Heraldo-Diario de Soria | Sábado, 22 de septiembre de 2018

EL PUNTO DE VISTA

Sanjuanes del futuro

ROBERTO ORTEGA 23/06/2018

El alcalde de Pamplona, que es de Bildu (el pobre), cree que los sanfermines del futuro tendrán encierros y corridas, pero estas últimas serán sin muerte. En Soria, mientras tanto, Sorianos e Izquierda Unida creen que el encierro de este domingo es maltrato animal, pero de La Saca, que es un larguísimo encierro con caballos, del Viernes de Toros, que es una corrida sin picadores, o de las corridas del sábado y del domingo no expresan opinión alguna.

Sanfermines y sanjuanes son toro, toro y toro, y más toro, toro y toro, lo cual pone en apuros éticos a más de uno y de una en estos tiempos en los que si te gusta la otrora llamada fiesta nacional de España pueden llegar a mirarte como si fueras un troglodita y un facha, unga, unga, olé y olé.

No hay ninguna fiesta en el mundo como los toros que permita a los animalistas tener sus minutos de gloria planetarios. Sus protestas contra unos sanfermines universales son una colosal propaganda para su causa. Las corridas de toros, queramos o no, son un espectáculo de sangre y de muerte, formidablemente estético para algunos; inconcebiblemente cruel para otros.

Mientras tanto, en China y en Corea (la de arriba y la de abajo) se comen a los perros y tienen todo un festival para ello. El mejor amigo del ser humano, el animal más próximo a nosotros, es encerrado en condiciones deplorables, apaleado, quemado… En China los cuecen vivos. Personalmente, creo que cuando los animalistas consigan prohibir esta aberración podrán dedicarse a perseguir la tauromaquia con más autoridad moral. Las corridas de toros son el paraíso de las bestias al lado de estos pervertidos certámenes.

Ahora bien, es obvio que las corridas de toros están condenadas a cambiar profundamente y, con el tiempo tal vez lleguen a desaparecer. No parece que haya relevo para los aficionados de ahora, a no ser que cambie mucho la actual tendencia de tolerar cada vez menos este tipo de espectáculos.

Así que los sanfermines y los sanjuanes se verán afectados por ello. Aún no sabemos cómo, pero los sanjuanes de dentro de medio siglo serán diferentes a los que comienzan el miércoles que viene. ¿Encontraremos la fórmula para traer los toros, torearlos, matarlos, subastarlos, comerlos y, obviamente, defecarlos como hacemos ahora… y sin que parezca una salvajada a la sociedad del futuro?