«Me atacaron con un machete y reaccioné, pero yo no quería matarle»
Cada uno de los 3 acusados por el apuñalamiento de dos menores en un local de la calle Mesta, en las fiestas de San Juan 2024, se enfrenta a 27 años de cárcel por delitos de intento de asesinato

El juicio por intento de asesinato comenzó ayer en la Audiencia Provincial de Soria.
«Me atacaron con un machete y yo reaccioné. No era lo correcto pero mi actitud fue seguirles», declaró uno de los tres acusados del apuñalamiento a dos menores en un local de la calle Mesta de la capital, en las fiestas de San Juan de 2024, de madrugada. Según su testimonio ante la Audiencia Provincial de Soria, uno de los chicos que se refugió en el establecimiento, concretamente al otro lado de la barra, salió de ella para atacarle con la navaja que portaba. «Salió de detrás y me apuñaló, yo de una patada le quité el arma y por miedo a que me atacara le agredí, pero no era mi intención matarle. Era él o yo», declaró ante el tribunal que le juzga, como a los otros dos acusados, por dos delitos de tentativa de asesinato, por los que el fiscal solicita para cada uno de ellos una pena de 27 años de cárcel y una indemnización, conjunta y solidaria, de 11.143 euros para las víctimas, el dueño del local, por los daños, y la Gerencia de Sanidad. Se les atribuyen más de diez puñaladas a cada víctima.
El segundo acusado que prestó declaración en el juicio es el considerado como cooperador necesario, según Fiscalía, pero al que no se le atribuye agresión por cuanto permaneció en la puerta del local donde se produjeron los apuñalamientos, tal y como indican todos los testimonios. Aseguró a preguntas de las partes que no recordaba bien lo sucedido, ni si los otros dos acusados portaban cuchillos, algo que no quedó claro a lo largo del juicio por las versiones contradictorias. Según uno de los encausados, el cuchillo lo portaba el chico al que agredió y se lo arrebató después de que le atacara; según los menores, todos los acusados llevaban cuchillos cuando les persiguieron hasta llegar al establecimiento.
Que los tres menores involucrados en el caso –uno no fue agredido porque no entró a refugiarse en el establecimiento– llevaban navajas ya quedó demostrado en la vista celebrada en el Juzgado de Menores, que condenó a dos de ellos –uno es el que se quedó fuera– a tres años en un centro de internamiento en régimen cerrado, al considerarles el juez culpables de un delito de lesiones, de iniciar la agresión y de portar las armas blancas, de forma «premeditada», con las que finalmente fueron heridos. De hecho, declararon por videoconferencia desde el centro. El chico que no resultó herido fue el que comenzó la agresión con un machete en otro local de ocio de la Zona, desde donde salieron huyendo los tres amigos, perseguidos por los tres acusados, dos de ellos también heridos por arma blanca.
Falta por conocer el testimonio del tercer acusado, que tiene previsto declarar en la jornada de hoy del juicio, que quedará así visto para sentencia.
De la pericial de las forenses que intervinieron ayer se desprende que las lesiones de uno de los chavales no tuvieron riesgo vital, aunque sí las del otro, el que está en libertad.
Las víctimas, ya mayores de edad, narraron ayer cómo se habían escondido en el local de la calle Mesta y que sus perseguidores les apuñalaron en cabeza, brazos, piernas, tórax, principalmente. Si bien, al primero le atacaron los dos acusados pero al segundo sólo uno de ellos.
«Me escondí detrás de una columna y escuché gritos de dolor. Vi sólo el movimiento como de apuñalamiento» al otro menor, dijo uno de los chicos, quien recordó haber recibido «más de 10 navajazos» del segundo acusado, por lo que tuvo que ser trasladado en ambulancia hasta el Hospital Santa Bárbara, donde fue intervenido de urgencia con lesiones con riesgo vital.
Uno de los menores internados narró al tribunal que le atacaron dos acusados y que uno de ellos le dijo, «¿y ahora qué?», como revancha por lo ocurrido minutos antes en un local de la Zona. No pudo recordar dónde le propinaron las «14 puñaladas» que constan en los informes médicos, en distintas partes del cuerpo.
Por último, el tercer menor, también desde el centro de internamiento, aseguró que los adultos les «sacaron unas navajas, mariposas», se sintieron «amenazados» y que les siguieron «tres señores». Aseguró que conocía a uno de los encausados, el que se habría quedado en la puerta vigilando, y a la pregunta de una de las abogadas de la defensa de que ya tuvieron problemas anteriores en Ólvega, no le desmintió.
Las víctimas en este juicio contaron que salieron del local cuando los adultos se marcharon y tuvieron que ser atendidos en el hospital por la gravedad de sus heridas. Los acusados se desplazaron hasta las urgencias de Tudela, en Navarra, donde también les asistieron por heridas de arma blanca.