Heraldo-Diario de Soria | Jueves, 17 de octubre de 2019

AÚPA NUMANCIA

Otro mapa exigente

La nómina de equipos en el campeonato de Segunda recupera una edición más los términos de una liga larga, compleja, igualada y sin favoritos claros por lo abierto de la categoría

LUIS HDEZ. CASADO 02/07/2019

Completado definitivamente el cuadro de ascensos y descensos en el final de temporada, el mapa de Segunda división se ha configurado con los 22 conjuntos que comenzarán el campeonato el próximo mes de agosto. Como en campañas precedentes, una liga, a priori, compleja, larga, exigente, igualada y sin favoritos claros pese a que buena parte de los participantes registran un pasado mucho más brillante que su actual presente. Conjuntos como Zaragoza, Deportivo, Sporting, Elche, Racing, Málaga, Tenerife, Rayo Vallecano, Las Palmas... aspiran a recuperar un protagonismo cedido en los últimos tiempos. No son los únicos que buscan mejorar. Es lo que tiene esta categoría que premia a cualquiera que demuestre la regularidad suficiente para alcanzar la gloria de un ascenso pocas veces previsto. Todas las temporadas llega alguna sorpresa y casos como los del Girona, ahora de vuelta a Segunda, Leganés, Eibar, Huesca... demuestran lo abierto que es el torneo con tantos aspirantes, 22 equipos, y tan extenso en el tiempo, diez meses de partidos, más las eliminatorias de la promoción de ascenso. Un camino con muchas aristas en las que los participantes pueden ofrecer su mejor versión, pero también baches relevantes. La regularidad es clave para aspirar a todo y para no caer en la posibilidad de situarse en los puestos de peligro. Desaparecer de este mapa es el olvido y si no que se lo pregunten a tres de los recién ascendidos a los que les ha costado varias campañas recuperar su condición de equipos con la etiqueta de clubes del fútbol profesional. Racing, Ponferradina y Mirandés se unen a LaLiga una vez superada la travesía en el pozo de la Segunda división B. El cuarto conjunto ascendido, el Fuenlabrada, es el debutante de la categoría. Le toma el relevo al Majadahonda que solo ha podido degustar un año su experiencia en el fútbol profesional.

El mapa de la categoría aparece dividido en dos zonas. La parte más septentrional con once conjuntos por encima de la línea imaginaria de corte entre norte y sur a partir de Madrid: los dos representantes gallegos, Deportivo y Lugo, los dos asturianos, Sporting y Real Oviedo, el leonés, la Deportiva Ponferradina, el cántabro, Racing de Santander, los dos castellanos, Numancia y Mirandés, los dos aragoneses, Real Zaragoza y Huesca, y el catalán, Girona. La parte meridional del mapa la completan los tres equipos de la Comunidad de Madrid, Rayo Vallecano, Fuenlabrada y Alcorcón, el representante alicantino, Elche, el manchego, Albacete, el extremeño, Extremadura de Almendralejo, los tres conjuntos andaluces, Cádiz, Málaga y Almería, y los dos canarios, Tenerife y la Unión Deportiva Las Palmas. Una línea imaginaria de diferenciación que poco se corresponde ya con los estilos ni con los gustos futbolísticos ni las tradiciones. La Segunda iguala a casi todos y los detalles definen buena parte de los enfrentamientos que nacen desde la ausencia de grandes diferencias y favoritismos claros. Este año no parece diferente a otros por ese lado.

El Numancia afrontará una temporada más con desplazamientos significativos y partidos de rivalidad vecinal. El ascenso de Osasuna, un equipo próximo, se compensa con la vuelta del Mirandés, la del Huesca y la del Racing. Tres viajes más cómodos que encuentran el contraste del desplazamiento a Ponferrada o Girona, que se unen a a los ya lejanos traslados a Galicia y los de Andalucía, a Almería, Cádiz y Málaga. Se mantienen los de Elche, Albacete y Almendralejo y se añade uno a Madrid cuando el pasado curso se visitó la Comunidad en dos ocasiones. Se mantienen los de Canarias y desaparece el de Baleares. Kilómetros a añadir a lo largo de la temporada.
Más cercanos serán los de Miranda y Zaragoza, dos partidos de rivalidad vecinal, regional en el caso de los burgaleses y de tradición en el de los aragoneses por haber competido muchos años en el campeonato de Aragón y por la colonia de sorianos en tierras de Zaragoza. El Numancia medirá fuerzas en dos derbis de la Comunidad con el Mirandés y la Ponferradina aunque sin una tradición clara en este tipo de enfrentamientos por falta de muchos antecedentes y de referencias a una rivalidad específica entre los clubes de Castilla y León. El Huesca y el Racing recuperan la condición de equipos de Segunda aunque con caminos bien diferentes. La plaza de Santander ha sido uno de los destinos señalados por la afición numantina para acompañar a su equipo y la de Huesca, por cercanía, también es de los puntos fijados para ver a los rojillos.