Heraldo-Diario de Soria | Sábado, 7 de diciembre de 2019

LA ERA ALTA DESDE MIAMI

Incentivar el esfuerzo

ANDRÉS CALAVIA 22/03/2019

Conseguir que un estudiante vaya a una buena universidad en los Estados Unidos es tarea complicada. Y consume mucho tiempo. Todo suele comenzar en el junior year, el equivalente a primero de bachillerato, cuando el alumno debe solicitar plaza. Recomiendan que se haga en diez universidades, al menos. Tiene que convencerlas de que merece ser admitido. Es cuestión de méritos. No existe una normativa general aplicable a todas las universidades, cada una es un mundo. No se trata, en absoluto, de alcanzar tal o cual nota de corte. A esos fríos números aquí les ponen siempre un nombre. Y de la persona que hay detrás de ese nombre analizan sus logros académicos, muy importantes, pero también las actividades extracurriculares y de voluntariado en las que ha participado a lo largo de los cuatro años de High School. También cuentan los puestos de liderazgo que ha asumido a través de las asociaciones y clubes que funcionan en su centro. La vida del alumno, de hecho, gira entorno a la escuela, en la que pasa muchas horas. Hasta la participación en deportes suma. Cuando la universidad tiene toda la información que necesita, y después de la preceptiva entrevista, responde al alumno. Siempre manda una carta o un email, como se ve en las películas. La universidad comunica si acepta al estudiante y, en su caso, le informa de la cuantía de la beca que le concede, para lo que se tiene muy en cuenta la situación económica de la familia. Defienden con orgullo que quien cumple los requisitos nunca se queda sin plaza por dinero. Harvard, símbolo de la excelencia universitaria y aspiración de muchos, beca al 50 por ciento de sus alumnos. Yale al 64 %. Muchos no pagan ni un solo dólar. Y la gran mayoría termina sin ningún tipo de deuda. En fin, por suerte, el sistema no uniformiza; al contrario, incentiva el trabajo y el esfuerzo individual en múltiples aspectos. Quieren a los mejores. En esto, me gusta este país. El estudiante, además, puede solicitar becas a fundaciones e instituciones públicas y privadas. El coste de la universidad en los Estados Unidos es muy alto, es cierto, pero también lo es que existen muchas maneras de financiarlo, y no solo a través de papá estado. Como ya ando inmerso en este proceso, hace unos días acudí a una reunión de la Hispanic Scholarship Fund. Buscando lo mismo, allí me encontré con Gema, barcelonesa e hija de Antonia, nacida en Renieblas. Casualidades de la vida.