Heraldo-Diario de Soria | Miércoles, 14 de noviembre de 2018

ALMAZÁN

La Diócesis desmontará la cúpula de la iglesia de San Pedro

En espera de la valoración, la obra será más compleja de lo previsto

Pilar P. Soler 05/09/2018

El arreglo no será fácil y llevará su tiempo. El examen ‘in situ’ de cúpula de la iglesia de San Pedro, en Almazán, tras la caída de algunos bloques del alero hace unos días, indica que la reparación del daño que sufre el templo será de mayor complejidad de lo que podía suponerse. Tan es así, que «es necesario desmontar la cúpula», tal y como avanzó ayer el delegado de Patrimonio de la Diócesis de Osma Soria, Rubén Tejedor.

«Hay que picar el revestimiento del cemento que se ve desde fuera y, sobre eso, hacer el soporte de la cubierta y hacerlo en condiciones», indicó Tejedor, que visitó el lugar acompañado de la arquitecta de la Diócesis, Mariola del Santo; el aparejador, José Luis González; los párrocos de Almazán, José María de Miguel y Julián Ortega; así como el alcalde, José Antonio de Miguel.

El desmontaje de la cúpula obedece a que «hay que llegar a la cornisa de apertura y el cupulín (donde la cúpula se estrecha) y la linterna», lo cual requiere quitar una a una todas las piezas interiores y algunas hacerlas nuevas. Las rajas se aprecian tanto en el exterior, por la zona en que cayeron los cascotes, como en el interior del templo en la zona alta.

La visita, ya anunciada tras el suceso, tenía como objetivo la elaboración de un informe para valorar los daños, ver cómo se ha de acometer la intervención y hacer una estimación económica de las obras, aunque ésta tendrá que esperar. Ahora se elaborará un informa exhaustivo y luego se cuantificarán las obras que precisa el templo, en el que se actuará «sí o sí», tal y como indicó el responsable de Patrimonio la semana pasada, horas después del suceso.

Eran sobre las nueve de la noche del pasado jueves cuando parte de la cornisa de la bóveda de la iglesia caía a la calle en forma de cascotes y pequeños bloques de cemento.

El suceso no causó ninguna incidencia personal, pero la situación, ante el peligro de que continuaran cayendo, hizo que el Ayuntamiento cerrara una calle anexa a la planta de San Pedro y acordonara la iglesia. Al día siguiente, trabajadores municipales retiraron hasta cinco cubos de material suelto de la cornisa, provistos de una pequeña grúa. Tanto los sacerdotes de la villa como el alcalde tuvieron ocasión de echar un primer vistazo a las deficiencias que había en la torre, que tiene parte de estilo mudéjar en su exterior.

El responsable de Patrimonio de la Diócesis apuntó la conveniencia de dejar la cúpula, de forma octogonal, y la parte alta del exterior todo lo mejor que se pueda aprovechando que hay que colocar andamiaje de cualquier forma.

La iglesia de San Pedro es una de las más grandes de Almazán y data de finales del siglo XVII. Forma parte del amplio patrimonio histórico de la villa y su riqueza artística interior es sobresaliente. El retablo central está presidido por San Pedro y las naves laterales poseen sendos retablos que siguen el modelo del altar mayor. Destaca el que hay en la zona de la izquierda, con la imagen de la Piedad, obra del escultor Gabriel Navarro, datado en 1802. Los tres retablos son del mismo taller, con igual nave en las tres alturas. La cúpula es octogonal y está construida en ladrillo.

El culto en la iglesia de San Pedro continúa no obstante con normalidad, con los mismos horarios de misa y demás tareas, sólo que se han retirado los bancos de las primeras filas. Por parte del Ayuntamiento, continúa acordonada la iglesia pero sólo en la parte de la acera, según confirmó ayer De Miguel.