Heraldo-Diario de Soria | Martes, 13 de noviembre de 2018

Arte efímero

Una despedida artística a la cafetería-restaurante Alameda

La artista Miriam Tello indaga en este proyecto en la memoria y el paso del tiempo a través de este emblemático edificio de la capital con una intervención que se podrá ver sólo el próximo sábado

Soria - S.A. 11/06/2018

La historia de un lugar tan emblemático como el parque de La Dehesa, el paso del tiempo y la memoria de los que lo disfrutan y dan vida se dan la mano en un proyecto artístico de Miriam Tello en torno a la antigua cafetería- restaurante Alameda, un edificio que próximamente será remodelado para acoger un nuevo centro cultural de la capital soriana. La artista lleva dos meses materializando en este inmueble construido a finales de la década de los 50 del pasado siglo, una intervención de arte efímero, que desaparecerá con la reforma del inmueble, y para la que sólo habrá una única ocasión de contemplarla: el próximo sábado, 16 de junio, en un pase abierto a todo el público en horario de 12.00 a 14.00 horas.
Estar en La Dehesa es el título de este proyecto artístico en el que la artista soriana ha recreado, a través de la pintura fotografías antiguas cedidas por el Archivo Histórico Provincial de Soria que, de alguna manera, cuentan la propia singladura de la Alameda de Cervantes, la ciudad y el propio edificio en el devenir de estos años. Es, asegura, un trabajo pictórico «sin pretensiones», cargado de la sinceridad que tienen las cosas «que te salen más de dentro». Estar en La Dehesa es, en realidad, forma parte de un proyecto artístico más amplio iniciado hace ya unos años en torno a la memoria perdida y el paso del tiempo que inició con su familia como protagonista.
Sus pinceles retoman la temática, en esta ocasión, centrados en la ciudad, y pintando en las paredes de este antiguo recinto hostelero imágenes «que tienen que ver con el interior y el exterior» del lugar.
A lo largo de estos dos meses de trabajo en su interior ha notado el deterioro imparable y silencioso del inmueble. «Más cristales rotos, latas de bebidas, papel de aluminio...», enumera, que hablan de la decadencia de este edificio al que aspira a dar una digna despedida antes de su remodelación.
Precisamente su amistad con el arquitecto que ha realizado el proyecto de remodelación, Miguel de Lózar, le llevó un día a visitar las instalaciones de la antigua cafetería-restaurante. Fue entonces cuando pensó que sus paredes podrían ser un lienzo perfecto para dar rienda suelta a su necesidad personal, «pintar», y continuar dando forma a su proyecto artístico personal en torno a la memoria.
Siempre pensó en esta acción artística como algo efímero. «Me gusta la idea de que vaya a desaparecer», apunta la artista. Y, aunque hay gente que le comenta que es una pena que invierta tanto trabajo en una obra que se destruirá en cuanto comiencen las obras de reforma del edificio, para ella precisamente «el sentido es que desaparezca». Al menos físicamente, como «las capas de historia que se superponen, ocultando el pasado y con él parte de lo que somos», explica. La idea forma parte de la reflexión que está llevando a cabo en torno a la temática de este proyecto artístico.
Eso sí Estar en la Alameda, seguirá poblando la memoria de quienes se acerquen a contemplar las pinturas el próximo sábado, o incluso más allá de esto.
Lucas Caraba recogerá en un documental todo su proceso artístico, una obra audiovisual que, al igual que las fotografías que está realizando la propia artista, formarán parte de la segunda parte de este trabajo plástico. Será una exposición que vendrá a recoger la transformación de este espacio, obra de los arquitectos Manuel y José Romero Aguirre, y que tuvo que someterse a una profunda remodelación tras sufrir un grave incendio en el año 1980. En principio, la muestra servirá para dar la bienvenida al nuevo espacio cultural una vez remodelado.
El blanco y negro predomina en esta recreación pictórica de vivencias que tienen como protagonista el parque y su vegetación. Ahora habitan las estancias vacías de este edificio.
No es la única intervención artística de carácter efímero que se ha llevado a cabo en edificios emblemáticos de la ciudad de Soria. En torno al año 2011, el colectivo artístico A+Arte realizó un proyecto artístico en el inmueble del viejo mercado municipal de la plaza de Bernardo Robles antes de su cierre y demolición.
En este caso, Estar en la Alameda es un nuevo paso en el proyecto personal de Miriam Tello, aún sin título, que llevará a la artista a indagar en la recuperación de la memoria de lugares abandonados o en proceso de transformación complementando ésta intervención con otras en entornos urbanos y rurales.