Heraldo-Diario de Soria | Sábado, 7 de diciembre de 2019

EL PUNTO DE VISTA

De puente en puente...

MILAGROS HERVADA 27/04/2019

ALUMNOS, profesores y familias conocen ya el calendario escolar para el próximo curso, y es fácil que lo que para unos supone dar saltos de alegría para otros es el inicio de los quebraderos de cabeza. La conciliación familiar y laboral es todavía una asignatura pendiente en la sociedad española.
Los escolares –por lo tanto también los profesores– van a tener nada menos que cuatro macropuentes, dos de ellos de hasta cinco días, algo que levanta el ánimo hasta del más empollón. Siempre se ha dicho que los maestros viven muy bien, porque sólo se piensa en las vacaciones que disfrutan y no en la lucha del día a día y en la responsabilidad de educar a generación tras generación. Pero viendo esos cuatro puentes festivos, quién no querría ser docente, incluso volver a la infancia y tener todos esos días de vacaciones, eso sí, para poder estar metido en casa jugando con la tableta o el móvil. Porque está claro que el uso del tiempo libre de la mayoría de los chavales de ahora es escalofriantemente emocionante –nótese la ironía–.
La Consejería de Educación ha ido juntando días y se ha montado un calendario con unos puentes fantásticos con lo que las familias ya están de los nervios para ver cómo y dónde colocan a los chavales, porque el currito de a pie no siempre va a tener tanta suerte, y eso al margen de las vacaciones de Navidad (18 días) y de Semana Santa (11 días). Es que el año 2020 viene tan cuadrado que hasta el 1 de mayo se deja caer en viernes. ¿Qué más se puede pedir?
Aun así hay quien no está satisfecho. Los defensores de que las fiestas se desvinculen de las fechas religiosas no han encontrado respuesta en este calendario, y es que la historia no se puede eliminar de un plumazo y la tradición de siglos marca la pauta. Quién sabe si acabaremos teniendo puente en el black friday, porque ahí sí que hace falta tiempo para disfrutar del consumismo y gastarse la pasta por internet como si no hubiera un mañana. ¡Qué sociedad!