Heraldo-Diario de Soria | Jueves, 20 de septiembre de 2018

EL ROSEL Y SAN BLAS

El que la sigue la consigue

Él le pidió un Domingo de Calderas que fueran jurados y ella aceptó ilusionada. Tras tres años intentando acceder al cargo en su cuadrilla, por fin en 2017 lo han logrado

ANA PILAR LATORRE 18/05/2017

Marcos Martínez Castellano y Silvia Bernal Moyano son los jurados de El Rosel y San Blas de 2017 y afrontan las fiestas con mucha alegría e ilusión. Él, empresario soriano de 43 años, y ella, sanitaria y nacida en Barcelona hace 45 años (de padre maño y madre andaluza), aunque lleva desde los 11 en Soria, son en 2017 alcaldes de barrio de su propia cuadrilla después de varios años intentándolo. El que la sigue, la consigue.


Llevaban tres años apuntándose pero es una cuadrilla muy solicitada y había más parejas voluntarias, por lo que ellos respetaban. Ya el Martes a Escuela de 2016 a primera hora, y entrando por la puerta de personal porque la otra todavía no estaba abierta, se inscribieron. «Ya sabían de qué cuadrilla queríamos ser jurados, porque llevábamos tres años bajando», recuerdan. Y tuvieron suerte. Lo que más pena les da de esto es que «este año ha habido parejas que querían ser jurados y se han quedado fuera y otros años hay vacantes... Lo bonito es que haya más demandas que cuadrillas».


Marcos estaba más convencido que Silvia, pero ella no se resistió. Recuerdan cuando él le pidió que fueran jurados. Fueron los sanjuanes en los que estaban esperando su primer hijo y ella, al estar embarazada, se marchó fuera el día de la Saca porque es una fiesta que le gusta tanto que no iba a poder vivirla de una manera tranquila. Una vez que regresó y mientras cenaban el Domingo de Calderas, Marcos le hizo la propuesta y ella aceptó ilusionada. También fue de mucho peso el recuerdo del abuelo de Marcos, Adolfo Martínez García, que fue jurado de Santa Catalina en 1951.

El padre de Marcos, Adolfo Martínez, es muy sanjuanero y está encantado con su cargo de censor de cuentas y de estar en la cuadrilla, al igual que todos los amigos. Porque Marcos siempre ha vivido las fiestas con su padre y sus amigos y come con ellos desde que tenía 17 años. Y Silvia recuerda cuando comenzó a descubrir los sanjuanes y cuando era más joven llevaba siempre camisa negra para que no le descubrieran en casa las manchas de vino... Este año están viviendo momentos muy bonitos, como cuando en el Catapán toda la cuadrilla regaló al hijo de Marcos y Silvia, el pequeño Adolfo, un bastón de mando a su medida.


Para ambos, su día de San Juan es el Jueves la Saca y suelen ver la salida de los toros desde la misma puerta de Cañada Honda cada año. «Ni rocas ni nada, la puerta es el sitio más seguro. Eso sí, teniendo cuidado de no caerte en la zanja», parece que suena cómico, pero aseguran que «no es broma». «Este año, si nos dejan, tenemos intención de quedarnos con el alcalde allí hasta las 11.55...», apuntilla el jurado.


Marcos y Silvia han colaborado varios años en cuadrilla y se han rodeado de un amplio grupo de colaboradores con mucha experiencia. Así que todo va rodado en la organización y los preparativos.
No hay que olvidar la decoración del local, que lleva la firma de Ferrus. También han querido contar con los cuadros del padre de una amiga, Eliodoro Barquero, ya fallecido. «Quería hacer una exposición y hemos querido mostrarlos en la cuadrilla. También es suyo el logo y la marquetería de la caldera», explican. Además, Carmen Hernández Saldaña, les ha obsequiado con un escrito sobre el misterioso origen del nombres de la cuadrilla y sobre la unificación. No hay que perdérselo.

Para Silvia y Marcos, San Juan es tan especial «porque confluye todo, empieza el verano y las vacaciones... Es un sentimiento que tenemos todos los sanjuaneros y que es maravilloso. Son fiestas de calle y de día». Silvia hace mención a que cuando van de vacaciones, «Marcos nunca desconecta el móvil por cuestiones de trabajo, pero en San Juan sí que lo hace, se olvida y desconecta de todo». También para ellos Valonsadero es el escenario perfecto de San Juan y «siempre vamos al mismo árbol con los amigos, que lo llevan haciendo casi 50 años. En la Compra, en la Saca... Este año lo dejaremos descansar...».


A los vecinos, estos días en los que se apunta por las casas, les quieren transmitir que son una pieza imprescindible en el engranaje de San Juan. «No me canso de decir que somos jurados para servir a los vecinos. La gente piensa que lo somos para estar de cachondeo con los amigos, pero eso se puede hacer también fuera de la cuadrilla.Nos comprometemos a organizar las fiestas del mejor modo posible, para que disfruten y participen y entre todos cuidar los usos y las costumbres. Así nos lo han transmitido y así tenemos la obligación de enseñárselo a nuestros hijos. En San Juan no todo vale, hay que respetar, ante todo, los usos y costumbres», explican.


En cuanto a la actualización de las ordenanzas, piensan que «el cambio debe reflejar la situación de Soria en la actualidad y adaptarse a la forma de pensar de los sorianos del siglo XXI». Creen que las novilladas del Viernes de Toros deben ser como hace años y erradicar ese matiz carnavalesco. Confían en que los expertos que lleven a cabo esta labor «tengan en cuenta lo que piensa la mayoría y respeten todas las opiniones y, sobre todo, los usos y costumbres».