Tribunales
El acusado del crimen de Matamala se derrumba en el juicio: "No tenía ningún motivo para hacer semejante barbaridad"
Fiscalía pide 27 años de cárcel por asesinato con alevosía con los agravantes de parentesco y superioridad y descarta la "teoría de la conspiración"/ La defensa solicita la libre absolución porque "no ha quedado acreditado" su participación en los hechos

El acusado con las manos en la cara durante el juicio este viernes.
El lunes será la hora del Jurado Popular, seis hombres y tres mujeres, que comenzarán a dirimir la culpabilidad del acusado del crimen de Matamala, perpetrado en las Navidades de 2022 y que costó la vida a Cristina Abad, quien apareció en el sofá de su casa parcialmente calcinado y con golpes en la cabeza.
Este viernes era el día de la testifical por parte del acusado del crimen, quien solo contestó a las preguntas de su abogado y que hizo uso de la última palabra que le concede el procedimiento judicial, aunque la juez le tuvo que apercibir ante lo que consideraba que era una "declaración".
El acusado negó su participación en los hechos y en el último turno señaló: "Soy inocente de los hechos. Me siento mal y culpable de no haberla cuidado mejor. No tenía ningún motivo para hacer semejante barbaridad".
En este punto ha tratado de cargar la culpabilidad sobre su anterior pareja, que había sido denunciada por violencia de género. "No se sentía segura...", aquí la jueza le cortó para recordarle que era la última palabra, no una declaración. Y finalizó: "Era una persona sencilla, débil y muy buena persona".
Fiscalía elevó a definitivas sus conclusiones. La calificación es contundente: asesinato con alevosía con los agravantes de parentesco y superioridad: 27 años de cárcel. Las acusaciones particulares mostraron su total convencimiento en las pruebas que inculpan al acusado que, según ellos, trató de disfrazar en la escena del crimen con "burdas" prácticas.
La defensa solicita la libre absolución porque "no ha quedado acreditado" su participación en los hechos, y dirigiéndose al jurado señaló: "Hay que saber si hay prueba suficiente e indubitada de que el acusado acabó con la vida de Cristina".
La quinta sesión del juicio del crimen de Matamala se extendió por espacio de una hora y tres cuartos, con las expectativas puestas en si el acusado declararía o se acogería a su derecho a no declarar. Al final, declaró a preguntas de su letrado.
El acusado trató de involucrar a la anterior pareja de Cristina en los hechos, con el argumento de que había sido acusado por violencia de género. Para Fiscalía, las investigaciones situaban a esta persona ese 24 de diciembre de 2022 en el norte de Girona, a 540 kilómetros de Matamala de Almazán, por lo que resultaba imposible que hubiera participado en el crimen.
El acusado explicó cómo se había producido el hallazgo del cadáver. "Cuando abrí la puerta olía muy fuerte, a quemado, a humo. Toqué el timbre y no sonaba. Metí la mano y quite el pestillo. Cuando abrí la puerta di una bocanada y el sofá estaba contra la estufa y ello ladeada. La cogí por los hombros, se volvió y tenía la cara hinchada". Aquí el acusado se vino abajo entre sollozos, por lo que era prácticamente inaudible su testimonio. Según señaló, avisó entonces a la policía, a la Guardia Civil y a una ambulancia".
"Era una persona fantástica. Nos ayudábamos mutuamente, siempre estaba conmigo", explicó en la testifical. "Yo no tenía nada contra ella para hacer algo así. Se puede discutir, pero no como para hacer algo así. No había ninguna razón para quitarle la vida, nos llamábamos permanentemente".
Soria
"Tenía un fuerte golpe en la cabeza y estaba parcialmente calcinada sobre el sofá"
Milagros Hervada
El acusado trató en todo momento de relatar una sensación cercana con la asesinada, incluso con la familia de ella, y que había estado siempre a su lado con determinados problemas de salud que sufría y que le obligaron a ser trasladada al Hospital del Mirón.
En las conclusiones, Fiscalía se hizo eco de la saña en las heridas que sufrió Cristina, en la disposición de los móviles de los sospechosos, la distancia de Girona a Matamala y descartó la "teoría de la conspiración" sobre otras personas. "Cristina fue violentamente golpeada tres veces y quemada brutalmente. No pudo defenderse", por lo que las calificaciones fueron asesinato con alevosía agravada por parentesco y superioridad, "una persona frágil".
Las acusaciones particulares señalaron la "conmiseración" con el acusado que se emocionó en la sala, "de no ser porque hay que atender a los técnicos que de forma contundente le incriminan". "Fue planificado tratando de crear una escena exculpatoria, disfrazando hechos contundentes con escenas algunas de ellas burdas". También se insistió en que "está clara la participación en el crimen con las pruebas indiciarias", a la par que se le tildó de "posesivo".
Para la defensa, "no existe ninguna evidencia" de que el acusado "quitara la vida de Cristina" y se refirió a los 27 años de prisión que se le piden. "No concuerdan los hechos. Cristina había denunciado a su ex pareja dos días antes de su fallecimiento, había antecedentes penales con violencia. No he conseguido entender el móvil y lleva tres años en la cárcel. No tiene sentido".
Tras el turno de la última palabra, la jueza emplazó para la continuación del procedimiento a este lunes, momento en que el Jurado Popular se retirara a dirimir la culpabilidad o no del acusado.