓ EN CUBA

Una salida para el CUS

IGNACIO SORIA ALDAVERO

ATRÁS quedaron ya esos años donde el emblemático edificio del CUS –otrora hospital provincial de Soria– brillara con luz propia gracias al ir y venir de los universitarios que no sólo daban vida a sus viejos muros, sino también al centro de la ciudad.

Pero como a todo en la vida, también a este edificio le llegó su final tras la concentración y traslado de los centros universitarios existentes –errónea en mi opinión– a un nuevo emplazamiento, que  apartó del centro de la ciudad un ambiente universitario –ahora inexistente– y que abocó a este edificio al deplorable estado de abandono que sufre hoy. Empresa difícil la que tienen encima de la mesa el equipo de gobierno de la Diputación Provincial, y que es a la sazón, el titular del edificio en cuestión.

Una dificultad, a la que se suma no sólo la sui géneris propia de nuestra ciudad, sino la escasa oferta de proyectos privados para este inmueble por una crisis económica que parece no querer dejarnos del todo, y la acción de los que sólo ponen palos en las ruedas, en aras a una potencial competencia  de la que algunos no quieren ni oír hablar. Ya lo he dicho alguna vez, Soria es así.

No obstante, el equipo socialista que rige en el Palacio Provincial, y que tantos consejos nobles parece tener sobre otros edificios de la ciudad y sus posibles usos, debería de poner toda la maquinaria necesaria para buscar una solución y sacar del abandono y de la ruina a esta construcción que inexorablemente se consume cada día ante la mirada silenciosa de la sociedad soriana. Creo que muchas ciudades –no sólo en España– soñarían con tener un edificio así y en la ubicación en que lo tenemos nosotros.

En un mundo globalizado como el nuestro, no termino de creerme que verdaderamente no haya una solución o proyecto factible para ello. Que a todos no les iba a gustar el resultado, es obvio. Miren las consecuencias de partir la ciudad en dos. O fíjense en esas salidas del parking en forma de tanque que nos plantaron en el Espolón.

Al final, nos hemos terminado acostumbrando, aunque a algunos se nos sigan llevando los demonios al verlas. Pero internacionalicemos si es necesario el asunto; ¿no estamos en la era digital donde con un “clic” en la pantalla se consigue casi todo?; pues busquemos debajo de las piedras o donde haga falta, pero por favor,  demos una salida al CUS, porque sus cansados cimientos, y esta ciudad, se lo merecen.

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