El precio de la vivienda escala en Castilla y León con subidas que no se veían desde la burbuja
La Comunidad registra un encarecimiento del 14,9%, la tercera subida más intensa del país, impulsado por la vivienda usada

Grúas en una zona de construcción de viviendas.
El mercado inmobiliario en Castilla y León comenzó el año con una intensidad que no se veía en más de una década. Según los datos definitivos del Índice de Precios de Vivienda (IPV) publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la Comunidad registró una tasa de variación anual del 14,9% durante el primer trimestre.
La cifra sitúa a la región en el grupo de cabeza del encarecimiento nacional, al colocarse como la tercera autonomía donde más sube el precio de las residencias, solo superada por Aragón y Murcia, y empatada en intensidad con Ceuta. Se trata de un incremento notable que supera con creces la media nacional, que se quedó en un 12,9%.
El coste de adquirir un hogar aumentó un 4% solo en comparación con el cierre del año anterior, lo que confirma que el mercado autonómico ha entrado en una fase de aceleración constante.
Al analizar qué tipo de inmueble es el que está empujando los precios hacia arriba, la respuesta está en la vivienda usada. En Castilla y León, los precios de los inmuebles de segunda mano han experimentado un crecimiento anual del 15,8%.
Entretanto, la vivienda nueva también muestra una tendencia alcista significativa, aunque algo más contenida, con un incremento anual del 11,1%.
El Índice de Precios de Vivienda no proporciona el precio final en euros (por eso no se puede decir, a la vista de las cifras, que la vivienda usada sea más cara que la nueva, aunque el indicador muestre ahora una cifra superior). Lo que sí confirma la estadística es que la de segunda mano se está encareciendo a un ritmo mucho más rápido y tiene un índice de crecimiento superior al de la vivienda nueva en el mercado actual de Castilla y León. Es frecuente que esto suceda -y así se puede apreciar en la serie histórica desde 2007- en etapas de auge, con niveles más altos para la vivienda de segunda mano. Así sucedió, por ejemplo, en el pico del año 2007, cuando la segunda mano alcanzó un índice de 111,626 frente a los 74,274 de la vivienda nueva.
En comparación con el trimestre previo, la vivienda usada repuntó un 4,2% en Castilla y León respecto, mientras la nueva subió de forma más moderada, un 2,9%, respecto a diciembre.
Todas las autonomías encarecieron sus viviendas durante el primer trimestre del año. Los incrementos más acusados se localizaron en Aragón y la Región de Murcia, donde los precios se dispararon un 15,6%, seguidas de cerca por Castilla y León y la ciudad autónoma de Ceuta, ambas con un encarecimiento del 14,9%. También por encima del 14% se situaron Asturias, Comunidad Valenciana y La Rioja (las tres con un 14,3% de ascenso), además de Cantabria, que registró una subida del 14,0%.
En el extremo opuesto, aunque con subidas de dos dígitos, se encuentran País Vasco (10,3%), Cataluña (10,5%) y Navarra (10,5%), que presentaron los repuntes más moderados del país.
En la zona media de la tabla se ubicaron regiones como la Comunidad de Madrid e Illes Balears (13,6% cada una), Galicia (13,5%), Andalucía (13,3%) y Melilla (13,2%). Por debajo de la media nacional del 12,9% también figuraron Extremadura (12,2%), Castilla-La Mancha (11,4%) y Canarias (10,7%).
Con los datos actuales, el índice general se sitúa en 108,857, un nivel de intensidad de precios que no se registraba desde el periodo de la burbuja inmobiliaria en 2007.
Si miramos por el retrovisor, los datos del INE permiten ver que el sector inmobiliario en Castilla y León ha completado un ciclo de recuperación total tras el estallido de la crisis de 2008. Los últimos datos muestran, con perspectiva histórica, que tras tocar fondo en el primer trimestre de 2014, cuando el índice general en Castilla y León cayó hasta los 61,370 puntos, la recuperación se mantuvo estable hasta el punto de inflexión de 2021, momento en el que comenzó la actual escalada que no cesa.
Para dar mayor fidelidad a estos patrones de consumo y al comportamiento de las compraventas de los últimos dos años, el INE ha aplicado un ajuste metodológico, cambiando el año de referencia de 2015 a 2025 Se trata de un ajuste metodológico que se realiza cada diez años para cumplir con la normativa europea y busca reflejar con mayor fidelidad los patrones de consumo actuales y el comportamiento de las compraventas de los dos últimos años.
El 87% del mercado es vivienda usada
Este cambio de base permite ver con más claridad por qué lo que ocurre con la vivienda usada es tan determinante para el bolsillo de los ciudadanos: en el conjunto de España, este tipo de inmuebles representan el 87,18% del peso total del mercado, frente a un escaso 12,82% de la obra nueva.
En Castilla y León, esa enorme proporción de casas de segunda mano explica por qué su encarecimiento del 15,8% dicta, casi por completo, la cifra final que acaban pagando los compradores en la Comunidad.