Heraldo-Diario de Soria | Jueves, 13 de diciembre de 2018

PATRIMONIO

Descubren un ábside mozárabe inédito en una iglesia de Andaluz

Las excavaciones sacan a la luz restos de lo que fue la antigua iglesia de San Lucía que tiene un arco en herradura, único en la provincia de Soria

Heraldo Diariodesoria.es 10/09/2018

Andaluz reescribe su pasado gracias a una interesante campaña arqueológica en la que se han sacado a la luz el singular ábside de la iglesia de Santa Lucía de forma cuadrangular y con un arco de herradura en su interior, inédito en la provincia de Soria. Eso permite asegurar que se trata de una iglesia mozárabe, de los siglos X-XI, que sería anterior o coetánea a la de San Baudelio de Berlanga, según explica la directora de la excavación arqueológica, Diana Vega. Solo se tiene referencia de una similar en Castilla y León y se trata de la iglesia de Santo Tomás de las Hoyas, en Ponferrada (León).

Junto a los restos del ábside y gracias a la excavación aparecieron otros elementos de interés como un maravedí de Vellón de Enrique IV (una moneda), correspondiente al siglo XV, así como restos humanos, tanto en el interior de la iglesia como en el exterior, otros elementos arquitectónicos, como tejas marcadas con dibujos y la canalización de agua desde la esquina suroeste a la sureste. Todos ellos permiten asegurar que esta iglesia se utilizó hasta el siglo XV y el equipo de excavación también ha datado que se acometió una remodelación del suelo de la iglesia.

A falta de someter los restos a la prueba del Carbono 14, Diana Vega asegura que se trata de la iglesia de Santa Lucía, ubicada en el cerro de Andaluz y que pertenece al periodo mozárabe. «No hay ninguna parecida en Soria», asegura la arqueóloga quien subraya que otros templos mozárabes de la provincia tienen el ábside cuadrangular pero sin el arco en forma de herradura, como son San Baudelio de Berlanga y San Miguel de Gormaz.

La excavación se planteó para documentar los dos muros que existían al descubierto en el cerro y que «no sabíamos muy bien a qué tipo de edificación podrían pertenecer», puntualiza Vega. El equipo de excavación, formado también por el arqueólogo, César Gonzalo y otros tres trabajadores con experiencia en arqueología y conservación y bajo la supervisión de la Junta de Castilla y León, planteó la intervención para documentar esos muros, porque se pensaban que pertenecían a una iglesia románica (siglo XII), similar a la de San Ginés de Soria, cuyos restos se pueden ver cerca de las orillas del río Duero. En los tres meses que ha durado la campaña (entre mayo y julio) se han excavado 170 metros de una iglesia que tiene una nave de 16,75 x 7,54 metros y una cabecera de 4,74 x 4,40 metros.

Además, esta intervención se consideraba más que necesaria porque el cerro sufre continuos expolios, dado que el yacimiento está catalogado del periodo de la Edad del Hierro y también con una importancia destacada en el periodo románico. En el enclave se han encontrado monedas, armas celtibéricas, lanzas y regatones. Toda la zona se encuentra agujereada por los expoliadores, aclara la directora de esta campaña de excavación.

Vega reconoce que el hallazgo del arco de herradura en el ábside de la iglesia sorprendió a todo el equipo y ha sido fundamental para aseverar con certeza que los restos de la iglesia son anteriores a la soriana de San Ginés, es decir mozárabe.

Los restos de esta iglesia también permiten concluir que Andaluz tuvo un asentamiento importante de población mozárabe en el cerro. El enclave de Andaluz es una zona estratégica en el territorio de la Península durante el periodo de la Reconquista. La conquista de los territorios de la zona meridional del Duero se repoblaron con mozárabes procedentes del Al-Andalus. De ahí, posiblemente, «el topónimo del pueblo Andaluz», menciona Diana Vega.

La arqueóloga recuerda que la población de Andaluz cuenta con uno de los fueros más antiguos de Castilla, (año 1089), que aporta mucha documentación y datos de la población, entre ellos la posibilidad de la existencia de un castillo, ubicado en el mismo cerro en el que están los restos de la iglesia. Vega se refiere a una documentación del monje Grimaldo, que habla de una mujer que lo visitó en el siglo XI procedente del castillo de Andaluz.

Este detalle con el conocimiento de que existen restos arqueológicos, no excavados en el mismo cerro, de una atalaya árabe, apunta a la posible existencia de un castillo del periodo de la conquista. La atalaya es semicircular y se encuentra en un cortado del cerro que tiene comunicación visual con el castillo de Gormaz, que fue fundamental durante el periodo de dominación árabe y también durante las guerras de conquista. En cualquier caso, la iglesia sería posterior al castillo, «en caso de que existiese un castillo, aunque yo soy más partidaria de que hubo una pequeña atalaya o una fortificación.

Por ese motivo, el equipo de excavación que ha intervenido recientemente considera que una siguiente fase de trabajos se debería centrar en encontrar la necrópolis de la iglesia, porque aportaría más datos.

No obstante, la existencia de enterramientos en el interior acreditan que estuvo en uso hasta los siglos XV y XVI, periodo histórico en el que se comenzó a enterrar en el interior de las iglesias, hasta entonces, los enterramientos eran en el exterior. Además, de los pocos restos que quedan de Santa Lucía permiten conocer que una de las puertas está orientada hacia donde está ahora el pueblo, por lo que cobra fuerza la hipótesis de que el cerro estuvo poblado y posteriormente sus habitantes se desplazaron hacia la zona baja y de vega, pero la iglesia siguió abierta al culto durante siglos, posiblemente.

No existe fecha para retomar una segunda fase de los trabajos arqueológicos que serían muy interesantes y complementarían toda la documentación recabada en estos tres meses de trabajo. Incluso una intervención más amplia en todo el yacimiento que ocupa el cerro también permitiría documentar los restos de un castillo, fortaleza o atalaya que aportarían importantes datos históricos sobre la población de Andaluz.

La localidad tuvo importancia estratégica por ser punto de paso de las tropas musulmanas de la alta Edad Media, camino en la retirada de Almanzor hacia Medinaceli. Durante siglos Andaluz fue frontera y paso entre la España cristiana y la musulmana, de ahí su trascendencia histórica.