Heraldo-Diario de Soria | Viernes, 21 de septiembre de 2018

JUDES

«Es una impotencia no tener cobertura, estamos abandonados»

Judes suma este año 60 días de incomunicación sin teléfono ni internet

Heraldo Diariodesoria.es 07/09/2018

«Estamos abandonados», explica con con resignación Francisco Gazquez, alcalde de Judes. Los pocos vecinos que residen en el pueblo y los cientos de visitantes temporales que alberga en periodos vacacionales viven una odisea diaria para conectarse por teléfono o internet. El problema es el que padecen muchos pueblos de la provincia: la mala cobertura para poder emplear los dispositivos móviles.

En Judes el problema se arrastra desde hace años pero la falta de inversiones de las compañías telefónicas, que no apuestan por territorios y zonas despobladas como esta pequeña pedanía de Arcos de Jalón, hace que la brecha digital sea cada vez más grande. «Estamos resignados», indica el alcalde, quien expresa «la impotencia que genera no tener cobertura». La señal y la cobertura de los teléfonos es intermitente y cuando hay un incremento de población se han observado saturaciones que bloquea la red móvil «y entonces es cuando deja de funcionar con la consiguiente incomunicación para todos», significa Gazquez.

Entonces empieza el procedimiento rutinario de llamar a la compañía para que solucione el problema. Entre una cosa y otra, en lo que va de año, Judes se ha quedado incomunicado durante 60 días, de manera intermitente. El problema lo tienen las personas mayores y sobre todo aquellos que usan el dispositivo de teleasistencia, para el que es necesario la línea de teléfono. Si a eso se suma la ubicación geográfica de Judes, en un rincón de la provincia, al límite con la provincia de Guadalajara, y con el centro de salud más cercano en Arcos, a unos 20 kilómetros, la situación incrementa la preocupación entre los residentes.

«Los que vivimos en Judes estamos resignados», aclara Gázquez, «pero si quieren que se mantenga el pueblo y que la gente no se vaya tendrán que buscar una solución a este problema». La resignación ha ido cuajando entre los 16 vecinos censados porque han comprobado que la solución depende de las compañías telefónicas y no de las administraciones.

El Ayuntamiento se ha quejado a Movistar del problema y ha recibido una carta en la que explicó que solo tenía obligación de prestar el servicio a los teléfonos fijos, de los que solo quedan dos o tres líneas instaladas en el pueblo y no funcionan por el cable, sino a través de un adaptador móvil, por lo que los problemas son los mismos que se tiene con los teléfonos móviles.

El alcalde ha mantenido numerosas conversaciones con la compañía telefónica que presta el servicio en el pueblo, pero confiesa que nadie le ha explicado dónde se encuentra el problema técnico. Sospecha que se trata de un repetidor de telecomunicaciones que coge la señal de una antena, ubicada en Utrilla, que se encuentra obsoleto porque no se ha cambiado, ni renovado y está en funcionamiento desde finales de los años 80. Ni administraciones, ni la compañía de teléfonos están dispuestas a acometer inversiones para modernizar las infraestructuras.

Algunos pueblos de la zona no padecen ese problema porque se implantaron antenas de 3G, como en Chaorna y en Layna, donde la cobertura y la señal es buena y los vecinos disponen del servicio.

La ausencia de conexión es también para internet. El problema se incrementa cuando aumenta la población en Judes, como los fines de semana y en verano. En los días centrales de agosto, el pueblo ha llegado a tener 700 residentes. Con la incremento de usuarios de smartphones, que tienen activados sus datos, los problemas del colapso de la línea se han acentuado hasta el punto de que las comunicaciones por teléfono, a días, se han convertido en un calvario.

Hace un par de años, el Ayuntamiento subvencionó la instalación de una red wifi que mantienen con una cuota anual 12 residentes y que posee una capacidad de 21 megas, «es una solución para los que residimos todo el año».

El Ayuntamiento de Arcos, al que pertenece Judes, tiene conocimiento de este problema, así como la Subdelegación del Gobierno, pero el alcalde asegura que «todo depende de la empresa», sostiene Gazquez, quien recuerda que la Diputación sacó una línea de ayudas a operadoras para el medio rural que se quedó desierta.