Heraldo-Diario de Soria | Miércoles, 21 de agosto de 2019

Las obras de la Autovía del Duero aceleran a golpe de elecciones

EDITORIAL 24/03/2019

NADA MEJOR que la proximidad de unas elecciones para que los representantes de las distintas administraciones pisen el acelerador de obras y proyectos para poder ‘venderlos’ como logros a los ciudadanos, por más que hasta entonces acumulen interminables retrasos o avancen a ritmo de tortuga. Y si, como en esta ocasión, coinciden en dos meses elecciones generales, municipales, autonómicas y europeas, razón de más para que los ayuntamientos, la Junta de Castilla y León y el Gobierno se pongan las pilas para cerrar distintas actuaciones.

Este es el caso de la Autovía del Duero (A-11) en Soria, la única provincia en la que se están ejecutando obras, ya que en Burgos, Valladolid y Zamora todavía no se ha visto una sola máquina ni se verá en mucho tiempo. Catorce años y tres meses han pasado desde que se puso en servicio el único tramo de la Autovía del Duero en Soria, la variante de El Burgo de Osma.

Después de transcurrido todo ese tiempo, los dos tramos que se encuentran más avanzados en esta provincia parece que van a estar listos coincidiendo con la proximidad de las sucesivas elecciones. Los trabajos se han concentrado en el trazado que conectará Santiuste con la Variante de El Burgo, que presumiblemente estará listo para las generales del 28 de abril. El que unirá La Mallona con la Venta Nueva, en fase de remates, podría estar concluido para las municipales y autonómicas del 26-M.
Entre la capital soriana y El Burgos de Osma es difícil encontrar actividad fuera de estos dos tramos. A finales de 2017, el PP soriano había garantizado que ambos estarían en servicio durante el pasado año. Pero como es habitual en estos casos, el compromiso no se llevó a efecto. Por medio se cruzó la moción de censura a Mariano Rajoy y la llegada de Pedro Sánchez a Moncloa. Además, en septiembre se supo que Collosa, la empresa adjudicataria del tramo La Mallona–Venta Nueva, había congelado los trabajos.
En febrero de este año, todo hacía indicar que las obras se habían ralentizado con el fin de que estuvieran para mayo, ya que entonces aún no se sabía nada de las generales. Lo cierto es que con el 28-A por delante, se ha producido un acelerón. No ocurre otro tanto con el tramo entre los Rábanos y La Mallona, cuyo proyecto está aprobado, pero sigue sin salir a licitación. En cuanto al de Venta Nueva–Santiuste, en obras, apenas registra actividad.
Hablar de los retrasos de la Autovía del Duero ya resulta agotador. Pero es preciso insistir para que no avancen a golpe de elecciones, sino a la velocidad de crucero que debieran llevar para culminar este proyecto largamente esperado.