Heraldo-Diario de Soria | Miércoles, 14 de noviembre de 2018

Presión y la efectividad de la remolacha contra los chicles

El servicio de limpieza activa la campaña específica que suprime los feos y duraderos restos en el centro y zonas peatonales

JOSÉ ÁNGEL CAMPILLO 31/08/2018

Producto de consumo masivo, el chicle suele arrojarse al suelo sin más cuidado. Y al final, lo que queda de esta conducta poco respetuosa es un mar de manchas en las aceras y las zonas peatonales. Para quitar las adherencias no sirven los métodos ordinarios. Hay que echar mano de recursos adicionales, justo lo que está haciendo el servicio de limpieza en estos días. Para decir adiós a los restos, un operario con un aparato especial aplica con presión un producto natural y poderoso al contacto con el chicle: la remolacha. Unos pocos segundos y el pegote desaparece.


La campaña de Valoriza es una de las actuaciones especiales que pone en marcha la adjudicataria, en la línea por ejemplo de la limpieza especial después de las fiestas y en las vacaciones de verano. En el caso de las gomas de mascar se trabaja especialmente en el centro y las áreas peatonales. Una especie de mochila y un tubo que parece un aspirador es el útil de labor frente a ellas.


El sistema consiste en generar presión y calor a través de un aerosol de gas en combinación con el producto de aseo. Su composición principal se basa en la remolacha, de manera que se asegura la inocuidad al entorno. Pero resulta fatal para los chicles, ya que reacciona adecuadamente contra las resinas de los dulces arrojados.


Valoriza introdujo el sistema en 2015 y sus efectos son apreciables en la pulcritud de las zonas donde se interviene. No obstante, la labor de la empresa de limpieza tiene que completarse con otro aspecto: la concienciación personal para no arrojar desperdicios.


Es el mensaje que habitualmente se lanza desde el Ayuntamiento y que ayer reiteró al hilo de esta campaña. Y es que los chicles son especialmente engorrosos de quitar de las calles y los barridos y baldeos no son eficaces contra ellos. Por si fuera poco, este material tiene una longevidad muy acusada allí donde acaba pegado. Como media, de cinco años hasta su desaparición al descomponerse su estructura.


La aplicación del producto biodegradable es el remedio cuando el primer paso no se ha producido: utilizar la papelera. La colaboración ciudadana resulta esencial en el ornato.


Por su mancha y proliferación, las gomas de mascar son uno de los desperdicios que más afean las calles. Y suponen un esfuerzo añadido para un servicio que en los últimos años está entre los más valorados de España. Así lo pone de manifiesto el último informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que sitúa a Soria entre las capitales españolas cuya limpieza es más apreciada por los consultados. En concreto, el documento de 2015 (se publica cada cuatro años) coloca a la capital como la octava del país, empatada con 66 puntos sobre 100 con Segovia, con un alza de cinco o más puntos en relación a 2011.


La recopilación a cargo de la OCU indica que Soria disponía entonces de un medio mecánico por cada 3.592 habitantes y de un operario por cada 1.411. La clasificación estaba encabezada por Oviedo (82 puntos), seguida de Bilbao (73) y Gijón (72).


Los 66 puntos sorianos prácticamente igualan a Pamplona y Logroño (ambas con 67) y se encuentran por encima de la media nacional de 54. Desde el punto de vista presupuestario, la relación por habitante era de 40 euros.


En el otro extremo, el de las ciudades peor valoradas, se encontraban Madrid y Alcalá de Henares, con 36 y 34 puntos, respectivamente y muy por debajo de la media.