Heraldo-Diario de Soria | Lunes, 26 de agosto de 2019

MÁS SE PERDIÓ EN CUBA

Rehabilitar el patrimonio

IGNACIO SORIA ALDAVERO 08/04/2019

PAONES YA tiene su iglesia. Tras meses de trabajo, y gracias a la actuación de la Junta de Castilla y León, la pasada semana pudimos ver el resultado de la intervención en este templo románico, que tras encontrarse en un deplorable estado, ha sido devuelto a la ciudadanía con todo su esplendor perdido por el paso de los años y su práctica ruina. En estos tiempos en los que la despoblación está encima de la mesa de las distintas administraciones –y también en boca de todos–, actuaciones como esta llevadas a cabo por el gobierno regional en favor de la rehabilitación del patrimonio –como en este caso–, o en el mantenimiento o conservación en otros, son también sin lugar a dudas, medidas para auxiliar el mal endémico que asola a muchos pueblos, devolviéndoles –aunque sea solo un poco–, algo de luz entre tanta oscuridad y desesperanza.
Todos y cada uno de los templos católicos de nuestra provincia, son, pero sobre todo fueron, no solo lugares de culto, sino también testigos mudos de la vida de nuestros municipios, y del devenir, por tanto, del día a día de sus vecinos. Por ello, todo dinero invertido en este tipo de obras, creo que sirve para recordarnos y preservar no solo el valor artístico de estos lugares, sino también todo lo que dentro o fuera de sus paredes acaeció. Un solo paseo por la provincia de Soria, deja patente que todavía son muchos los templos que esperan una actuación para coloquialmente podríamos decir, aguantar otros tantos siglos más.
Tanto el Obispado de Osma–Soria, así como la Diputación Provincial, lo saben bien; y aquí sí, y sin importar el color político de quien la gobierna, se sigue trabajando en esta materia y en colaboración con los distintos ayuntamientos con unos resultados muy loables. Al caso de la iglesia de Paones, se sumará en breve y gracias también a la comunidad autónoma, las obras de restauración de la iglesia de Beltejar. Esperemos pues que estas buenas noticias continúen ocupando el espacio que no hay que dejar para las malas, y de esta manera, mantengamos encendida una llama de esperanza para muchos pueblos y su patrimonio, que a fin de cuentas, es también el nuestro.