Cerrado al tráfico el puente medieval de Almazán al aparecer fisuras en dos pilares por la crecida del Duero
Durante esta mañana una empresa de trabajos verticales va a colocar sensores en las zonas afectadas para estudiar la gravedad

Puente de la travesía de Almazán cortado tras los daños por la riada.
Nuevo varapalo para las históricas infraestructuras viarias sorianas. El puente medieval de Almazán, por el que discurre la carretera N-111, está cerrado al tráfico desde este martes debido a que la crecida del río Duero ha provocado la aparición de varias fisuras en dos de sus pilares. Así lo ha confirmado esta mañana el alcalde de Almazán, Jesús Cedazo, que ha indicado que durante esta jornada una empresa de trabajos verticales procederá a colocar sensores en las pilas afectadas para determinar su comportamiento durante los próximos días. Es necesario esta empresa especializada ya que no se puede acceder a través del río y se requiere que los sensores sean colocados por estos trabajadores especializados que se colgarán y descenderán por los pilares hasta ubicar los monitores en su ubicación exacta.
Durante la mañana del martes los técnicos de la empresa Trycsa, que tiene adjudicadas las obras de restauración del puente, mantuvieron la infraestructura cerrada al tráfico para "realizar trabajos de la armadura del tablero". Fue a consecuencia de estos trabajos, que los técnicos observaron estas deficiencias en dos pilares "por lo que vamos a valorar los diferentes puntos una vez que el caudal del río ha bajado", asevera el regidor que indica que "hemos llegado a los 2,70 metros de altura. Ahora está a 1,60 metros y la previsión es que siga bajando".
El objetivo es "asegurarse de que las fisuras de los dos pilares afectados, que son los que más cerca del casco urbano están, no van a más gracias a la colocación de los sensores que serán los que vayan registrando la situación de las piedras". Algunas de estas grietas, ya existían "pero tenemos que estudiar y valorar si con la crecida del río se han hecho más grandes por lo que se va a testar si la situación entra dentro de la normalidad o no". Evidentemente, la carretera que atraviesa el puente, que consta de 13 ojos, permanece cerrada al tráfico desde el martes y la previsión es que continúe así de momento.
La previsión, apunta Cedazo, es que "los sensores permanezcan desde este miércoles al menos hasta el fin de semana con la intención de poder sentarnos el lunes a hablar con las primeros datos ya en la mano y poder valorar el escenario".
El alcalde recuerda que desde que comenzaron las obras por parte de Trycsa, el tráfico por el puente medieval está prohibido a camiones y vehículos agrícolas. Únicamente pueden circular vehículos menores de 3.500 kilos".
Con esta situación, el paso alternativo es a través de la variante sin requerir una gran vuelta de kilómetros. "Es un paso aceptable pero no deja de generar incomodidades para los vecinos y para las empresas que tienen los negocios al otro lado", reconoce Cedazo.