Heraldo-Diario de Soria | Miércoles, 26 de septiembre de 2018

ECONOMÍA

El hielo retrasa la vendimia quince días con daños de 800.000 euros

Los productores confían en poder empezar los trabajos a mediados de octubre 

IRENE LLORENTE YOLDI 09/09/2018

Quince días de retraso lleva la uva de la Denominación de Origen Ribera del Duero soriana por la helada de primavera que golpeó las viñas, de tal forma que los trabajos de vendimia empezarán a mediados del mes de octubre. Y las perspectivas apuntan a una producción algo inferior a la media de estos viñedos, excepto en la zona de Castillejo, donde se espera una añada ligeramente superior. Porque las heladas de mayo dejaron algo ‘tocada’ la viña, a la que luego le pasó factura el pedrisco. En total, 294 hectáreas afectadas y un daño medio en las parcelas del 67%, cuantificado en 800.000 euros, según los datos facilitados por el director de la zona norte de Agroseguro, Francisco Javier Zarcero. Los siniestros se mueven en una horquilla de entre el 30 y el 90% en las localidades de Alcubilla de Avellaneda, El Burgo de Osma, Castillejo de Robledo, Langa de Duero, Miño de San Esteban y San Esteban de Gormaz. Tampoco los productores creen que éste vaya a ser un buen año precisamente por el retraso que lleva la viña provocado por el exceso de precipitaciones en forma de agua y nieve, de modo que la uva todavía está madurando, por lo que confían en que este mes de septiembre las temperaturas les sean favorables y no bajen por debajo de cero, para que concluya su ciclo con éxito.


Así con todo, el sector estima ya que las tareas de vendimia no arrancarán hasta bien entrado el mes de octubre y se extenderán durante quince ó veinte días, dependiendo de la bodega y las hectáreas con las que trabaje. Bodegas Gorma, por ejemplo, podría empezar en la segunda o la tercera semana de octubre por el «retraso fenológico en las distintas etapas de la vid», indican desde el Grupo Hispanobodegas, provocado por «un invierno y primavera muy lluviosos, acompañado de una bajada de temperaturas durante el desarrollo vegetativo de la planta con respecto a otros años».


Y es que la brotación fue tardía entre primeros y mediados de mayo, la floración tuvo lugar la última semana de junio, y el envero se produjo la última semana de agosto. No obstante, aseguran que «el equilibrio de la planta es más que óptimo entre vegetación y fruta, pero el retraso marcado en el inicio de brotación se va a mantener hasta la fecha de vendimia, lo que por otro lado favorecerá la calidad de la uva en lo que se refiere a color, aromas y taninos dulces debido a un mayor contraste térmico entre la noche y el día durante la etapa final de maduración de la uva».


Bodegas Castillejo de Robledo, que cuenta con 142 hectáreas, tiene mejores expectativas, ya que «si todo va bien, la añada será por encima de la media y podrían superarse los 800.000 kilos de uva recogidos, según las estimaciones de su gerente, Jerónimo Contreras. También constata un retraso de una semana sobre la fecha habitual, y entre diez y doce días con respecto al año pasado. Sí constató una helada «muy pequeña» en primavera, pero «por lo demás, las viñas de los socios de la bodega no han registrado más incidencias meteorológicas, de modo que ahora dependemos de septiembre para que se madure la uva sin heladas y sin demasiada humedad».


El enólogo de Dominio de Atauta, Jaime Suárez, recuerda que «la helada del 1 de mayo afectó bastante al viñedo viejo», que es con el que trabaja la bodega, de modo que este año no han tenido que quitar uva para ajustar su rendimiento al que fija, situado entre 2.500 y 3.500 kilos por hectárea para sus 45 hectáreas de viñedo, la mitad propio y la otra mitad de viticultores asesorados por la bodega. «En vez de producir naturalmente 4.000 kilos por hectárea, nuestras viñas se han quedado en los 2.500 kilos por hectárea, de modo que que no hemos tenido que retirar nada, pero es porque vamos a unos rendimientos muy bajos».


Suárez confía en que haga buen tiempo y no llueva ni hiele, pero la experiencia le dice que la climatología no va a ser tan favorable, teniendo en cuenta que queda todo el mes de septiembre por delante y al menos dos semanas de octubre para que culmine la maduración de la uva.


A las 20 hectáreas de Bodegas Valdeviñas les ha pasado factura el hielo y el pedrisco, y su gerente, Isidoro Álvarez, ya vaticina una producción mermada hasta en un 25% sobre un año medio. «Se retrasó por la helada, pero lo bueno es que volvió a brotar bien», explica, aunque habla de unos 5.000 kilos por hectárea frente a los 6.000 ó 6.500 kilos por hectárea de media. Y constata una pérdida de producción de hasta un 50% en las 10 hectáreas de los agricultores asociados. Cree que hasta el 20 de octubre no se empezará a vendimiar, y asegura que ya no se espera una añada extraordinaria.


Lo cierto es que las heladas de primavera y el pedrisco han dañado casi 300 hectáreas de superficie de viñedo en Soria distribuidas en casi 550 parcelas, una cuarta parte de toda zona incluida en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, que suman unas 1.250 hectáreas de 19 localidades: San Esteban de Gormaz, Aldea de San Esteban, Atauta, Ines, Matanza de Soria, Olmillos, Pedraja de San Esteban, Quintanilla de Tres Barrios, Rejas de San Esteban, Soto de San Esteban, Velilla de San Esteban, Villálvaro, Langa de Duero, Castillejo de Robledo, Miño de San Esteban, Alcubilla de Avellaneda, Alcoba de la Torre y Alcubilla del Marqués.


Pero Agroseguro tenía pólizas contratadas que cubrían 580 hectáreas y una producción de 2,9 millones de kilos de uva, a una media asegurada de 5.000 kilos por hectárea, lo que supone que tan solo la mitad de la superficie está cubierta por el seguro de la uva. Es el segundo año consecutivo que se suceden episodios de heladas tan fuertes, ya que el año pasado fueron otras 300 hectáreas dañadas y más de 600 parcelas, que incluso provocaron una merma de producción de hasta un 50%, recordó Javier Zarcero, si bien el año pasado las indemnizaciones rondaron los 300.000 euros. «A modo de comparativa se puede establecer como ejemplo la añada de 2016, cuando Agroseguro registró dos partes de siniestro por helada de viñedo en 27 parcelas y un total de 17 hectáreas», añadió Zarcero. Los peritos de Agroseguro empezarán a tasar las fincas siniestradas de helada y pedrisco a partir del 15 de septiembre.