Heraldo-Diario de Soria | Miércoles, 19 de septiembre de 2018

SANIDAD

La Junta adjudica por 27ME la obra del hospital para un plazo de cuatro años

La UTE formada por FCC Construcción y FCC Industrial e Infraestructuras obtiene la mayor puntuación/ El inicio de la reforma y ampliación podría ser ya «en el mes de noviembre», según López Represa

MILAGROS HERVADA 05/09/2018

Han pasado seis años desde que la Junta de Castilla y León rescindiera el contrato a la empresa encargada de ejecutar las obras de la segunda fase de reforma y ampliación del Hospital Santa Bárbara de Soria y al fin el proyecto podrá retomarse, previsiblemente antes de que termine este 2018.
La Gerencia Regional de Salud de Castilla y León ha adjudicado a la unión temporal de empresas, UTE, formada por FCC Construcción, SA, y FCC Industrial e Infraestructuras Energéticas, SAU, la contratación de las obras de esta segunda fase del hospital, por un importe total de 27.191.710 euros, según informó ayer la Delegación Territorial de la Junta en Soria, después de que fuera el procurador popular Pedro Antonio Heras quien lanzara el anuncio. El consejero, Antonio María Saez Aguado, emitió su firma electrónica en la tarde del pasado lunes, designando a la adjudicataria como «la oferta más ventajosa para esta Administración».
La UTE FCC Construcción y FCC Industrial e Infraestructuras Energéticas cuenta con un plazo de cuatro años para terminar la ejecución, con lo que sería a finales del año 2022 cuando pudieran inaugurarse las obras, si no se presentaran incidencias.
El delegado de la Junta en Soria, Manuel López Represa, estimó que los trabajos podrían iniciarse «a principios o mediados de noviembre», pero siempre que no existan retrasos motivados por posibles recursos, como el especial en materia de contratación, que debe presentarse antes de 15 días hábiles, o ante el Juzgado Contencioso Administrativo, cuyo plazo máximo es de dos meses. «Si todo va bien y no hay recursos, procede la formalización del contrato y la empresa tendrá que presentar toda la documentación. Finalizado este trámite, cuenta con un mes para el acta de replanteo», resumió el delegado territorial, para quien lo importante es que «puede haber sido tarde, pero la obra está adjudicada».
La oferta de FCC Construcción y FCC Industrial e Infraestructuras Energéticas ha sido la más valorada de entre las diez que optaron a la licitación, según informó la Gerencia Regional de Salud, con una puntuación final de 15. La siguiente empresa con mayor puntuación es la UTE Arcor, SLU-Copisa Constructora Pirenaica, SA, que obtuvo 13,5.
En concreto, FCC Construcción y FCC Industrial e Infraestructuras Energéticas reunió 7,48 puntos en lo que concierne a los criterios técnicos que dependen de un juicio de valor, situándose en la quinta posición, pero la proposición económica le reportó seis puntos, la más alta con diferencia por cuanto su oferta, sin IVA, se quedó en 22,4 millones de euros. La oferta más cercana fue de 24,1 millones, de Arcor y Copisa. La mesa de contratación, reunida el 27 de julio pasado, comprobó que ninguna de las proposiciones eran «anormal o desproporcionadas», ya que su porcentaje de baja no superaba en al menos 15 puntos porcentuales a la media aritmética de los porcentajes de baja de todas las ofertas presentadas en la licitación de las obras.


Hay que recordar que la licitación de la obra de reforma y ampliación en su segunda fase se aprobó, en septiembre del año pasado, por 35,3 millones de euros, IVA incluido, por lo que la rebaja de la adjudicataria es de 8,1 millones de euros.
Según la resolución de adjudicación, la distribución presupuestaria prevista para la ejecución de las obras contempla que para el presente año se inviertan 2,9 millones de euros; el próximo ejercicio de 2019 serían 7,4 millones; otros 5,9 millones en 2020; un año más tarde serían 9,7 millones, y por último en 2022 la cifra ya sería menor, de 1,2 millones de euros.
El delegado territorial reconoció que será difícil que la adjudicataria pueda ejecutar en este ejercicio los 2,9 millones de euros que contempla en su oferta, ya que, en el mejor de los casos y siguiendo la tramitación administrativa obligada, la obra no comenzaría hasta noviembre, con lo que apenas quedaría un mes para concluir el año.
Los presupuestos de la Junta de Castilla y León contemplan para este 2018 la cantidad de cuatro millones de euros con destino a la segunda fase de reforma y ampliación del Hospital Santa Bárbara, que evidentemente no podrán ser invertidos en su totalidad.
López Represa aseguró que si no es en el hospital, «la Administración lo destinará a otro tipo de actuaciones». El delegado territorial de Soria reconoció que su deseo es que se inviertan en la provincia «pero cambiar partidas de aquí allá no es fácil», con lo que añadió, «si no es aquí, que sea en otra provincia».
Ésta es una crítica que el PSOE lleva meses repitiendo, lamentando que el dinero que se presupuesta para la provincia de Soria se tenga que desviar por falta de actuaciones, según ha manifestado en varias ocasiones en procurador socialista soriano Ángel Hernández.
Para la Junta, las obras de reforma y ampliación constituyen una intervención de enorme complejidad, no solo por la importante superficie afectada por las obras -más de 34.000 metros cuadrados de superficie construida, de los que 28.603 serán útiles-, sino también por la dificultad técnica y especificidad que presenta cada una de las unidades. «Se debe, además, seguir atiendo a los pacientes en las mejores condiciones posibles, teniendo fundamentalmente en cuenta aspectos relacionados con la seguridad para los usuarios y los trabajadores», añade el Gobierno regional en su comunicado, haciendo referencia a que los profesionales y usuarios tendrán que convivir con las obras, adaptándose a una serie de traslados a medida que avancen los trabajos.
La obra lleva más de seis años esperándose en Soria, después de que la Junta decidiera rescindir el contrato a la empresa encargada de esta segunda fase en 2012, apenas un año después de que terminaran las obras de la primera. La causa fue la crisis económica que imposibilitó destinar recursos a dicha ejecución, según recordó el delegado territorial. Si bien, puntualizó, se han ido acometiendo mejoras, lo que motivó que el proyecto de la segunda fase tuviera que modificarse hasta fijar el actual.