Heraldo-Diario de Soria | Lunes, 26 de agosto de 2019

Sainete y vodevil

VICTOR F. MORENO 26/03/2019

EL PP de Soria apenas ha podido cerrar lo que podríamos denominar una semana negra, y yo añadiría de sainete y vodevil. Una serie de acontecimientos que han dejado a los máximos dirigentes de la formación popular soriana tocados, seguramente aún no hundidos, pero sí con las costuras al aire por mor de los mandatos de Casado y Génova. Suelen pasar estas cosas en los partidos, que cuando se enmienda la plana a nivel nacional demuestra a la postre quién manda, y las consecuencias pueden ser imprevisibles.
La lista al Senado desencadenó todas las hostilidades. La ausencia de la anterior presidenta, Marimar Angulo, era cuestión de tiempo, por mucho que Yolanda de Gregorio la tratara de fulminar. La política soriana está muy reconocida y valorada en la Cámara Alta y su inclusión en las listas fue una desautorización clamorosa a De Gregorio, que tuvo que tragar con los postulados de Génova. Ni sabemos la cantidad de teléfonos que se tuvieron que levantar en esa famosa noche del pasado martes.
En esas estábamos hasta que la presión acabó con la adnamantina Cristina Pinillos, la número uno de la lista, quien se vino materialmente abajo y dio paso a una Laura Prieto cuyo acceso iba a ser a Cortes. Pero lo mismo se vale para un parlamentarismo nacional que regional. Y acabando la semana, una nueva bofetada sonora llegó desde Ágreda, cuando María Jesús Ruiz decidía entrar en las listas de la PPSO en su localidad dejando al PP con un palmo de narices.
Con estos pronunciamientos, y con la florentiana frase de «desde el cariño», resulta cuando menos chocante que De Gregorio no se marchara a su casa el pasado miércoles, abriendo una profunda crisis de impredecibles consecuencias para el PP de Soria. Pero aquí está visto que uno puede ser senador en 2019, pero también en 2023. Y nos tragamos el orgullo y lo que haga falta.