La Alcaldía de Javier Antón exige de 6 renuncias de concejalas y 5 de concejales
Todos los ediles del PSOE deberán renunciar a ser candidatos para que corra la lista y el senador, que todavía no es munícipe de la Corporación Municipal, se convierta en el regidor de la capital soriana

Javier Antón se abraza a Carlos Martínez en el pleno de renuncia del segundo el pasado lunes.
Carlos Martínez Mínguez ya ha dejado de ser alcalde de Soria y este martes tomó posesión como procurador en la sesión de investidura en las Cortes de Castilla y León. Atrás quedan casi 20 años como regidor soriano con hasta cuatro mayorías absolutas en las urnas. Su sustituto -de momento el alcalde en funciones es el primer teniente de alcalde, Luis Rey- parece claro, el senador, ex diputado nacional y ex concejal Javier Antón Cacho, criado en la ‘cantera’ socialista de Cruz Roja Juventud y con un plazo de 10 días para la elección del nuevo alcalde de la Corporación Municipal.
Aunque la dinámica parezca sencilla, esto es, que Antón tome posesión como concejal, ya que todavía no lo es, y posteriormente sea elegido alcalde, lo cierto es que hay varias circunstancias que definen una designación muy especial y con un entramado de requerimientos.
Antón ocupó el puesto número 15 en la lista a las elecciones municipales de 2023 para el Ayuntamiento de la ciudad. En este periodo, Gregorio Alonso sustituyó al malogrado concejal de Cultura Jesús Bárez, por lo que corrió un puesto más en la lista, quedando Antón situado en el puesto número 14.
Delante del futurible alcalde se encuentra Antonia Dulce, de la que Carlos Martínez dijo que sus obligaciones laborales en Madrid le impedían acceder al cargo de concejal, por lo que el camino queda expedito para Antón. Se exige, eso sí, la renuncia de Dulce para que se supere un puesto en la lista y el futuro alcalde pueda optar a conseguir el puesto de concejal.
Pero todavía hay más, y esto es lo más chocante. Para que Antón pueda portar el bastón de mando, harían falta todavía 11 renuncias más de concejales al sillón municipal, es decir, los que se presentaron en la lista a la capital desde el número 2 hasta el 12: Ana Alegre, Javier Muñoz, Yolanda Santos, Gregorio Alonso (que sustituyó a Bárez), Gloria Gonzalo, Luis Rey, Ana Romero, Manuel Salvador, Teresa Valdenebro, Eder García y Lourdes Andrés. De un plumazo, el PSOE hará que renuncien 7 mujeres, incluida Antonia Dulce, y 5 hombres, con tal de que Javier Antón sea el alcalde, en un partido que siempre ha hecho bandera de la paridad.
La Ley Orgánica del Régimen Electoral (LOREG) deja claro qué pasa con la Alcaldía en sus artículos 196, 197, 197 bis y 198. La clave reside en el último artículo citado, sobre cómo se cubre la vacante en la Alcaldía en supuestos no contemplados en los artículos previos. Se procede, por tanto, a elegir a un nuevo alcalde siguiendo el procedimiento del artículo 196, considerando que encabeza la lista quien seguía al anterior alcalde. Si surge una vacante en la Alcaldía que no sea por moción de censura o cuestión de confianza (artículos 197 y 197 bis), se debe proceder a una nueva elección. Para esta elección, se considera que la lista que tenía el alcalde anterior está encabezada por el siguiente candidato en el orden en que figuraban originalmente.
El candidato que pasaría a encabezar la lista puede renunciar a la candidatura, en cuyo caso se pasaría al siguiente miembro de la lista. En este caso hay hasta 11 renuncias correlativamente hasta llegar a Antón, quien además accede al cargo de concejal tras la renuncia de Dulce.
El pleno para la elección del nuevo alcalde es de 10 días hábiles tras la renuncia del anterior regidor, en un clásico pleno de investidura. Se trata de una investidura de alcalde un tanto ‘sui generis’, ya que cuando se produce la dimisión de un alcalde lo normal es que su sustituto sea el siguiente de la lista, es decir, el número dos. Es inédito que en un Ayuntamiento se produzcan tal aluvión de renuncias de concejales para dar paso a un nuevo alcalde que ahora mismo ni siquiera forma parte de la Corporación Municipal.
A pesar de los esfuerzos de este medio por recabar declaraciones de Javier Antón, los intentos resultaron infructuosos. Fuentes del PSOE señalaron que los protagonistas este martes eran los procuradores durante la toma de posesión en las Cortes de Castilla y León y que ya habrá tiempo para declaraciones.
A pesar de que ningún miembro del PSOE ha señalado todavía nada sobre el relevo de Carlos Martínez Mínguez en la Alcaldía, Javier Antón Cacho se convertirá en el tercer regidor socialista en el Ayuntamiento de Soria de la democracia, tras Eloísa Álvarez, la primera, y el citado Martínez.
Nacido en Soria el 24 de octubre de 1972, cuenta por tanto con 53 años, Javier Antón es en la actualidad el único senador del PSOE por Soria salido de las urnas de las elecciones generales del año 2023. Es diplomado en Magisterio, especialidad Educación Infantil y Primaria y estuvo vinculado al mundo asociativo de la mano de Cruz Roja Juventud, donde fue técnico de programas educativos de la organización y presidente del Consejo Provincial de la Juventud.
Es afiliado al PSOE de Soria y secretario de Organización. Tiene amplia experiencia como concejal en el Ayuntamiento de Soria, no en vano ocupó las Concejalías de Deportes y Juventud y de Servicios Locales.
En el año 2015 se presentó al Congreso de los Diputados por el PSOE y fue elegido diputado por Soria, cargo en el que estuvo hasta las últimas elecciones, cuando la plaza de parlamentario en el Congreso la ocupó Luis Rey y él pasó a ser senador.
Es uno de los hombres de confianza de Carlos Martínez y del PSOE de Soria, ya que ha ocupado cargos muy importantes en el organigrama provincial y en la vida política. Su reto es hacer olvidar al alcalde más longevo de la democracia, aunque también hay que señalar que hereda una situación complicada desde el punto de vista del departamento de Personal donde las tensiones con los trabajadores de la casa han sido continuas.