Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

QUINTA ESQUINA

Vicente Rubio: «Llevo viendo cadáveres desde que tenía 12 años»

Encara la muerte casi a diario como hicieron las tres generaciones que le preceden. Al frente de Funeraria Rubio, la más antigua de Soria, nos presta algo más que sus ojos para ver el adiós desde otro lado.

P. P. S.
03/12/2018

 

Pregunta.– ¿Cómo es con la muerte a diario?

Respuesta.-Muy difícil. ¿Cómo te diría? Es muy complicado. Tienes que asumir lo que una familia está pasando.

P.– De profesión, funerario.

R.– Lo he mamado. Llevo desde los 12 años viendo cadáveres.

P.– Ahora los ocultamos a los niños.

R.– Yo a los míos no. De pequeñas ellas y mis sobrinos han correteado entre los ataúdes. Lo han mamado igual que yo.

P.– ¿Por qué sigue siendo tabú hablar de la muerte?

R.– Para mí no es ningún tabú. Igual que nacemos, morimos. No tengo ninguna. Todos vamos a morir.

P.– ¿Cómo se muere en Soria?

R.– No sé… Igual de forma más tranquila que en otra ciudad. Es el trato… En nuestra empresa el trato es muy familiar.

P.– Oiga, aquí nos morimos mucho.

R.– Tenemos una población muy envejecida, hay muchos mayores…

P.– Sin ánimo de frivolizar, eso es bueno para el negocio.

R.– A ver, a nadie le viene bien que se le muera un familiar. Está claro.

P.– En su sector no faltará el trabajo.

R.– Pero hay que ganárselo también. Hay que estar en el día a día.

P.– Lo más raro que le han pedido.

R.– (Algo sí le viene a la mente, pero mutis). Eso me lo quedo para mí.

P.– ¡Qué tiempos aquellos en que las esquelas aparecían en bares!

R.– Síííí… Ahora ninguna, a no ser que la familia te lo pida. Si el fallecido es habitual, sí, se pide. Antes se ponía desde San Pedro a la Barriada en todos los bares. Poníamos unas 70 u 80 esquelas. Y en tiempos de mi abuelo había que dar las esquelas en mano, portal por portal, piso por piso. Tres mil quinientas, 4.000… Hasta 5.000 esquelas se han llegado a entregar. Iban en sobres. Y como a una familia no recibiera la esquela, mi abuelo se encargaba de echarle la bronca al que las repartía. Son muchos años…

P.– ¿Aguanta lágrimas ?

R.– Yo ya no lloro. Lo tengo muy asumido y a veces me duele. Pero me lo como yo.

P.– ¿Ataúdes biodegradables?

R.-Sí. Ataúdes de cartón… Yo tengo ataúdes biodegradables para incinerar y urnas biodegradables, que se van consumiendo. No es que la gente lo pida, pero hay que tenerlo. Hay una normativa la cual te lo exige. Yo voy a Madrid y tengo que llevar caja biodegradable para incinerar; si no, no me lo admiten. No puedo llevar cualquier tipo de ataúd. La normativa es estricta.

P.– ¿Para qué comprar uno caro si se deshace?

R.– A gusto del consumidor…

P.– ¿Cómo de caro es morirse?

R.– Ahora es un lujo. Sobre todo con los años que llevamos de tanatorio. Todos los tanatorios de provincia y capital son de una empresa… El municipal nunca ha sido municipal. La gente se pensaba que era municipal y gratuito y de eso nada. Morirse es un lujo sobre todo por los tanatorios.

P.– ¿Cómo de espléndidos somos para la última morada?

R.– Hay gente que quiere cosas buenas, y otros lo más normal. Y es igual de digno lo uno que lo otro. Estamos para atender. Lo que nos pidan… Pero si te dicen ‘lo que tú creas’, pues nunca te vas a pasar. Siempre tiras para abajo más que para arriba. Lo que no vas a hacer es aprovecharte de las circunstancias.

P.– ¿Puede uno morirse a plazos?

R.– Sí, sí… ¿por qué no?

P.– ¿Cuestión de fe o de que se acabó la vida?

R.– Depende de la gente. Yo sí… Siempre hay un novenario, un triduo…

P.– ¿Qué dialoga con ella?

R.– Nada. Día que pasa no vuelve. Igual es que llevo ya tantos años…

P.– ¿A cuántos muertos ha enterrado?

R.– Pues calcula. Con 12 años ya cogía cadáveres… Y mi hermano (con quien lleva el negocio) con 11. Íbamos los dos. Y nos acordamos del primero… encima de donde estaba la Marmolera Soriana. Subimos el ataúd con mi padre, metimos el cadáver a la caja y se acabó. Nos dieron una propina de 25 pesetas. Así empezó. Y con 15 años iba a accidentes de tráfico. Me acuerdo de la carretera y todo. ‘¿Qué me espero?’, le dije. Lo metes a la caja y ya está. ¿Qué vas a hacer? No lo vas a dejar allí. Calculo que unos 8.000. Sí, habré visto unos 8.000 cadáveres. También nos mandaba a poner esquelas y casi no llegábamos a donde se ponían.

P.– Rostros en mármol, música, luces… Increíble lo que llega a verse en lápidas.

R.– Aquí no. Somos de toda la vida y muy serios.

 

Última hora

© Copyright EDITORA DE PRENSA SORIANA, SL
C/ Morales Contreras, 2. 42003 Soria. España
Contacte con nosotros: redaccion@hds-elmundo.es

EDITORA DE PRENSA SORIANA, SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria