Heraldo-Diario de Soria | Sábado, 24 de agosto de 2019

El proyecto del Banco de España debe fijarse cuanto antes

EDITORIAL 04/05/2019

EL BANCO de España es uno de los clásicos de Soria, uno de esos proyectos que se quedan atascados y que no parecen tener un final. Es uno de los de envergadura y tiene la peculiaridad de haber dado mil vueltas. Se iniciaron obras con un objetivo y se paralizaron para cambiar el destino del edificio. De centro cultural, relacionado con la fotografía, objetivo con el que se comenzaron las obras bajo el mandato de un gobierno socialista en España, se pasó a parar las obras por parte de un Ejecutivo del Partido Popular para redefinir el proyecto y convertirlo en futura sede de la Subdelegación del Gobierno. La moción de censura que impulsó el actual presidente, Pedro Sánchez, volvió a dar un giro a los planes para retornar al uso cultural. La inestabilidad política ha contribuido también a que las obras siguieran paradas. Ahora, que de una forma u otra va a haber un nuevo gobierno bajo la presidencia de un socialista, ha llegado el momento de dejar atrás las excusas y retomar las obras para que Soria aproveche un importante inmueble en pleno centro de la ciudad. Más retrasos son del todo injustificables y no debe contribuirse desde la propia Soria a una nueva ralentización por no tener definido un proyecto que, naturalmente, debe contar con el visto bueno del Gobierno de España.

La opción de utilizar el edificio para un uso cultural tiene, sin duda, consecuencias positivas para los ciudadanos, que podrán contar con una nueva oferta y puede servir también de atractivo de cara al exterior. Sin embargo, la apuesta no está exenta de riesgos, pues se trata de una inversión elevada y el destino como uso cultural supone que para mantener una programación digna se requieren unos presupuestos anuales que la ciudad de Soria, donde ya existe una buena oferta cultural, no podría mantener.

Por ello es importante la implicación del Estado y un compromiso presupuestario adecuado, no solo para la realización de la obra, sino para el mantenimiento de la actividad cultural. La idea del Ayuntamiento de Soria, según expresó ayer el alcalde, Carlos Martínez Mínguez, es conseguir, con la colaboración del Gobierno central, una oferta cultural fluida y constante. No se trata de convertir el edificio en un museo con una colección permanente y algunas exposiciones. Lo que pretende Martínez Mínguez es que el Banco de España acoja diferentes expresiones culturales, desde las artes plásticas hasta las escénicas. Los referentes en este caso, según citó el alcalde, son la Casa Encendida de Madrid o el Círculo de Bellas Artes, también con sede en la capital de España. La diferencia es que en un caso está regentada por una fundación, heredera de la de la Obra Social de Caja Madrid, y una entidad cultural privada en el otro. En el proyecto soriano no hay siquiera boceto del modelo de gestión, pero la idea del alcalde es conseguir que la mayor parte del contenido sea aportado por el organismo público Acción Cultural Española.
La idea es interesante, pero necesita una mayor concreción y, sobre todo, que se produzca un compromiso firme por parte del Gobierno, que además, dentro de lo posible, no suponga que el proyecto quede demasiado expuesto a los vaivenes de la política.

Lo que sí se requiere es ya es que no se produzcan más demoras y se pueda avanzar, primero en las obras, cuanto antes. Por ello, está bien la aportación de ideas por parte de la sociedad, como ha hecho Soria Ya con una propuesta de museo paleontológico, pero siempre que eso no suponga retrasar decisiones. Soria tiene que definir cuanto antes su apuesta y conseguir que el Gobierno central la acepte y se comprometa. El momento es el ideal, puesto que es el inicio de la legislatura y el Gobierno que se forme tiene tiempo de desarrollar el proyecto.