Heraldo-Diario de Soria | Miércoles, 14 de noviembre de 2018

VOLEIBOL

Así cualquiera se engancha a la disciplina

Algunos jugadores de la selección española de voleibol estuvieron el martes con los pupilos de la jornada de captación del Río Duero

Sara I. Belled 07/06/2018

Como si fueran parte del club soriano. Un buen número de jugadores de la selección española de voleibol que ayer se enfrentó en Soria a Finlandia en el marco de la Liga Europea se acercaron el día de antes, el martes, a la jornada de captación que había organizado el Río Duero. Ex ‘sorianos’ como Aharón Gámiz, Carlos Jiménez o Pablo Bugallo y otras grandes bazas del voleibol español –a saber: Ángel Trinidad, Andrés Villena y Fran Iribarne– estuvieron más o menos una hora con los cerca de cien pupilos que respondieron a la llamada del club celeste para seguir ampliando la base de esta disciplina en Soria.

«Yo creo que esta jornada es muy buena para fomentar el voleibol en Soria, porque ha sido un deporte grande y puede volver a serlo. Además, si vienen los jugadores de la selección ya...». Sergio Pascual, colocador del cadete del Río Duero tenía claro el martes qué instalación deportiva iba a visitar pasadas las ocho de la tarde de ayer. «El pabellón de Los Pajaritos», decía seguro. No podía ser de otra forma.

El partido del Numancia trastocó los planes de algunos aficionados, que esperaban con ganas la vuelta de la selección a Soria 19 años después. No fue el caso de muchos de los pequeños que tomaron parte de la jornada de captación y en la que estuvieron presentes algunos de los jugadores del primer equipo del Río Duero junto al resto de técnicos y colaboradores. La guinda, no obstante, fueron los chicos de la absoluta.

Hicieron las delicias de muchos de los pequeños y pequeñas, casi más chicas, que estuvieron en la pista del San Andrés. Después de ayudarles a realizar alguna de las pruebas propuestas por el club, Manu Salvador ejerció de árbitro improvisado en una curiosa competición de saques en la que se enfrentaron Gámiz y Jiménez. Líbero y colocador hicieron turnos para acertar en un punto colocado al otro lado de la red. Entre aplausos, risas y algún que otro abucheo sin malicia, Gámiz se llevó el premio del público en forma de sonoro aplauso.

Esta jornada, cuya primera experiencia fue la de este martes, sirve, por un lado, para que todos los técnicos de categorías inferiores del Río Duero conozcan a todos son los pupilos del club y tomen referencias, como apuntó Manolo Sevillano, entrenador del primer equipo. Con ello, esta iniciativa forma parte de un objetivo mayor y que responde a las acciones que ha venido realizando el club «para conseguir una base más sólida». Elías Terés, coordinador la jornada, explica que no se trata de que sea una competición en sí, si no una forma de hacer llegar el voleibol a todos los niños y niñas interesados. Se centra además en los niños, porque resulta que en categorías inferiores son ellos los que no cuenta con la representación que cabría esperar. «De infantil, en Castilla y León hay 20 equipos de niñas y ni uno de niños», ejemplifica.

Así pues, de estas jornadas, que por el momento no tienen una nueva fecha de realización, no esperaban sacar «un próximo Adrián Olalla» –al hilo del reportaje que precede a esta información–, pero sí meter el gusanillo a futuros jugadores y fomentar la base, que es el objetivo que persiguen igualmente con otras acciones que han realizado, como la de llevar la disciplina a los colegios o los cursos de verano que estrenan este año dentro de la campaña municipal del Ayuntamiento de Soria.