Heraldo-Diario de Soria | Domingo, 18 de noviembre de 2018

CAMPAŅA DE CEREAL

El girasol, pendiente de las reservas de agua

Sigue aumentando la superficie de este cultivo en la provincia de Soria

M.C. / A.P.L. 25/04/2017

Llega el momento de la siembra de girasol, y el agricultor sigue mirando al cielo. Muchos han hecho ya su planificación y han descartado este cultivo ante la falta de disponibilidad de agua. «Los secanos no tienen humedad para nacer», afirma Mariano Partearroyo, agricultor de Madrigal de las Altas Torres (Ávila), que este año no contará con esta planta oleaginosas en la rotación de sus parcelas.

La falta de reservas de agua en el terreno va a condicionar las labores, que ya se han iniciado de forma «muy testimonial» en Castilla y León, como confirma Joaquín Ortiz, del servicio agronómico de Acor. En la mayor parte de los casos, hay una gran incertidumbre, según Manuel Nebreda, profesional de la localidad palentina de Astudillo. Este agricultor suele sembrar unas 50 hectáreas, y esta campaña aún no tiene claro lo que va a pasar.

Alude, en concreto, a dos de los problemas que tiene que enfrentar el sector. Por un lado, no llueve, lo que tiene una repercusión directa en las parcelas, y, además, tampoco hay reservas de agua del invierno, lo que implica que «no hay humedad» para que la planta nazca.
En estas circunstancias, el sector tiene claro que sembrar ahora es una «locura». Manuel asegura que le gustaría comenzar las labores esta semana, aunque de momento tendrá que retrasar la siembra a la espera de que la climatología impulse definitivamente o no el cultivo.

La realidad es que los secanos lo van a tener muy difícil, mientras el regadío está pendiente también de las reservas deficitarias de los pantanos. El girasol es menos exigente en los riegos, una tercera parte que en el caso del maíz, y eso puede hacer que el agricultor opte al final por esa opción en una campaña marcada por la sequía.

De forma global, se estima que la superficie de este año sea similar a la de 2016, en torno a las 248.000 hectáreas. De nuevo, la climatología volverá a ser determinante y marcará la deriva de las siembras en las próximas semanas, como apuntan desde el servicio agronómico de la cooperativa Acor. De cara precisamente a esas labores, Ortiz insiste en que la fecha de siembra dependerá de la variedad, la climatología o que se trate de secano o regadío.

En el caso del alto oleico, por ejemplo, se recomienda sembrarlo más temprano «para que en la maduración las temperaturas nocturnas o las medias no sean demasiado bajas», lo que interviene en la producción de ácidos oleicos. Los secanos se sembrarán, según los técnicos, antes o después, en función del tempero que se tenga en la parcela o a la espera de precipitaciones que mejoren la nascencia. En este momento esa nascencia en secano no está asegurada, algo que incluso complicaría el pago del seguro.

Acor sigue apostando por este cultivo en la rotación de las parcelas de Castilla y León, y espera contratar unas 7.000 hectáreas. La cooperativa confirma la tendencia al alza del alto oleico, aunque aún sigue siendo mayor la superficie de girasol convencional, en torno al 60%. Desde el servicio agronómico se destaca la potencialidad de este cultivo que se adapta «bien» a Castilla y León y cuya producción se destina a aceite alimentario. Un «plus», dicen, frente a otros como el aceite de palma.

Los técnicos hacen hincapié en que, al igual que ocurre con cualquier otro cultivo es importante la aplicación de fertilizantes, tanto para obtener una buena producción, como para lograr una buena calidad. Se aconseja, en este caso, un buen análisis previa de tierra.

39.500 hectáreas en Soria

La superficie destinada al cultivo de girasol en la provincia de Soria para la próxima campaña será de unas 39.500 hectáreas, según la previsión de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León. Esto supone un incremento de alrededor de 500 hectáreas (1,2%) respecto al año pasado, cuando se sembraron 39.026; y de 1.500 hectáreas (3,7%) respecto a 2015, cuando se sembraron 38.031.

La producción en la campaña pasada se situó en 46.756 toneladas, con una disminución respecto a 2015 del 16,3%, ya que en ese año se consiguió una producción de 55.911 toneladas. La climatología es la que marca la producción de cada campaña y este año, en el que ya se están planteando y llevando a cabo las siembras, estará marcado por la ausencia de lluvias. El girasol es el tercer cultivo más importante de la provincia de Soria, después de los dos cereales por los que más optan los agricultores, que son la cebada y el trigo.

La provincia de Castilla y León con mayor extensión de cultivo de girasol es Burgos, con una previsión de 51.500 hectáreas, frente a las 50.852 de 2016 y a las 58.113 de 2015. En esta provincia, la superficie ha aumentado respecto a 2016 un 1,2%, pero ha disminuido un 11,3% respecto a 2015, siempre según las previsiones de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta. La producción de girasol en Burgos en 2016 fue de 52.573 toneladas, frente a las 64.699 de la campaña de 2015.

Valladolid es la segunda provinicia en cuanto a superficie, con una previsión para esta campaña de 47.500 hectáreas, mientras que en la anterior campaña fueron 47.536 hectáreas y en la de 2015 de 47.729 hectáreas. En esta provincia no hay mucha varaiación respecto a la superficie. En el apartado de producción, en la campaña anterior se recolectaron un total de 15.045 toneladas, frente a las 43.104 de la campaña anterior.

El girasol se da principalmente en secano (un 70%), siendo Burgos, Valladolid y Soria las provincias con mayor superficie, como ya hemos apuntado, con más de la mitad de las siembras de este cultivo en Castilla y León.

Siguiendo el orden en cuanto a superficie, se encuentra Palencia, con una previsión de 35.000 hectáreas, que fueron 34.407 en 2016 y 37.141 en 2015. La producción en la campaña anterior fue de 37.350 toneladas y en la de 2015 de 12.713 toneladas. Segovia contaría este año con una superficie de siembra de girasol de 29.900 hectáreas, frente a las 29.852 de 2016 y a las 27.184 de 2015. La producción del año pasado fue de 22.004 toneladas y la de 2015 de 22.484 toneladas.
También en Zamora se siembran más de 20.000 hectáreas, concretamente hay para este año una previsión de 22.500, mientras que en 2016 fueron 21.273 y en 2015 un total de 21.555. La producción de la campaña pasada fue de 22.940 toneladas y la de 2015 de 22.905 toneladas. En otro grupo se encontraría Salamanca, con 21.300 hectáreas de previsión, frente a las 12.878 de 2016 y a las 13.811 de 2015. La producción de la campaña anterior fue de 10.690 toneladas y en la campaña de 2015 de 12.713 toneladas.

Por último, se encuentran León y Ávila, con superficies estimadas de 8.000 y de 3.800 hectáreas, respectivamente. En León la superficie se mantiene, porque en la campaña anterior se sembraron 8.400 hectáreas y en la de 2015 un total de 8.361. El año pasado se obtuvieron 13.580 toneladas y en 2015 un total de 12.136 toneladas. En Ávila, la superficie disminuye porque hace dos años era de 4.941 hectáreas y el año pasado de 4.300 hectáreas. En esta provincia se produjeron en la campaña anterior un total de 4.115 toneladas y en la campaña de 2015 un total de 4.582 toneladas.

El cultivo, paso a paso

Abonado: la fertilización del girasol, según Acor, debe contemplarse dentro de la rotación, pudiéndose evitar el abonado de fondo, «principalmente en girasol de secano», si se abona generosamente el cultivo anterior (trigo, cebada, cultivos de regadío...) para cubrir las extracciones de ambos cultivos. Hay que abonar en cobertera si las condiciones de humedad del suelo no son favorables, sobre todo en regadío.

Siembra: Las dosis dependen de la disponibilidad de agua y fertilidad de la tierra. Se aconseja una dosis mínima de entre 0,33 U/ha y 0,60 U/ha, según sea un cultivo de secano, secano fresco o regadío, con una profundidad de 3 a 6 centímetros (en secano hay que intentar dejar la semilla en zona de humedad), y una separación entre líneas de 50 a 70 centímetros.

Riegos: En regadío, después de dar los riegos de nascencia necesarios, debería aplicarse, como recomienda Acor, al menos otros tres: cuando la planta tenga seis pares de hojas, dos semanas antes de la floración, y una vez finalizada para mejorar el llenado de la semilla. Durante la floración se aconseja no regar por aspersión.