Heraldo-Diario de Soria | Jueves, 20 de septiembre de 2018

AÚPA NUMANCIA

Una categoría ilustre

El Numancia se medirá a un nutrido grupo de rivales con mucho nombre en una competición larga, igualada y sin favoritos a priori / La mayoría de los equipos buscan el ascenso a Primera

LUIS HDEZ. CASADO 17/08/2018

Con la perspectiva del paso del tiempo, la campaña del Numancia el anterior ejercicio deja un poso de cierta amargura por acariciar el ascenso hasta el último suspiro, pero de enorme satisfacción por presentarse ante esa posibilidad dando una gran imagen de equipo con aspiraciones a ocupar un lugar en la máxima categoría y ofreciendo en muchos momentos una solvencia en su juego. Copa y Liga mezclaron bien en una temporada de máxima exigencia con una respuesta no olvidada, pero sí algo lejana ya que desde la implantación del nuevo sistema de juego con la promoción de ascenso no le había alcanzado para pelear por entrar entre los equipos clasificados para su disputa. Lograda esa aspiración, la temporada se redondeó con dos eliminatorias agónicas tras una campaña extenuante dentro de una categoría igualada y muy competitiva. Un total de 52 partidos oficiales, entre Copa, fase regular de la Liga y la promoción de ascenso, completó el equipo soriano en una categoría en la que no faltan grandes nombres y sempiternos aspirantes al ascenso.

Para el presente curso, no variará mucho la dinámica. La Segunda división es una categoría ilustre por la calidad de sus integrantes. Clubes como Zaragoza, Málaga, Mallorca, Elche, Osasuna, Deportivo de La Coruña, Sporting de Gijón, Las Palmas, Granada... elevan el nivel competitivo de sus participantes, que en su mayoría buscan el mismo objetivo: el ascenso. En los últimos ejercicios, esta opción, entre los dos puestos directos a Primera y los cuatro aspirantes a la última plaza con la promoción de ascenso, ocupa a la mitad o algo más de la tabla clasificatoria. El resto huye de sufrir un descenso que significa casi el silencio futbolístico. Bajar un peldaño equivale a quedar fuera del paraguas de LaLiga con lo que supone en ingresos, repercusión televisiva, publicidad y patrocinios. Un mundo notable en Segunda y de un nivel estratosférico, por comparación, en Primera. De ahí, el interés de todos los participantes en la categoría de superar ese escalón.

La temporada oficial comienza hoy. Un carrusel de jornadas, un total de 42 partidos, que abarca diez meses de competición. Desde mediados de agosto hasta el segundo fin de semana de junio con el único parón en Navidades. Otra temporada, a priori, larga, igualada y competitiva. Signos de identidad de una categoría sin un pronóstico claro. En la rampa de salida el número de aspirantes al ascenso es enorme. Todos esos equipos aristocráticos e históricos se presentan con opciones por presupuesto, por trayectoria, por títulos, por respaldo social, por plantilla, por necesidad, por otras tantas razones que engloban la más importante, el fútbol. Esta definirá el devenir de la competición, que nunca es ajena a la aparición de tapados y de impulsar a algún modesto. En diez meses de campeonato se ha demostrado que puede ocurrir de todo. Más que nunca, la regularidad marcará la trayectoria de todos los aspirantes, que vivirán momentos de bonanza y las clásicas pájaras. Gestionarlo con eficacia acercará a los equipos al éxito.