Heraldo-Diario de Soria

POLICÍA

La Policía Nacional de Castilla y León y la Guardia Civil de Valladolid, descabezadas

Casos como el de Esther López, el joven asesinado en Laguna o el anciano en Peñafiel siguen pendientes, aunque la Delegación del Gobierno defiende que los puestos están cubiertos de forma interina

Jupol y AUGC demandan «decisiones» sobre plantillas y cuarteles

Juan Carlos Hernández Muñoz y Andrés Manuel Velarde Tazón.

Juan Carlos Hernández Muñoz y Andrés Manuel Velarde Tazón.ICAL

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Santiago G. del Campo
Valladolid

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Relevos sin atender en los mandos de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en Castilla y León, con interinidades en puestos de gran relevancia como la Jefatura Superior de Policía de la Comunidad y la Comandancia de la Guardia Civil de Valladolid. En el primero de los casos el reemplazo podría haberse previsto con todo el tiempo del mundo, ya que la causa de la vacante fue la jubilación del titular. En el segundo el detonante fue un ascenso el pasado 10 de febrero.

Y todo cuando según los sindicatos mayoritarios de ambos cuerpos, Jupol y AUGC, es más necesaria que nunca la toma de decisiones para mejorar la coordinación en la organización de patrullas y cuarteles, así como medidas concretas sobre la conformación de la plantilla en la Comunidad.

A ello se suman investigaciones importantes que están en pleno proceso o en pleno atasco, como los de la joven desaparecida y encontrada muerta en Traspinedo, Esther López, o el joven de 18 años asesinado a puñaladas en Laguna de Duero, David Hernández, cuyo caso está en el aire desde la trágica noche del 15 al 16 de abril de 2020. Hay que mencionar también que lleva nueve años impune el crimen de Cecilio Calderón, el vecino de 84 años de Peñafiel. Los tres son casos de Valladolid, la provincia de la Comunidad con más enigmas sin resolver: 18 homicidios no aclarados desde 1980.

La Delegación del Gobierno resta importancia a estas interinidades y defiende que desde el pasado 21 de abril, cuando se retiró el anterior jefe superior de Policía Nacional de la Comunidad, Juan Carlos Hernández Muñoz, está cumpliendo con sus funciones el jefe regional de Operaciones, Jesús del Amo. No se sabe aún ni la fecha ni el nombre de su sustituto definitivo.

Valladolid es la provincia que más evidencia la falta de mandos en puestos clave. El subdelegado del Gobierno en la provincia, Jacinto Canales, asegura que no hay ningún problema en la cadena de mando aunque esos puestos sean provisionales. En primer lugar, respecto a la cabeza provincial de la Policía Nacional, el puesto sí está cubierto de forma consolidada por el comisario Francisco Javier Oterino. Eso sí, seguirá en su puesto si no le ascienden a jefe superior de Policía de la Comunidad, ya que como comisario podría ser uno de los candidatos. Si le ascendieran, podría darse el caso de que el Cuerpo Nacional de Policía replicara en Valladolid la situación de la Guardia Civil, que no tiene jefe desde que ascendieron a General de Brigada al anterior, Andrés Manuel Velarde Tazón, el pasado 10 de febrero.

Ahora, un teniente coronel asume el mando de la Benemérita en Valladolid de forma interina, José Ángel Giro. Pero formalmente las riendas de la Comandancia de Valladolid las debe asumir un coronel. Se espera que sea trasladado alguno en próximas fechas. No hay nada oficial, pero los rumores en el Cuerpo apuntan a los responsables de algunas de las provincias que cuentan con ese rango.

En el sindicato Justicia Policial (Jupol), mayoritario en el Cuerpo Nacional de Policía, no tienen noticias sobre ese relevo en la Jefatura Superior de Castilla y León. «Ha habido mucho ajetreo en la cúpula estos días con lo que pasó con el DAO», apuntan en respuesta a este periódico.

Se refieren al escándalo del que fuera Director Adjunto Operativo, José Ángel González, que estuvo vinculado a Valladolid durante casi dos décadas al frente de la Unidad de Intervención Policial, antes de ser ascendido en 2002 a comisario y destinado en la Brigada de Extranjería y Fronteras de Alicante. Desde el 6 de octubre de 2018 había asumido el cargo de DAO, el grado más alto dentro de la escala superior de la Policía Nacional. Su currículum terminó abruptamente el pasado 19 de febrero, cuando se hizo efectiva la dimisión que había presentado dos días antes, nada más publicarse en los medios de comunicación que iba a ser investigado por un Juzgado de Madrid como presunto autor de un delito de agresión sexual, supuestamente cometido sobre una subordinada.

«Desde que ocurrió lo del DAO, sí que se percibe un poquito de nerviosismo general», añaden desde Jupol. «Al descabezar la cúpula policial, hubo un poco de tensión entre los mandos, los que podían optar a ese puesto, pero ya se cubrió hace un par de meses». Nada más dimitir González se hizo cargo de forma accidental la comisaria Gemma Barroso, y unas semanas después, el 6 de marzo, el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, designó oficialmente al hasta entonces jefe superior de Policía de Baleares, José Luis Santafé Arnedo, como el nuevo Director Adjunto Operativo.

No fue el único escándalo que sacudió a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en los últimos meses: el 4 de diciembre había sido detenido y enviado a prisión el jefe de Estupefacientes de Valladolid, Luis Fernández, otro de los puestos sin cubrir en el Cuerpo Nacional de Policía. Por otro lado, el que fuera jefe de Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, F. P. G. fue detenido hace tres años y permanece encausado por un delito de malversación y otro de falsificación, por haberse apropiado de combustible propiedad de la Benemérita, presuntamente, para vendérselo a empresas de estaciones de servicio.

Desde Jupol no dejaron pasar la ocasión de recordarle sus principales demandas al nuevo DAO: «Venimos exigiendo la equiparación salarial, que no existe por mucho que quieran insistir en que se hizo ese acuerdo de 2018, que fue un acuerdo completamente falso y que no ha cumplido con las expectativas», señalan. También exigen «la jubilación digna para todos los policías nacionales, independientemente del régimen al que están adscritos, tanto los de clases pasivas como los de seguridad social». En cuanto a las demandas para provincias como Valladolid, desde el sindicato denuncian que el mayor problema está en la falta de actualización.

Criminalidad

«El catálogo de puestos de trabajo que hay actualmente, con el que está funcionando la Policía, data del año 2008. La realidad y las necesidades han cambiado. Los datos de criminalidad reflejan subidas muy potentes, sobre todo en los delitos más graves», concluyen. «Sería necesario reorganizar los puestos de los agentes».

Desde AUGC, por su parte, lamentaron la marcha de Velarde, su anterior jefe provincial, y valoraron su labor por haber «sabido dar un giro de 180 grados en la relación con las asociaciones profesionales, escuchando, y solventando muchos problemas», aseguró la entidad a través de un mensaje en redes sociales.

Desde el 10 de febrero los agentes esperan un nuevo jefe de la Comandancia. En AUGC señalan que por ahora «solo hay rumores de que van a trasladar al jefe de una u otra provincia al cargo, pero nada de lo que se cuenta en los mentideros se confirma por ahora». Unos mentideros que contemplan incluso la posibilidad del ascenso de Giro, el jefe en funciones, ya que «llegó a Valladolid pocos días antes del ascenso de Velarde».

«Hay demasiados mandos y, sin embargo, no tenemos un coordinador de servicios en la calle», señalan desde el sindicato de guardias civiles. «Tenemos un área metropolitana con más de 100.000 habitantes donde muchas veces lo patrullan dos vehículos nada más. Necesitamos un coordinador que dirija, igual que tienen la Policía Nacional y la Municipal».

«Hemos aumentado un 30% el catálogo de oficiales y el catálogo de guardias civiles de base no se ha modificado. Tenemos más jefes que indios, como se suele decir», lamentan. «La seguridad ciudadana aquí en Valladolid ha colapsado directamente. Necesitaríamos ahora un centenar más para poder llegar a los niveles del resto de provincias de Castilla y León, porque tenemos un déficit de plantilla en comparación con el volumen de ilícitos, penales».

Según los datos de AUGC, en la provincia de Valladolid hay 720 agentes cuando serían necesarios 820. Un problema acuciante es el de la reorganización de cuarteles: «El futuro es cerrar cuarteles cuando la distribución que tenemos actualmente es la misma que teníamos hace 80 años, cuando íbamos en bicicleta o a caballo. No tiene ningún sentido tenerlos con tres agentes», subrayan. «Eso por no hablar del nuevo cuartel de Arroyo, en el que no se pueden utilizar los calabozos por fallos de construcción y se están echando las culpas el Ayuntamiento, los constructores y la Guardia Civil. Unos por otros y la casa sin barrer».

Jefes con pocos años al frente de las provincias

Tanto los jefes provinciales de la Policía Nacional en Castilla y León como los jefes de las comandancias de la Guardia Civil son cargos nombrados hace muy poco tiempo en la mayoría de los casos. Casi todos llevan dos o tres años en el cargo, siete años el que más, el jefe de Policía de León, nombrado en 2019.

Ocurre en los dos cuerpos, en el caso del de Policía, sus jefes provinciales son Ángel Díaz en Ávila, confirmado en enero de 2024; José Carlos Donoso en Burgos (2026); Miguel Ángel del Diego en León (2019); Montserrat Marín en Palencia (2026); Claudio Javier Díaz en Salamanca (2022); Miguel Ángel Martínez en Segovia (2020); Luis Jiménez de Mingo en Soria (2026); Francisco Oterino en Valladolid (2022) y Guillermo Vara en Zamora (2021).

En el caso de la Guardia Civil, dejando aparte Valladolid, los jefes de comandancia son Gustavo Dorda en Ávila (2021); José Javier González en Burgos (2025); Julio Andrés Gutérrez en León (2021); Luis Manuel Lombardero en Palencia(2025); Arturo Marcos en Salamanca (2025); Benito Donate en Segovia (2023); Sergio Peñarroya en Soria (2023) y Héctor David Pulido en Zamora (2020).

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