Heraldo-Diario de Soria | Miércoles, 14 de noviembre de 2018

MÁS SE PERDIÓ EN CUBA

Choque de trenes

IGNACIO SORIA ALDAVERO 16/07/2018

Tengo por costumbre leerme los periódicos de pe a pa, como suele decirse. Por ello el pasado jueves, leí con atención la entrevista al nuevo subdelegado del Gobierno socialista en Soria, que Heraldo-Diario de Soria publicó en sus primeras páginas.

De la lectura de la misma, y respecto a las respuestas del nuevo inquilino de la casa gubernamental soriana, siendo objetivo diré que me pareció adecuada, en tono constructivo, y cómo no, políticamente correcta.

Nadie en su sano juicio entraría a un nuevo cargo como un elefante en una cacharrería, y menos aún lo plasmaría en la prensa en una de sus primeras apariciones tras jurar el cargo, sin crucifijo eso sí, a diferencia de sus antecesoras, señoras Heredia y De Gregorio.

Pero no se preocupen, que a mí que esto escribo, esas contestaciones tan amables, medidas, risueñas y debidamente pensadas y contestadas, no me embaucaron en absoluto, porque analizando bien la entrevista, también podemos constatar, que hay nuevo subdelegado, sí, con nuevas formas expresivas, que también; pero con las viejas promesas que a modo de regalo envenenado, algún socialista soriano le habrá colado ya con nocturnidad en el cajón de la maciza mesa del bonito despacho que el señor Latorre ocupará a partir de ahora, (no te conozco, pero no sabes dónde te has metido).

Y es que pasadas las témporas de felicitaciones, abrazos, entrevistas y demás asuetos, lo que se espera ahora es que verdaderamente haya soluciones por parte de quienes se han pasado los últimos años pintando una provincia dejada a la mano de Dios –quizás por eso han eliminado el crucifijo de los actos de jura, que mira tú que daño les hará– y pregonando que el gobierno del Partido Popular tenía a los sorianos poco menos que en cuarentena o castigados por su maldad manifiesta. Pese a todo, yo sí espero –será que hoy estoy de buen humor y además la esperanza es lo único que dicen no hay que perder nunca– que ellos cumplan con lo prometido y voceado como un mantra durante los últimos años; pero espero, que de hacerlo –y esto es lo sustancial–  no lo hagan a fuerza de talonario público, endeudando a los españoles y dejando todo a deber como sólo ellos saben hacer para justificar sus obras.

Pero no seamos malos, y démosles tiempo. ¿Acaso alguien cree que nos van a traicionar después de todo? El nuevo subdelegado habló también en la entrevista de trenes. Y algún choque precisamente de trenes ha habido ya. Esperemos que quede en anécdota, y las vías, queden de nuevo despejadas por el bien de los viajeros.