Heraldo-Diario de Soria | Domingo, 15 de septiembre de 2019

El funcionamiento inicial de la cárcel apunta a cuatro módulos

El Gobierno no descarta un estreno al completo, pero debe primar la «seguridad»

JOSÉ ÁNGEL CAMPILLO 05/02/2019

Todo parece indicar que la puesta en marcha del nuevo centro penitenciario junto a Las Casas se realizará de manera parcial. Una primera etapa a la que ya se apuntaba hace tiempo desde el Ministerio del Interior y que ayer pareció afianzarse tras el encuentro de la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virgina Barcones, y representantes Acaip, UGT, CSIF y CC OO. Para los sindicatos, el modelo más adecuado para los primeros pasos del centro soriano sería el de Málaga II (Archidona), que inició su andadura con cuatro módulos residenciales, además de los auxiliares de enfermería y aislamiento. La construcción del paraje La Laguna dispone de ocho módulos de 72 celdas cada uno, más tres de 36. En total, 684 habitáculos residenciales y otros 152 en ingresos, enfermería y aislamiento. Barcones recabó las sugerencias de los sindicatos, a los que trasladó las previsiones sobre las que trabaja el Gobierno para que el centro esté en «funcionamiento lo antes posible, dentro del año en curso». Tal es «el objetivo que nos hemos marcado».


Aunque el Ejecutivo no descarta que la infraestructura entre en actividad con todos sus módulos, lo «óptimo» según los sindicatos, tanto por «seguridad» como por «operatividad» es abrir con los mencionados cuatro módulos e ir paulatinamente ocupando los restantes. Hay que tener en cuenta además el contexto de descenso de la población penitenciaria a nivel nacional. Con cuatro módulos de 72 celdas, la capacidad residencial en Soria sería de 288. La actual prisión alberga a unos 170 reclusos y cuenta con una plantilla de 130 trabajadores. Se estima que el estreno parcial conllevaría un incremento de otros cien puestos de trabajo. El refuerzo procederá de la Oferta de Empleo Público, que contempla 831 plazas de ayudantes de prisiones. Las pruebas selectivas ya se están desarrollando.


Con el frente de la plantilla despejado (era una de las grandes incertidumbres desde hacía años), queda por arrancar la obra del colector desde la N-111 al polígono industrial y su conexión con la red municipal. Barcones recordó que el Gobierno socialista se encontró con que el expediente de las expropiaciones para tender la canalización «había caducado». Osea, que se topó con «nada y además caducado».


El Consejo de Ministros acordó el pasado 14 de diciembre la urgente ocupación de los suelos. La adquisición forzosa, claro está, lleva sus tiempos, alegaciones y garantías hasta llegar a las actas de ocupación.


Los trabajos del colector podrían licitarse cuando los documentos fueran definitivos, pero la presidenta de la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios ha comprometido que el paso se dará antes, dada la excepcionalidad de la obra y las posibilidades de la nueva Ley de Contratos del Sector Público. El emisario está valorado en un millón, con un plazo de ejecución de nueve meses que podrían acortar los licitadores en sus propuestas. De esta manera, el adjudicatario estaría en condiciones de empezar a remover el terreno en un par de meses.


El propósito, aseguró Barcones, es que no se produzca «ningún tiempo muerto» entre los trámites, con el objetivo «irrenunciable y prioritario» de concluir en 2019. Como muestra, la delegada del Gobierno recordó que el nuevo periodo de gestión de la vigilancia de los edificios (recientemente adjudicado en 77.000 euros a Guardas del Guarderío) es por cinco meses, cuando el precedente tuvo una duración de dos años.


Si los cálculos se cumplen, el centro penitenciario estará en condiciones de abrir a finales de 2019. Descontado el colector, se encuentra completado. La edificación comenzó en 2010 y, en total, el Estado se habrá gastado 132 millones en el programa, contando con los 18 que contempla el Proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado.


Un largo periplo que parece que llega a su fin, con la incógnita por ahora de determinar si el recinto se utilizará desde el comienzo al100% o se irán abriendo progresivamente los módulos. «Sin renunciar en ningún momento a la apertura completa», Barcones barajó como opción la ocupación inicial de los cuatro módulos residenciales, teniendo en cuenta las consideraciones de seguridad.