ENTREVISTA AL PRESIDENTE DEL CONSEJO ESCOLAR DE ESTADO
Ángel de Miguel de Casas: «El sistema necesita ya un pacto educativo»
Tras cuatro años al frente de la Dirección General de Formación Profesional, preside ahora un órgano en el que están representados los sectores más directamente relacionados con el mundo educativo

El presidente del Consejo Escolar de Estado, el soriano Ángel de Miguel Casas.-KATE PÁEZ
Después de una fructífera etapa de cuatro años como director general de Formación Profesional, el soriano Ángel de Miguel Casas preside desde el mes de noviembre el Consejo Escolar de Estado, un organismo también dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Satisfecho de sus logros en su anterior cargo, afronta ahora este con mucha ilusión y compromiso, trabajando por el progreso y la calidad del sistema educativo español. Reconoce que se trata de algo vivo y dinámico y reclama un pacto educativo a nivel de Estado que evite los vaivenes de una ley a otra, que aporte estabilidad y que tenga un enunciado amplio. Para él, el sistema debe apoyarse en varios pilares: que los profesores estén bien formados y que trabajen en equipo, que los alumnos estén motivados y que se esté atento a sus intereses, que la sociedad y las familias valoren el trabajo de los docentes, y que las administraciones aporten los medios materiales y humanos necesarios.
Pregunta.- ¿Qué funciones tiene y qué sectores están representados en el órgano qué preside?
Respuesta.- Como su nombre indica, es el órgano de participación de los sectores más directamente relacionados con el mundo educativo, un órgano consultivo y propositivo que informa normas antes de su publicación y que elabora informes a raíz de las propuestas recibidas. El Consejo Escolar de Estado tiene una amplia representación: profesores de la enseñanza pública y privada, asociaciones de padres y madres, alumnos, centros privados, organizaciones sindicales, organizaciones empresariales, administración educativa del Estado, universidades, entidades locales, de personal de administración y servicios, de la mujer, los 17 presidentes de los consejos escolares autonómicos y un grupo de personalidades de reconocido prestigio relacionados con colegios profesionales, de doctores , licenciados y catedráticos, asociaciones de pedagogía, colegios católicos, asociaciones de discapacitados, de mujeres. Se integra por unas 117 personas, que representan a distintos sectores y con criterios muy diferentes. Todas ellas intervienen en la buena marcha de la educación a través de sus propuestas y opiniones.
Además de la participación, el consejo desarrolla una labor consultiva, de asesoramiento y propuesta al Gobierno en relación con los distintos aspectos del sistema educativo. Se dictan proyectos de norma en materia educativa y se aprueba para cada curso escolar el Informe sobre el estado del sistema educativo, con propuestas de mejora de la educación.
En definitiva, se tratan normas que elabora el Ministerio de Educación, porque es preceptivo que pasen por este órgano; y también se tratan otros temas monográficos, propuestos por distintos colectivos. Por ejemplo, desde la Unión Europea se promueve la alimentación sana en la juventud, la atención a la discapacidad, los valores democráticos y sociales...
P.- ¿Qué problemática tiene en la actualidad el sistema educativo español, en su opinión?
R.- Desde el Consejo Escolar de Estado, en el que hay gente con mucha experiencia, se muestra la preocupación y la visión de distintos temas educativos. Al estar en un órgano que observa pero que no gestiona, se ve todo con más serenidad y estabilidad. Sin duda, lo que más me preocupa es que haya un Pacto Educativo, que recoja temas importantes y de orientación estable, con un enunciado amplio. La problemática gira en torno a la participación de la sociedad en la educación y que todo ello se ajuste a las normas, lo que se resume en tres principios: la calidad educativa, la inclusión de todos los alumnos y la atención a los derechos de los alumnos y sus familias, en todas las dificultades y con todos los recursos disponibles. La Administración dota al sistema de recursos, los profesores de estrategias y las familias de colaboración y de respeto.
Debe trabajarse para mejorar los índices de abandono educativo y el rendimiento educativo, teniendo en cuenta que cada alumno ofrece mejores resultados cuando mejor es su motivación. Es necesario que el rendimiento del sistema educativo sea bueno, con rigor en la enseñanza, para que el aprendizaje sea atractivo para los alumnos. Hay que tener en cuenta, además, que debe existir una coherencia en la enseñanza de valores en la escuela y en la familia, en la sociedad.
El currículum tiene que moldearse y no puede estar sometido a vaivenes para que el sistema esté, a nivel de Estado, en un mínimo de formación común. En ello influyen factores como la disciplina, la convivencia con la familia y los escolares, el trabajo en equipo de los docentes... Son cuestiones muy vivas que encontramos en cualquier centro educativo. Hay que contribuir a que haya una buena posición ideológica y atención por parte del Gobierno a esta problemática.
P.- ¿Cuáles son los retos del sistema educativo?
R.- El reto en este momento, tras la situación política dilatada, es que se gaste esfuerzo y tiempo en un acuerdo de estado para lograr un pacto educativo. Que se llegue a coincidencias desde distintos posicionamientos políticos, que den lugar a normas y pactos en la Comisión del Congreso, con la aportación de agrupaciones del ámbito educativo que lleven sus propuestas e ideas y que se analicen con un criterio común. Hay que hablar y llegar a un consenso y dejar por escrito por donde tienen que ir las cosas.
P.- ¿Qué fórmulas deben aplicarse en el día a día para avanzar hacia los objetivos que ha planteado? ¿Qué papel juega la ley educativa en todo este proceso?
R.- El sistema educativo es muy rico y está muy vivo, se puede comprobar en cualquier centro que visitemos de cualquier lugar del país, por lo que no se puede resolver la situación de todos en general con una sola fórmula. En Soria podemos ver que hay un nivel de rendimiento alto respecto a otros lugares. En muchas zonas del país el sistema educativo funciona bien con la ley que hay y en otros no se puede decir lo mismo. Pero hay que tener en cuenta que no depende todo de la ley. Es importante que la sociedad tenga una alta valoración de las instituciones educativas y que el trabajo se desarrolle con orden y naturalidad, que haya acuerdo en cuanto a las normas, trabajo en equipo del profesorado y que la actividad se ajuste a las exigencias legales.
Lo que el modelo educativo necesita es que los profesores estén bien formados y trabajen en equipo, que los alumnos estén motivados y que se esté atento a sus intereses, que la sociedad valore el trabajo de los docentes y que la administración aporte medios materiales y humanos. Es sencillo, pero requiere un ajuste en cada situación, de ahí las diferencias de resultados y el estudiar lo que falla en cada caso.
«En los últimos años la sociedad ha vuelto la cara hacia la Formación Profesional»
Ángel de Miguel Casas se muestra especialmente orgulloso del impulso que se ha dado en los últimos años a la Formación Profesional, un área en la que ha estado al frente.
Pregunta.- ¿Qué balance hace de estos cinco últimos años como director general de Formación Profesional?
Respuesta.- Creo que ha habido una novedad y que en este tiempo la sociedad ha vuelto la cara hacia la Formación Profesional. Se han ganado más de 200.000 alumnos en la pasada legislatura, lo que refleja un aumento muy notable teniendo en cuenta que se ha mantenido la población.
P.- ¿Qué mejoras se han realizado?
R.- Se han actualizado los estudios e incorporado nuevas técnicas y contenidos, para amoldarlas a la profesionalización y para lograr una mayor inserción laboral.
Una de las principales novedades es que se ha puesto en marcha la FP Dual, una premisa que busca una mayor empleabilidad y la participación de las empresas en la formación y en la búsqueda de títulos formativos. El mundo empresarial colabora facilitando las prácticas y la formación, aportando contenido y convirtiéndose en centro de formación y de trabajo. Hay coordinación en lo que se estudia y en lo que se va a trabajar.
Esta nueva modalidad se realiza en régimen de alternancia entre el centro educativo y la empresa y va más allá del simple desarrollo de la actividad docente en una empresa o en un centro educativo ya que es un medio eficaz para la transferencia del conocimiento entre los centros educativos y las empresas, lo que se traduce en una mejora indiscutible de la calidad de la formación, del potencial innovador de las empresas y, en definitiva, de la competitividad general de los centros y empresas.
Igualmente, se ha puesto en marcha el nuevo ciclo de FP Básica.Es la primera vez que un título ofrece cualificación, con validez académica y profesional. Permite continuar en el sistema educativo y el desempeño cualificado de una profesión y tiene los mismos efectos laborales que el título de graduado en ESO para el acceso a empleos públicos y privados.
Por todo ello, creo que puedo sentirme orgulloso de mi trayectoria como director de Formación Profesional en estos cinco años.
P.- ¿Qué opinión tiene de las polémicas sobre las asignaturas que deben o no impartirse en el sistema educativo español?
R.- No es un tema de mi área pero sí es verdad que hay polémica entre las áreas troncales generales y específicas. Cada uno quiere que su materia logre un asentamiento notable y son muchas las materias formativas que ayudan en la formación de la estructura mental para cursar después estudios superiores. La discusión es si deben ser asignaturas o temas transversales, como por ejemplo el cine, la seguridad vial, la salud... Finalmente, el posicionamiento quedó en manos de las comunidades autónomas.
El problema surge a la hora de promediar y cuando se inicia la especialización en humanidades o en ciencias. Son temas técnicos, se discute sobre enseñanzas básicas como la música, si se debe atender más a la música o al deporte...
P.- Ya hay centros en lugares como Soria en los que se imparte religión islámica.
R.- En cuanto a la religión, ya que en muchos centros comienza a impartirse religión islámica, son las propias familias con sus ideas las que piden la formación que quieren para sus hijos en el ámbito religioso y en el general. Lo que debe primar es el respeto al docente, a lo que se da y cómo se imparte y con qué recursos.