Heraldo-Diario de Soria | Viernes, 21 de septiembre de 2018

EL PUNTO DE VISTA

Rural Pride

ROBERTO ORTEGA 18/08/2018

CUANDO a los más mamelucos de entre los heterosexuales se les menta el Orgullo Gay suelen responder que no lo entienden, que por qué no un Orgullo Hetero. Para esas personas, la respuesta es muy simple: porque los heterosexuales no son agredidos por su condición sexual, no son discriminados por las leyes, no tienen problema alguno para manifestar su amor en público, no hay gentuza que les considere una abominación, etc. etc.


El colectivo LGTBI ha optado por reivindicar sus derechos a través de la fiesta. Hay mucha gente que ve un exceso completo y perturbador tanta carne expuesta y tanta loca desbocada en tantos desfiles por todo el mundo. Podrían haber optado por hacer una manifestación anual muy seria, con pancartas al uso y eslóganes solemnes. ¿Qué hubiera pasado? Pues que con el paso del tiempo se habría convertido en algo insustancial, rutinario (como sucede, por ejemplo, con el Primero de Mayo), y la sociedad se habría cansado pronto de ello.


Las caravanas de desmadres que es el Orgullo Gay consiguen, por el contrario, la atención año tras año y lanzan un mensaje poderoso y fundamental: el de la tolerancia hacia el otro, hacia el diferente, aunque ese otro no te guste ni compartas sus ideas. La España poco poblada necesita un día (o muchos) del Orgullo Rural, el Rural Pride.

Somos como somos y vivimos donde vivimos porque nos da la gana y tenemos los mismos derechos que alguien que habita en Madrid o Barcelona. Los reclamamos sin acritud, sin odios y con alegría porque, aunque estamos jodidos, no queremos dar pena sino exigir lo que nos corresponde. Más aún, la imagen que ustedes tienen de nosotros está totalmente equivocada. Somos una sociedad de oportunidades, unos pueblos con ganas de salir adelante, un lugar extraordinario para poner en marcha un proyecto de vida, para desarrollar empresas, ideas y talentos. Un sitio en el que a usted le gustaría vivir. Somos el futuro de este país, sabedlo.


No podemos seguir rebozándonos como cerdos en el barro de los lamentos y la baja autoestima porque, al final, acaban por no escucharnos por cansinos, pelmas y soporíferos. Y porque no funciona, como ya sabemos.


No hace falta que saquemos carrozas ni que vayamos en tanga marcando paquete (o sí), pero urge reivindicar ese Orgullo Rural. Nuestro Orgullo. Sin él, nos vamos a la mierda.