Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

RUGBY ADAPTADO

Juan José San Juan: «El deporte te ayuda a superarte»

El olvegueño se ha embarcado en el enésimo proyecto vinculado al deporte adaptado:el Campeonato de España de rugby en silla de ruedas que traerá hasta Ólvega, su localidad natal, el fin de semana del 14 y 15 de abril

Sara I. Belled
10/04/2018

 

Juan José ‘Juanjo’ San Juan se ha embarcado en el enésimo proyecto vinculado al deporte adaptado:el Campeonato de España de rugby en silla de ruedas que traerá hasta Ólvega, su localidad natal, el fin de semana del 14 y 15 de abril. Un acontecimiento único hasta la fecha en la provincia. Funcionario en la Universidad de Zaragoza, este deportista nato estudiaba Trabajo Social cuando descubrió el baloncesto con el CAI Deporte Adaptado. Tuvo que aprender a utilizar la silla de ruedas y a partir de ahí llegó a alzarse con dos subcampeonatos de Europa en la denominada Copa Willi Brinkmann, un torneo en el que participan por clasificación cada año ocho clubes del continente. Fue entrenador de este mismo club y ahora es el Director Técnico del Centro Base para discapacitados de Zaragoza. A esta cita nacional que prerara, y para la que ha creado un club que espera que esté en funcionamiento en breve, acudirán cuatro clubes de Zaragoza, Madrid, Barcelona y Vitoria.

Pregunta.- Regresa a Ólvega, como quien dice, con un pan debajo del brazo.
Respuesta.- Claro. Estás organizando los campeonatos por todos los sitios y, oye, que en Ólvega tenemos una estructura buena y, por qué no, podría ser. Volví a repasar el polideportivo, vestuarios, accesibilidad, espacios que son necesarios, como salas de reuniones de árbitros, médicos o una sala de antidoping… Hay otros sitios que no lo tienen. Y, además, el alojamiento, siempre hay que mirar la accesibilidad. Aquí tenemos la opción del hotel El Mirador. El pasado sábado, de hecho, estuvo el presidente de la comisión nacional y la única lástima es que el espacio sea limitado para hacer campeonatos más grandes, porque aquí vienen solo cuatro equipos. Estuve en otro hotel de la zona y las puertas son pequeñas. Si pensaran un poco más a la hora de hacer reformas… El que no tiene discapacidad entra por lo grande y lo pequeño y, por ejemplo, un campeonato escolar de chavales te llena el hotel un fin de semana, la gente que viene aprovecha para comprar cosas de aquí y también sirve para promocionar la zona.

P.- ¿Qué queda por hacer en cuanto a accesibilidad?
R.- Queda mucho por hacer. Aunque la verdad es que cada vez se cumplen más normativas tanto en el tema del empleo, las empresas están más concienciadas, como en la Administración, que también estamos intentando que se ajuste a lo que marca la ley. Además, en tema de la accesibilidad se va avanzando mucho. Aunque luego vas a muchos sitios y te encuentras que una acera está rebajada, pero cruzas y la de enfrente no lo está. Y me parece que hay que concienciarse más de que la población envejece, no solo de la discapacidad. Además es población que ahora se mueve más, se viaja mucho… Y luego solo pensando en el negocio ya es positivo. Hay veces que es complicado hacerlo accesible, pero hay otras que en lugar de poner una ‘rampita’, pues ponen un escalón así (señala unos cinco centímetros con los dedos). Es algo muy sencillo y te estás cerrando a clientes.

P.- Lleva muchos años ligado al baloncesto adaptado y ahora forma parte de la comisión nacional de rugby, dentro de la Federación Española. ¿Cómo empezó esta historia?
R.- Nací en Ólvega y fui aquí a la escuela con todos mis compañeros, no tuve esa necesidad de ir a un colegio más específico. Yo hacía aquí vida normal, jugaba con los amigos, incluso en juegos escolares, en ajedrez. Incluso al principio hacía baloncesto, pero, claro, según vas subiendo de nivel te vas quedando ya un poco más atrás. Aunque aquí con los amigos sí que jugaba mucho, los sábados por la tarde, horas y horas en el patio de las escuelas. En ese sentido tuve un profesor, José Ramón del Río, que te integraba mucho y estaba muy concienciado de que si jugaba a fútbol sala, aunque pareciera que ibas cuatro contra cinco, pues tampoco pasaba nada. Luego ya me fui a estudiar a Tarazona, y luego a Zaragoza. Estudié trabajo social y conocí el baloncesto en silla de ruedas.

P.- ¿Cómo fue ese descubrimiento del baloncesto en silla de ruedas?
R.- Fue a partir de Seúl’88. En la radio, por la noche, en los programas del García (José María García) o el Parrado (Pedro Pablo Parrado), daban una conexión del resultado de los Juegos Olímpicos. Venían seguidos los Barcelona’92 y yo me dije: «A ver si yo que hago baloncesto…». Así que por entonces jugaba al ajedrez y decidí que ese año me iba a federar o de ajedrez o de baloncesto. Resultó que de camino a la universidad pasaba todos los días por el Centro Base de Zaragoza para discapacitados y un día entré, pregunté y me pusieron en contacto con el CAI Deporte Adaptado.

P.- Y así hasta hoy.
R.- Fui a probar y casi hasta hoy. Bueno, jugando no, pero vamos, que al acabar Trabajo Social, la obra social de la CAI puso un puesto y había que coger a alguien para trabajar allí y me quedé. No solo como jugador, si no dentro toda la dinámica del club. Organizando. Por ejemplo, puse en marcha la escuela de iniciación deportiva para chicos con discapacidad, organizando también los cursillos de natación, las competiciones regulares, los campeonatos, torneos…

P.- ¿Cómo fueron los primeros pasos como deportista?
R.- Cuando llegué, yo quería jugar de pie, pero aquí todos los jugadores van en silla de ruedas, porque así te igualas con el que va en silla habitualmente, con el que le falta una pierna o las dos. Si no tendría que haber una liga para cada uno. Lo que hacen es que te dan una puntuación según la lesión que tienes para compensar los equipos.

P.- ¿Y lo de la silla?
R.- Primero dudas, pero dices: «¡Vamos a probar!». Y, claro, lo complicado es el manejo, la coordinación de manejar la silla y el balón, que lo coges con la práctica. Nosotros hacemos muchas actividades de sensibilización con los colegios e institutos y a veces lo primero que hacen es que llegan y se van al triple y ven que no llegan ni de lejos. Tú quieres botar e impulsarte, pero la cabeza va un ritmo y las manos al otro. Lo normal es que te pegues dos o tres años hasta poder jugar bien, sobre todo si no has manejado la silla antes. Además, la fuerza es distinta, no saltas, aquí sacas la fuerza con el tronco y los brazos. Y en mi época ibas a entrenar los días que se necesitaba, pero ahora hacen por la mañana gimnasio, luego táctica… Así que la complicación era esa, pero no me vi nada complicado porque los compañeros en ese momento te lo hacían fácil, eran muy acogedores, y te encuentras bien dentro del grupo. Eso pasa mucho, que la persona con discapacidad en el ámbito social a veces se va quedando un poco más al margen y allí estas con gente que ha pasado por lo mismo, que está en tu misma situación, y eso te ayuda a superar situaciones.

P.- El deporte como integración.
R.- Te ayuda a que no seas un bicho raro, como puede ayudar un grupo de teatro o cualquier cosa. Pero el deporte, en ese sentido, sobre todo los de equipo, te ayuda a integrarte. A la hora de moverte físicamente también te encuentras mejor. Luego en el aspecto emocional, sobre todo entre los más pequeños, los juegos escolares les dan un lazo con los compañeros. Ganan una medalla o cuentan que han estado compitiendo en el sitio que sea y todo eso mejora su autoestima y también el resto de compañeros los valoran de otra forma. Porque a lo mejor es en un Campeonato de España en el que hay solo cuatro equipos, pero quieras o no eso ayuda a la autoestima y al espíritu de superación. Como estas personas que han tenido un accidente, han perdido una pierna y dicen que quieren seguir haciendo ciclismo, porque era lo que hacían. El deporte te ayuda muchas veces a superarte y a veces también a orientar tu vida.

P.- Hacen falta un par de manos o más para contar los triunfos que ha sumado con el CAI Deporte Adaptado, pero en 2005 decidió pasar definitivamente al otro lado de la pista. Fue entrenador y ahora el técnico deportivo del Centro Base. ¿Qué ha aprendido de la etapa de gestión?
R.- Ya ves todo desde otro punto de vista. Tienes que trabajar para que si hay un problema no se note, prever las situaciones… Por ejemplo, hablando para que en el Campeonato de España el Ayuntamiento deje un espacio para que los deportistas puedan entrar al hotel, lo primero que se ocurre es que estén en batería. Pero, claro, en batería no puede ser porque el que va en silla tiene que abrir la puerta y queda muy pegado. Son detalles que si no te tocan de cerca, no caes. Después vas cogiendo experiencia. Al principio iba con la ‘libretica’ todos los días, ahora ya lo llevas en la cabeza y casi lo apuntas porque se te olvida por la edad (se ríe). Y te formas como persona. A mí me ha ayudado a realizarme, realmente, porque siempre me ha gustado el tema de organizar. Me acuerdo de pequeño cuando jugábamos un barrio contra otro y yo me acuerdo que ya había uno, el Martínez, que era árbitro y luego fue árbitro. Y yo ya iba con la libreta, las fichas… De mayor ha ido a más.

P.- Habrá muchas cosas buenas que llevarse de esta experiencia.
R.- Lo mejor es toda la gente que conoces, sitios que has visitado que a lo mejor no habrías ido nunca y gente que al final vas teniendo ahí unos lazos de trato y amistad. También con los árbitros, que antes cuando jugabas los veías de otra manera y ahora que los ves como organizador, es que realmente son personas que van allí a colaborar, porque no se ganan la vida con eso o han tenido que pedir permiso en el trabajo.

P.- ¿Y lo que se quedó en el tintero?
R.- Me gustaría haber ido a la Selección, pero no pudo ser… Y, apúntalo, nosotros estábamos en competiciones europeas casi todos los años y lo peor fueron las dos finales de Europa que perdimos. Una llorera…. La primera sobre todo, en el 2000, la segunda lo veíamos venir, en el 2005. Además, la primera vez al quedar segundos nos recibió el Gobierno de Aragón y nos dieron unas sillas. Ganamos visibilidad.

P.- También es importante el material.
R.- En España donde no hacía falta tecnología, ahí estábamos entre los primeros, pero donde hacía falta una silla que pesara poco o unas prótesis muy buenas, ahí siempre los últimos. Ahora ya va avanzando.

P.- Y ahora que ha conseguido traer a Ólvega el Nacional de rugby, ¿qué sueño tiene?
R.- Organizar en Soria un campeonato de Europa de baloncesto en silla de ruedas.

 

Última hora

© Copyright EDITORA DE PRENSA SORIANA, SL
C/ Morales Contreras, 2. 42003 Soria. España
Contacte con nosotros: redaccion@hds-elmundo.es

EDITORA DE PRENSA SORIANA, SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria