Heraldo-Diario de Soria | Miércoles, 19 de septiembre de 2018

LA ERA ALTA DESDE MIAMI

Comienza el curso

ANDRÉS CALAVIA 17/08/2018

EL NUEVO curso escolar echa a andar este lunes en el condado de Miami Dade, el cuarto distrito escolar más grande de los Estados Unidos con cerca de 360.000 estudiantes y 470 escuelas. Solo en Florida hay 74 distritos escolares, algo parecido a una dirección provincial de educación allá en España.

La vuelta al cole supone la puesta en marcha de nuevos proyectos, siempre con la innovación como bandera. Aunque nada, absolutamente nada, volverá a ser como antes. El tiroteo ocurrido el día de San Valentín en Marjory Stoneman Douglas High School de Parkland, a unos 50 kilómetros al norte de Miami, en el que murieron 17 personas, ha marcado profundamente a las gentes del sur de Florida y a sus autoridades educativas.

La prioridad absoluta para este curso escolar es la seguridad de alumnos y profesores, por encima de cualquier otro objetivo académico. Solo en Miami Dade han dispuesto una partida de más de veinte millones de dólares para proveer a cada una de las escuelas del distrito de al menos un policía que patrulle, convenientemente armado, los pasillos.

El objetivo es ´neutralizar´ cualquier amenaza que pueda aparecer. Algunas escuelas ya tenían este tipo de personal. Otras son tan grandes, piensen que los colegios de tres mil o cuatro mil alumnos son muy habituales, que un policía a cargo de todo resulta muy poco. Ya hay escuelas en las que algunos profesores, sobre todo aquellos que han pasado por el ejército, están autorizados a llevar armas. Dicen que para ayudar a ´neutralizar´ rápidamente la posible amenaza.

El caso es que están tan ciegos con su segunda enmienda constitucional, a la que acuden para intentar defender la compra prácticamente libre de armas, que no entienden que meter armas en los colegios no es la solución. Muchos siguen sin ver que la posibilidad de adquirir una ametralladora a los 18 años no es algo normal cuando, además, está prohibido tomarse una cerveza hasta los 21. Una locura. Mientras, las familias de los alumnos que murieron en Parkland intentan curar sus heridas del alma.

Como la de mi querido Joaquín Oliver, que lo hace buscando un vuelco político en las elecciones de noviembre que permita cambiar la legislación. Un comienzo de curso muy diferente a los que, afortunadamente, viven los alumnos en Soria, donde la seguridad, prácticamente garantizada, no está ni siquiera en la lista de preocupaciones.