Heraldo-Diario de Soria | Viernes, 21 de septiembre de 2018

SANIDAD

Las veinteañeras son las que más se someten a abortos

Las interrupciones voluntarias del embarazo han crecido un 20,7%

MILAGROS HERVADA 07/09/2018

Veinteañera, que vive con sus padres o familia, con un nivel de estudios de Bachillerato o FP, sin hijos y que por primera vez se somete a una interrupción voluntaria del embarazo es el perfil mayoritario en la práctica de abortos en la provincia de Soria, según los datos hechos públicos ayer por la Consejería de Sanidad en referencia a la anualidad de 2017.
Le siguen muy de cerca las mujeres de entre 30 y 34 años, que viven en pareja, han tenido ya algún hijo y por primera vez deciden recurrir a la interrupción voluntaria. En la mayoría de los casos, la decisión se produce a petición de la mujer, aunque también se esgrime como causa el grave riesgo para la vida o salud de la mujer, y en menor medida el riesgo de graves anomalías en el feto.
El informe de 2017 indica que el número de abortos en la provincia creció en un 20,7% hasta situarse en los 122 practicados, ya que el año anterior se había registrado la cifra más baja de toda la serie, iniciada en 2001, con 101 intervenciones. El año de mayor incidencia fue 2011 cuando se llegó a las 204 interrupciones, si bien desde entonces la bajada ha sido progresiva, hasta el mencionado 2017.
De las 122 interrupciones, 29 fueron practicadas a jóvenes de entre 20 y 24 años, otras 20 a mujeres de 25 a 29 años, y 28 a las que ya habían cumplido los 30. En la franja de edad de 35 a 39 años se realizaron 21 abortos y 12 a féminas de 40 a 44. Sólo uno para las mayores de 45. De este modo, la tasa de interrupciones por cada mil mujeres se eleva al 14,7 en el caso de las veiteañeras de 20 a 24, la más alta de la región y por encima de la media de la comunidad que está en el 10,6%.
Poco más de la mitad de los abortos contaron con financiación pública, 69 en concreto, aunque ninguno en Soria, donde no se realiza esta práctica, pero tampoco en centros de Castilla y León. De los no financiados, 53 en total, seis fueron en centros la región y 47 en otras comunidades autónomas, por lo tanto, hasta un 95,1% tuvieron lugar fuera del territorio regional.
En cuanto al modo de convivencia, 64 de las mujeres que se sometieron a esta intervención voluntaria residen en pareja, mientras que 35 siguen con sus padres o familia y 23 viven solas. En torno a la mitad de ellas no cuentan con hijos a su cargo. Son 14 las que sí tienen pero no conviven en pareja, 49 las que sí y tres las que siguen en la casa familiar con sus hijos.
El nivel educativo de las mujeres también es objeto del informe realizado por la Consejería de Sanidad. En la provincia son 48 la que formalizaron Bachillerato o FP y 38 las que cuentan con la ESO. Otras 22 son tituladas universitarias y 13 sólo disponen del primer grado.
En general, disponen de ingresos económicos propios, 80 frente a 42 que no, y curiosamente cerca de la mitad aseguran que utilizan habitualmente métodos anticonceptivos. Los abortos se practicaron hasta la semana 22, aunque sólo se produjo un caso. Los más numerosos fueron en la semana número siete con 33 en total, 21 en la octava y 16 en la novena. En la sexta fueron 14.
Se da la circunstancia de que 13 de las 122 mujeres ya habían sido objeto de aborto anteriormente en dos ocasiones, otras 22 se habían sometido a uno y para 87 era su primera vez.