Fútbol / Copa del Rey
El Numancia cae con orgullo de la Copa del Rey después de poner al Mallorca contra las cuerdas (2-3)
Partidazo de los sorianos que buscaron el empate hasta el final ante un Primera División que tembló en Los Pajaritos

Jony marcó el 1-2 y dispuso de otras dos claras ocasiones para marcar ante el Mallorca.
El C.D. Numancia le metió el miedo en el cuerpo a un Mallorca que para seguir en el Copa del Rey se las vio y se las deseó a pesar de ir desde los primeros compases del encuentro con ventaja en el marcador. Un gran Numancia, especialmente en una segunda parte de sobresaliente, estuvo muy cerca de actuar de matagigantes en lo que seguramente hayan sido los mejores noventa minutos de la temporada. Los sorianos nunca se rindieron para poner contra las cuerdas a todo un Primera División.
Apuesta por tres centrales la de Ángel Rodríguez en una alineación inicial en la que con respecto al último partido de Liga sólo repetían De Frutos, Néstor y Moustapha. En la portería era titular Miguel Ángel en detrimento de Joel y los cambios continuaban en una defensa de cinco con Marcos Sánchez -regresaba tras lesión-, De Frutos, Carlos Gutiérrez, Danese y Fermín. Moustapha y Néstor formaron en el doble pivote en el centro del campo guardando las espaldas al trío atacante formado por Hugo Matos, Berto y Jony.
Dos chispazos de Javi Llabrés y de Abdón Prats desequilibraron la balanza en una primera parte en la que el Numancia hizo méritos más que suficientes para no ir con dos goles de desventaja. Pero enfrentarte a un equipo de Primera División tiene ese hándicap ya que la calidad de unos y otros marca las diferencias.
El partido pronto se le puso de cara a un Mallorca que destrozaba a la defensa numantina con una acción de kilates de Asano, que asistía para que Javi Llabrés fusilase a Miguel Ángel. Golazo y todo a favor para los baleares. Pero el Numancia no se vino abajo con el gol y en la jugada siguiente respondía con una gran ocasión de Jony que perdonaba el empate al cruzar en exceso el balón.
Estaba siendo un toma y daca, aunque el Numancia sufría con la movilidad de Asano en el ataque. Precisamente el nipón tuvo el 0-2 en dos llegadas al área local que se iban al limbo. Los primeros minutos estaban siendo vertiginosos con gran peso del juego en las dos áreas y en ese tipo de guiones el equipo de superior categorías siempre tiene ventaja.
El Mallorca, que estaba avisado de lo que le pasó la temporada pasada en la Copa del Rey ante el Pontevedra, ponía tierra de por medio antes de que se cumpliera la media hora de juego con el tanto de Abdón Prats, quien sólo tuvo que empujar a gol un rechace de Miguel Ángel. 0-2 y eliminatoria encarrilada para un conjunto insular que tenía el partido donde quería.
El Numancia contestaba al golpe y sólo la gran parada de Cuéllar a disparo de De Frutos le privaba de recortar distancias en una primera parte en la que las diferencias entre unos y otros no se reflejaban en el marcador.
Con todo perdido, el Numancia fue a por todas en la reanudación para empequeñecer a su rival. El Mallorca sufría y empezaba a temblar cuando Jony hacía el 1-2 tras una jugada de Hugo Matos y la recuperación de Berto que acababa en las redes visitantes. Los de Ángel Rodríguez se metían en el partido y el gol era el premio merecido a su gran hacer. Eran los mejores minutos de un conjunto rojillo que metía en su área al Mallorca. Carlos Gutiérrez remataba al larguero y Jony perdonaba el empate.
La igualada se cantaba en Los Pajaritos, pero un fallo de Danese y el penalti del italiano enfriaron los ánimos de una bulliciosa parroquia numantina. Abdón Prats no perdonaba desde los once metros y otra vez todo se le ponía muy complicado a los sorianos.
Pero el Numancia no se rendía y Bonilla pudo recortar distancias pero su disparo de falta se marchaba lamiendo el palo tras pegar el esférico en un rival. El Numancia no estaba muerto ni mucho menos y a quince minutos para el noventa Danese se redimía de su error anterior para hacer el 2-3. Arrasate le vio las orejas al lobo y no dudó en dar entrada al terreno de juego a Mascarel y Samu Costa, sus dos mediocentros titulares, antes ya había recurrido al central Valjent.
El Mallorca tenía que frenar a un Numancia que lo intentó hasta el final y que se marchaba de la Copa del Rey con la cabeza bien alta. La prórroga no estuvo muy lejos en un campo de Los Pajaritos que se pareció al de sus mejores épocas. Un partidazo.