Heraldo-Diario de Soria | Martes, 20 de noviembre de 2018

Descartan que el ADN de la mandíbula encontrada en el pantano del Ebro corresponda a una de las 'niñas de Aguilar' desaparecidas hace 26 años

El hallazgo devolvió la antención a la desaparición hace 25 años de Manuela Torres y Virginia Guerrero

ICAL 02/02/2018

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Reinosa (Cantabria) ha confirmado que las pruebas de ADN remitidas por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Madrid realizadas en la mandíbula localizada en octubre en el pantano del Ebro no corresponden con ninguna persona desaparecida, con lo que se descarta el hecho de que pudieran pertenecer a las que se conoce como las 'niña de Aguilar', dos jóvenes de la localidad palentina desaparecidas hace 26 años, según publica hoy el Diario Montañés.

El pasado mes de octubre se localizó en el embalse del Ebro, en el municipio de Campo de Yuso (Cantabria) la parte inferior de una mandíbula, que se confirmó que pertenecía a una mujer adolescente fallecida hace un cuarto de siglo, lo que abrió la posibilidad de que se pudiera tratar de los restos de alguna de las dos adolescentes, Virginia Guerrero o Manuela Torres. Pero se ha confirmado que no es así después de haber cotejado el ADN con la base de datos del 'Programa Fénix' en el que se encuentran los casos de todas las personas desaparecidas y cuyas familias han facilitado los datos, y ver que no coincide con el de ninguna de las menores.

Una vez descartado este hecho, la Guardia Civil continuará con la investigación por otra línea que se centrará en la cercana presencia de un antiguo cementerio al lugar en el que se localizaron los restos, y que habitualmente está cubierto por el agua del embalse pero que quedó al aire el pasado verano como consecuencia de la sequía.