Heraldo-Diario de Soria | Lunes, 26 de agosto de 2019

Las heridas del PP vuelven a sangrar con la lista del Senado

EDITORIAL 20/03/2019

EN EL Partido Popular soriano no han cesado las escaramuzas internas desde que se inició una crisis en la formación que tiende a eternizarse. Tras la tensa campaña para el congreso provincial, el abandono del partido de los diputados críticos, el cambio en la Presidencia del partido y algunas salidas sonadas justo antes de las elecciones, los cuchillos han volado entre los populares sorianos. La confección de listas municipales no ha estado exenta de tensiones, pero el equipo de la presidenta, Yolanda de Gregorio, ha mantenido el control y la oposición interna se ha quedado casi limitada a la crítica, muy dura eso sí, de la barra del bar. Ayer, sin embargo, la división quedó plasmada en la reunión del Comité Electoral Provincial, donde la presidenta sorprendió con el veto a su predecesora, Marimar Angulo, en las listas del Senado, a pesar de que la ex senadora contaba con apoyos en dicho comité. La división de los populares va más allá del enfrentamiento con los que se han marchado, pues en el interior se mantiene la pugna entre al menos dos facciones que la actual presidenta no ha logrado apaciguar.

Yolanda de Gregorio tuvo grandes reticencias para liderar la candidatura al Ayuntamiento de Soria, pero la insistencia de la cúpula del partido no le dejó otra opción. A cambio del sacrificio, la presidenta de los populares sorianos quería ir como candidata al Senado, con lo que se repetiría en parte la situación anterior, ya que Marimar Angulo fue también senadora, aunque esta última lo combinó con el escaño en las Cortes de Castilla y León. Pero la presidenta del PP soriano no ha tenido fuerza suficiente para conseguir el apoyo a su candidatura como senadora y ni la petición de auxilio a la dirección regional del partido ha tenido éxito.

Al final, es un golpe para una líder que tiene dificultades para hacerse con el apoyo de todos los militantes. Al contrario que su predecesora, que podía presumir de un amplio respaldo entre la militancia tras su arrolladora victoria en el congreso provincial, De Gregorio tiene el lastre de haber sido aupada a la Presidencia sin la celebración de un congreso, lo que no le quita legitimidad, pero la debilita frente a sus adversarios.

El enfrentamiento entre Angulo y De Gregorio quedó claro a los pocos minutos de haber anunciado la primera su dimisión, lo que ha sido otro motivo de conflicto interno. Ahora, De Gregorio, vencida en su lucha por ser senadora, no ha permitido que Angulo se alzara encima con una victoria y la ha vetado como candidata al Senado. Ayer se salió con la suya en el Comité Electoral Provincial, salvo que haya alguna enmienda por parte de la Dirección nacional. De momento, Angulo, a pesar de haber ganado el último congreso y de mantener apoyos internos en Soria, ha sido fulminada por su sucesora.

Es una victoria amarga para De Gregorio, aunque no todas sus posibilidades teóricas de ser senadora están eliminadas. La presidenta del PP va como suplente de Cristina Pinillos, que no solo es una mujer que es fiel políticamente a la presidenta sino que además es amiga, y una hipotética salida de Pinillos del Senado (primero tiene que salir en las urnas) llevaría a De Gregorio al escaño. Es decir, que solo le queda esperar una muy difícil carambola.

Lo que está claro es que la larga crisis del PP soriano sigue abierta. Aunque a veces parece larvada, no lo está tanto y en los momentos clave, en cuanto se toca un poco la herida, la sangre sale a borbotones. En esa ocasión, han sido las candidaturas a las elecciones generales, aunque la del Congreso de los Diputados, con Tomás Cabezón, el hombre en Soria de Pablo Casado, no ha generado demasiado ruido, salvo, tal vez, por las formas para apartar al veterano Jesús Posada.