Soria suma 12.800 armas de fuego para 7.549 licencias activas en 2026
El mapa armamentístico soriano muestra la importancia de la actividad cinegética en la provincia, aunque con nichos específicos para el tiro deportivo y la seguridad

La mayor parte del arsenal soriano está destinado a la caza.
Los datos actualizados de la Intervención de Armas y Explosivos de la Comandancia para este 2026 confirman que Soria contabiliza un total de 7.549 licencias de armas vigentes que amparan un arsenal de 12.800 armas de fuego distribuidas por todo el territorio provincial. Las cifras dibujan un mapa claro de la tenencia de armas en la provincia, donde el uso deportivo y la caza mayor y menor son los protagonistas indiscutibles, siempre tomando como base los datos facilitados por fuentes de la Guardia Civil.
La mayor parte del arsenal soriano está destinado al campo. La licencia E (armas largas de caza, principalmente escopetas) sigue siendo la más común con 4.018 permisos, seguida de cerca por la licencia D, que ampara 2.879 rifles para caza mayor. Juntas, estas dos categorías representan el 91% del total de licencias en la provincia.
En el ámbito profesional, Soria cuenta con 444 licencias de tipo A, destinadas a las armas particulares de miembros con tarjeta profesional de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y Militares. Por su parte, la seguridad privada aglutina 60 licencias de tipo C.
En contraste, la tenencia de armas cortas para particulares bajo la licencia B (defensa personal) es prácticamente testimonial, con tan solo 1 permiso vigente en toda la provincia, reflejando las estrictas restricciones legales para su obtención.
El deporte de precisión mantiene su nicho con 31 licencias de tipo F para tiro deportivo. Además, la afición a las armas históricas y especiales (Avancarga, Flobert, anestésicas, detonadoras e históricas) suma 68 autorizaciones.
Finalmente, destaca la presencia de 48 autorizaciones AEM, que permiten el uso de armas a menores bajo supervisión, garantizando el relevo generacional en actividades deportivas y cinegéticas.
Por otra parte, haciendo una radiografía de los permisos según las edades, el perfil del titular de licencias de armas en la provincia de Soria sigue marcado por una madurez avanzada, vinculada estrechamente a la actividad cinegética. Según los últimos datos registrados, de las 7.549 licencias totales vigentes en la provincia, un grueso de 4.862 permisos pertenecen a ciudadanos con edades comprendidas entre los 40 y los 70 años. Este grupo representa el 64,41% del total de licencias en Soria. Así, con 4.862 licencias, el tramo entre los 40 y 70 años representa el motor principal, destacando especialmente la franja de los 60 a 70 años como la más numerosa con 1.912 permisos.
La franja de edad entre los 30 y los 40 años se mantiene como un segmento relevante y numeroso con 934 licencias, lo que sugiere un relevo generacional parcial en actividades como la caza mayor y menor.
Llama la atención el grupo de edad avanzada, entre los 70 y los 80 años que conserva un total de 861 permisos activos, superando incluso a los sectores más jóvenes. No en vano, la franja de edad entre los 18 y los 30 años cuenta con 615 licencias. Pero aun hay mas, ya que el tramo de edad entre los 80 y 90 años dispone de 224 licencias en vigor alcanzando los 20 permisos la franja entre los 90 y los 100 años, siempre según los datos facilitados por la Guardia Civil. Además, hay que añadir 33 licencias para jóvenes entre 14 y 18 años.
Para obtener licencia de armas, destacan desde la Benemérita, «hay que demostrar la necesidad de la misma, bien para practicar un deporte (caza, tiro al plato, tiro deportivo), por seguridad o ejercer labor en el sector de la seguridad, superar unas pruebas de conocimiento en el manejo y funcionamiento de las armas así como unas pruebas prácticas». También «hay que presentar un reconocimiento médico y realizar el pago de unas tasas».
Otro requisito es la edad, «a partir de los 14 años se puede obtener la autorización especial de menores, esto permite utilizar un arma para practicar el correspondiente deporte pero siempre acompañado de un adulto con la correspondiente licencia. Esta autorización no permite ser titular de armas».
En cuanto a los tipos de armas, de las 12.800 existentes en la provincia las armas largas de ánima lisa (principalmente escopetas) y carabinas siguen siendo las protagonistas indiscutibles. Con 9.763 unidades, representan el 76,27% del total. Este volumen se explica por la arraigada tradición de la caza menor en la provincia.
Las armas largas rayadas, destinadas mayoritariamente a batidas y recechos de corzo o jabalí, suman 2.681 unidades. Esto supone el 20,95% del parque provincial, reflejando el auge que la caza mayor ha experimentado en Soria durante la última década.
En el apartado de pistolas y revólveres (licencias tipo B para defensa, F para tiro deportivo o A para fuerzas de seguridad), Soria contabiliza 303 armas cortas, lo que equivale apenas al 2,37% del total. Su uso está estrictamente limitado a federados en tiro de precisión y profesionales autorizados.
Finalmente, existe un grupo residual de 53 unidades (0,41%) que engloba el ‘resto de armas’, donde se incluyen armas de avancarga, históricas, de colección o sistemas de lanzacabos.
En cuanto a la radiografía de las armas por edades, la franja de edad de 60 y 70 años copa 3.495 armas seguida del tramo de 50 y 60 años con 3.039 armas. A cierta distancia, en tercer lugar, se sitúa la franja de edad entre los 40 y 50 años que registra un total de 2.327 volviendo a destacar en cuarto lugar el tramo entre los 70 y 80 años con 1.559 armas frente al tramo entre los 30 y 40 años que con 1.354 armas se coloca en quinto lugar. Para terminar, los jóvenes entre 18 y 30 años registran 628 armas mientras el tramo entre los 80 y 90 años cuenta con 374 armas y las personas entre los 90 y 100 años atesoran 24 armas.