Heraldo-Diario de Soria | Lunes, 19 de noviembre de 2018

19:57 h. LA NUEVA ROJA

Luis Enrique: la revolución de España en tiempo récord

El seleccionador asturiano acapara elogios al regenerar a una selección que hizo el ridículo en el Mundial de Rusia

RAÚL PANIAGUA 12/09/2018

La vida ha cambiado por completo en la selección española en un tiempo récord. Hace justamente tres meses el terremoto se desató en Krasnodar con el despido de Julen Lopetegui a dos días del inicio del Mundial. El técnico se había comprometido con el Madrid a espaldas de Luis Rubiales, el nuevo presidente de la federación, que lo fulminó en contra de la opinión de los pesos pesados del vestuario.

Las consecuencias negativas no tardaron en llegar. Ridículo en Rusia y final de un ciclo. Faltaba un cambio y Luis Enrique fue elegido para la misión. En 10 días y dos partidos se ha gestado la mutación. La nueva Roja ya luce y enamora.

Voracidad y energía
 

El prestigioso triunfo en el estreno en Wembley ante Inglaterra (1-2) abrió el camino del extécnico azulgrana en la selección. Las sensaciones ya fueron positivas, pero las dudas del final del partido requerían una confirmación que llegó ante un rival más poderoso.

Croacia, la subcampeona del mundo que brilló en Rusia, sufrió la voracidad de la nueva España. El equipo de Modric y Rakitic sucumbió ante la energía de la Roja. En 180 minutos de juego Luis Enrique ha dejado muy clara su filosofía, imponiendo una marcha más al juego español.

Un grupo motivado
Aquella rebelión interna del vestuario, capitaneada por Ramos, Iniesta, Busquets, Piqué y Silva, partidarios de la continuidad de Lopetegui, ha dado paso a un grupo unido y entregado al nuevo técnico. El nefasto paso de Fernando Hierro por la selección demostró que la figura del entrenador siempre es importante, no solo por sus conocimientos técnicos sino también por su capacidad de cohesión y motivación del grupo. Sin la unión de todas las partes los éxitos son imposibles.

En la pizarra Luis Enrique ha apostado por un 4-3-3 casi innegociable con ocho futbolistas que parecen fijos: De Gea, Carvajal, Ramos, Nacho, Busquets, Saúl, Isco y Rodrigo. Asensio, con su exhibición ante Croacia, debería añadirse a esa lista en la que quedan dos posiciones más abiertas: el lateral izquierdo y el interior derecho.

Coreado en las gradas


Alba debería ser el dueño de la primera si el asturiano fuera justo y se olvidara de rencillas del pasado. Ni Marcos Alonso,  más cómodo en un 3-5-2 con carrileros de largo recorrido, ni Gayá mejoran al azulgrana. Thiago, Ceballos y Sergi Roberto optan a la otra posición. El debate de la portería, con De Gea reforzado, y el del nueve, con un inmenso Rodrigo que debería desbancar a Diego Costa, empiezan a aclararse.

"Tenemos una idea de juego y ha salido todo de forma maravillosa. A este nivel es muy difícil pararnos. Lo mejor de estos días ha sido la actitud de los jugadores", proclamó Luis Enrique, cuyo nombre fue coreado por la grada del Martínez Valero de Elche. "Sentí vergüenza ajena cuando pasó eso. No me lo esperaba, lo agradezco pero prefiero que animen a los jugadores", añadió el técnico.

Reticencias olvidadas
Lucho concluyó el duelo ante Croacia sin ningún azulgrana sobre el césped. Tampoco debería sorprender demasiado. Sin Piqué ni Iniesta, retirados de la selección, y Alba en la sala de espera, solo quedan Busquets y Sergi Roberto, un titular indiscutible y un polivalente suplente que busca su oportunidad. El Madrid es la base evidente del equipo, cosa que también ha derribado las reticencias iniciales de la prensa de la capital.

"España le dio un meneo a Croacia. Luis Enrique merece un aplauso, en muy pocos días ha armado un equipo", escribió Alfredo Relaño, director del 'As', que tituló su portada del miércoles con un "Así da gusto". En la misma línea, el 'Marca' abrió con un "Bravo" a todo trapo, destacando "la avalancha de fútbol" para enterrar fantasmas. “Los críticos de Luis Enrique deben plegar velas, esperar a otro momento", afirmó José Félix Díaz en crónica.

Agresividad y pegada 
El fútbol alegre, vertical y nada especulativo es la base de la nueva selección. Esa agresividad y pegada ausentes en Rusia han devuelto la ilusión por la Roja. Con una media de edad de 26 años y liderada por Saúl (23) y Asensio (22), España ha pasado de la depresión al entusiasmo. Y el primer responsable tiene un nombre: Luis Enrique.