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FUENTEPINILLA

«Queremos divulgar las posibilidades urbanísticas del pueblo en una web»

La limpieza del río es la empresa más inmediata que tiene entre manos el dirigente municipal, para quien hay que acercar a Madrid las posibilidades del pueblo a la hora de comprar o alquilar un solar o una casa. Lo quiere hacer a través de una web que está en proyecto.

P. PEREZ SOLER
14/03/2019

 


En su segunda legislatura como alcalde, Tomás Manrique de Miguel (PP) ha impulsado sacar a la luz la historia de Fuentepinilla. «Aunque estemos en las últimas, es importante saber de dónde venimos», dice el dirigente municipal que, previsiblemente, volverá a presentarse como alcalde.
Pregunta.– ¿En qué proyectos se encuentra trabajando el Ayuntamiento de Fuentepinilla?
Respuesta.– Estamos con varios. Hay uno inmediato. Tenemos un río estupendo que nace en el ojo de Torreandaluz, y lleva un caudal siempre bueno. Como nace en un manantial, tiene mucha arena. Hace 30 años se dragó, antes de hacerlo lo limpiaba la gente del pueblo; había tres molinos, pero a parte de eso, ponían unas tablas en el manantial y prácticamente cortaban el agua. Lo hacían a mano. Haciéndolo cada año el río siempre estaba igual, se dragó y muy bien, pero han pasado 30 años y ya no se trabaja a mano como antes. Y ahora se ha puesto el agua por encima del nivel de las fincas. Hay una pequeña mota. Ha venido la Confederación Hidrográfica del Duero y ha desbrozado. Estupendo, pero no lo va a dragar. Es el proyecto más inmediato… Hay que bajar a pedir permiso a Medio Ambiente y a la Confederación porque nos vamos a hacer cargo nosotros: intentar limpiarlo, dragarlo… por lo menos para que el río continúe siendo río. Antes había truchas, cangrejos… de todo.
P.– ¿Lo ejecutará el Consistorio?
R.– El proyecto lo asume el Ayuntamiento. La Confederación no tiene dinero. A nosotros nos parece que es una barbaridad que se desbroce y dejarlo sin limpiar. El presupuesto supone unos 35.000 euros. La memoria recoge también hacer un par de puentes, pero seguramente lo dejaremos para el año siguiente. Son puentes para entrar a fincas, puentes de paso, no de carretera.
Intentaremos sacarlo del Presupuesto. Es el momento ideal. Éste es el proyecto inmediato. Luego tenemos un proyecto con la Diputación, de arreglo de unas acometidas de agua y una pavimentación, pendiente del año pasado porque la empresa ha pedido prórrogas.
También tenemos una fuente preciosa, que se retiró. Esa agua está encauzada a otra fuente pequeñita y tenemos intención de hacer otra.
P.– ¿Cuál es el más prioritario de todos ellos?
R–. Como urgente, el del río. Pero luego hay otro más modesto, tan importante o más. Hace unos años hicimos un proyecto sobre la historia del pueblo, del archivo del pueblo. Prácticamente no había nada salvo una sentencia judicial de Almazán en la que se dicta que tanto la villa como los 13 pueblos dejaban de pagar los impuestos al rey. Es el único documento sobre la historia de Fuentepinilla. Hace unos años sacamos un tríptico sobre la iglesia, el Palacio… y hay cosas sorprendentes. Una de las hijas del conde de Aguilar se casó en segundas nupcias con Hernán Cortes, que este año es el centenario. Hemos estado averiguando más cosas. La iglesia es muy bonita para ser un pueblo tan pequeñito.
Este proyecto sobre la historia lo hemos continuado este año. Tenemos un estudio que nos ha hecho un historiador, de los siglos XIV y XV. Y hay cosas muy sorprendentes. Teníamos judería… De no tener nada se ha empezado a tener algo… Aunque estamos en las últimas, creo que es importante saber de dónde venimos.
P.– ¿Qué valoración hace de la gestión municipal?
R.– No te la puedo valorar. Sería un tanto frívolo. Hemos hecho cosas, pero va suponiendo una carga.
Ser alcalde de un pueblo es poco agradecido. Todo el mundo viene con sus problemas, nada agradecida. Te cuesta tiempo y dinero.
P.– ¿En qué Presupuesto se mueve el municipio?
R.– Entre 90.000 y 110.000 euros.
P.– ¿Cuáles son sus principales fuentes de ingresos?
R.– La caza. La micología representa muy muy poquito. Han sido unos años muy malos y además no hay gente. Es un recurso pero apenas cuenta. La caza sí. Hay un coto que es bastante rentable, con codorniz, de caza menor y de caza mayor también. Lleva bastante fama y deja bastante dinero. Luego tenemos también fincas arrandadas a gente del pueblo.
Además de eso tenemos la dehesa, que es una finca de 18 hectáreas que cultiva el Ayuntamiento. Es también una ayuda grande. Ahí plantamos de todo, leguminosas de caña y cereal.
P.– Sobre la mesa de muchos municipios se encuentra el problema de la despoblación, ¿cómo lo sufren ustedes?
R.– Es un problema grave. Teníamos un bar abierto y lo han dejado. Intentaremos abrirlo otra vez. Tenemos una casa, la antigua del médico, para la que se ha pedido una ayuda a la Diputación para arreglarla. Están viviendo aún en ella, pero se van a marchar y hay que hacer reformas. Y tal vez con ese alquiler, intentar tener el bar abierto. Luego que nos hagan pequeños servicios, de limpieza, mantenimiento… Si alguien la coge porque vive de otra cosa, bien, pero es muy difícil porque no hay gente.
P.– ¿Cómo atisba el futuro?
R.– Creo que el único futuro que tienen los pueblos, tanto el mío como los demás es promocionarlos. Yo voy a intentar hacer una web en la que aparezca el término municipal, el casco urbano con sus fincas, sus solares, la situación en que están… y poner el teléfono de los propietarios. La única salida que tenemos es convencer a la gente de Madrid de que se vive mejor en Fuentepinilla que en la capital. Es un sitio muy bien comunicado. No se trata de hacer una inmobiliaria, pero sí de echar abajo esa creencia de que ‘el que vende acaba’ y si es al vecino más… La gente no vende y si el solar, en vez de pedirlo un señor de Madrid, lo pide un vecino, le pide para no vender. Hoy viene gente a buscar una casa y por una casa en ruinas piden barbaridades.
P.– ¿Qué contenido había en esa web, información urbanística, sobre recursos, turística…?
R.– Sí, sobre el casco urbano, con teléfonos para quien le interesara establecerse. Y luego las características del pueblo. Una pequeña historia que vamos recopilando, meteríamos los recursos de la zona.
P.– Ha hablado antes de una vivienda municipal. ¿Es la única que tienen?
R.– Sí, solo esa pero en condiciones buenas. La utilizaremos para intentar alquilar el bar. Tenemos el Ayuntamiento, el bar que hay debajo del Consistorio y la vivienda está aparte. Con su cochera y demás.
P.– ¿Qué valoración del Plan Soria?
R.– Creo que está bien. Todo lo que sea ayudar a municipios y a iniciativas… está bien.

«Una sala de despiece daría más vida a la zona que una macrogranja»
Pregunta.– ¿Con qué servicios cuenta Fuentepinilla?
Respuesta.– Tenemos médico y para de contar. Antes venía cuatro días en semana, ahora viene dos. Y no ha pasado nada. Pero claro, ¿qué ocurre? Que en la próxima vez dejarán una vez, y a la siguiente cada quince días. Eso es a lo que no hay que llegar. Hay que respetar que tiene que haber unos mínimos.
P.– En poblaciones cercanas han surgido voces contra la instalación de granjas porcinas o macroexplotaciones. ¿Las hay en Fuentepinilla?
R.– En Fuentepinilla hace 30 años había 500 cerdas de reproducción y otras 500 vacas y gallinas… Y estaban en casas. Ni nos da miedo el olor ni la basura. Aquello era la vida del pueblo pero eso ya no es así. Si yo pongo una granja y da vida a una familia, bien. Pero me parece que una macrogranja no es la solución para Soria. Esa macrogranja no aporta nada ni al pueblo donde está ni alrededor. Una pequeña el término lo admite, con una grande, el término no es igual. No estamos en contra de que se haga una granja normal y corriente, pero una macrogranja no merece la pena. Ahora mismo que Copiso tiene tantas granjas, si hicieran una sala de despiece... eso sí daría vida a la zona, más que una macrogranja.
P.– Están buceando y poniendo en valor la historia del pueblo. ¿Confían en que esta búsqueda, unida al patrimonio que tienen, sea un pequeño motor en clave turística?
R.– Tenemos la iglesia y una visita guiada, que puedes coger por teléfono. Dura 25 o 30 minutos y es algo que está bien. Hay cosas interesantes en la iglesia. La gente que viene a la casa rural y la visita se va satisfecha. Luego tenemos una muralla que estamos medio recogiendo. La limpiamos y hemos hecho un paseo al lado. Si se ve una foto aérea del pueblo, se aprecia como si fuera una aldea cerrada y hay una muralla que da la vuelta completa. Es una muralla que no tiene viviendas y es de unos 70 centímetros, una pared de piedra. Antes, cuando se hacía una villa, al proclamarla villa, hacían una muralla pero no defensiva, sino delimitante. Hicieron una muralla de unos 70 centímetros y encima tenía tapial. Queremos dar vida a todo eso.
P.– ¿Cómo está el Palacio de los condes de Aguilar?
R.– El Palacio está muy bien conservado, pero es privado.
P.– ¿A qué grupo de acción local pertenecen?
R.– Al de Almazán, pero no hemos solicitado últimamente ninguna obra.
P.– En clave de turismo, se quejaba usted hace unos años de que Fuentepinilla no estaba en los mapas…
R.– Cuando sacamos el tríptico del pueblo, pusimos que estaba entre el Camino románico y el Camino de Almanzor. No me quejaba de que no estaba en los mapas, sino de que en los mapas turísticos que hacen las instituciones, Diputación…., son unos mapas en que aparecen unos puntos gordos que unen con líneas rectas… Almazán, Berlanga. Creo que lo hacen por aclarar a la gente lo que es turístico pero hay que poner esa otra información de pueblos más pequeños. Sin más.
P.– ¿Por dónde pasa el futuro de Fuentepinilla?
R.– Pasa por hacer un despoblamiento de Madrid y que lo ocupe gente, gente que pueda vivir de un trabajo en Fuentepinilla, gente que busque la tranquilidad que da un pueblo, bien comunicado y muy tranquilo. En Fuentepinilla o en cualquiera de sus dos pedanías, tenemos capacidad para tener bastante gente. Gente que venga a vivir.
P.– ¿Les llega el Presupuesto para atender las necesidades de las pedanías?
R.– Tanto Osona como Valderrueda son pedanías que tienen presupuesto propio, aunque el Ayuntamiento sea Fuentepinilla.
P.– La mejora de la carretera de Quintana a Fuentepinilla se adjudicó hace unos meses.
R.– Era una infraestructura necesaria. Una demanda que tenemos importante es la carretera de Fuentepinilla a Matamala. De Abejar a Almazán es la antigua Sagunto-Burgos. Es competencia de la Junta. Desde que se hizo no ha arreglado nada. Se han arreglado los tramos Matamala-Almazán, Matamala-Tardelcuende, pero no éste. Y la de Fuentepilla a la Venta Nueva no es que sea una maravilla, pero tiene mejor firme.
¿Por qué no arreglan esa carretera, que es de la Junta? Porque seguramente esa es una entrada natural de Almazán a los Pianres, a Abejar, a Vinuesa…. Es la entrada natural de Madrid. Si esa carretera está mala y hay otra mejor, te vas por la que está mejor…
P.– ¿Qué ha significado para Fuentepinilla estos años el proyecto de Huertos de Soria, que tenía su centro de explotación en el pueblo?
R.– Era un incentivo más que había. Estuvieron trabajando con gente del pueblo y de fuera, más al principio… Los chicos que había estaban a gusto. Era una opción social más. Después se abandonó.
P.– ¿Ha causado sorpresa en la población lo ocurrido recientemente al descubrir que ahí se cultivaba marihuena?
R.– Francamente sí. Estaba cerrada la finca. Llevaba así un año o dos.
P.– ¿Qué valoración hace como alcalde?
R.– No puedo decir nada. Está bien que de nosotros se acuerden para algo, pero es mejor que se acuerden de otras cosas, la verdad. La delincuencia está a la que salta, pero coincide también que estaba abandonado. Otras veces la Guardia Civil ha intervenido en pleno monte. La delincuencia está ahí….
Una de las reivindicaciones que como alcalde hago es por qué en un pueblo como Fuentepinilla no pueden utilizarse cámaras como vigilancia. El problema es que no tenemos ninguna policía que visionara esas imágenes. Cuando hacen una normativa, tanto de una cosa como de otra, los grandes olvidados son los pueblos pequeños.

 

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