Heraldo-Diario de Soria | Martes, 25 de septiembre de 2018

EL BESO DEL NEANDENTAL

Fascistas versus zombis

ROBERTO ORTEGA 16/08/2018

¿Qué tienen en común la localidad soriana de Valdelagua del Cerro, las burgalesas Moradillo de Roa y Merindad de Montija, Primo de Rivera y un ataque zombi? La respuesta es… el senador de Compromís Carles Mulet. En su partido lleva los asuntos relacionados con la Ley de Memoria Histórica y por eso ha escrito a dichos Ayuntamientos instando a que cambien el nombre de una calle del pueblo, denominada hasta ahora Primo de Rivera.


¿Y el ataque zombi? Pues es que Mulet es un cachondo: harto de que dieran largas a sus cuestiones sobre la Memoria Histórica decidió preguntar «qué protocolos tiene el Gobierno ante un apocalipsis zombi».

El senador le pilló el gusto a estas humoradas porque luego también reclamó información sobre si el Ejecutivo tenía noticias de si los policías destinados a Cataluña para el referendo habían visto un lindo gatito en el barco en el que se hospedaban, en cuyo exterior había un Piolín gigante. Si lo piensan bien, es digno de admiración el hecho de que Mulet sepa que en Valdelagua del Cerro, un pueblo de veinte habitantes en el Moncayo, hay una calle dedicada a Primo de Rivera. Eso es esmero por la causa.

El alcalde de la localidad, Ruymán Domínguez, también se quedó pasmado al recibir la misiva senatorial y así lo cuenta en un socarrón artículo publicado aquí el sábado. Domínguez explica que no van a cambiar la placa porque es muy caro y prefieren usar el dinero para otras cosas más útiles para el pueblo. Totalmente de acuerdo, aunque yerra con los argumentos.

El alcalde sostiene que «ni siquiera tenemos por seguro que se refiera a José Antonio Primo de Rivera o a su padre D. Miguel». Primero, ese tratamiento de don al dictador ya dice mucho, y segundo, efectivamente, ¿quién nos dice que la calle no es un homenaje a un famoso diseñador de Chanel de tal nombre? La respuesta correcta a Mulet hubiera sido: «Sí, no nos agradan nada esos personajes, pero le pedimos que comprenda que no tenemos dinero para cambiar la placa, como nos gustaría». Lo demás suena a defender a dictadores y falangistas. En el juego Fascistas versus Zombis van ganando los fascistas. Qué miedo.